El Mundo-Bruno Toledano

Esta es la crónica de una muerte anunciada. Tras desarrollar un sustituto y recomendar que no se use, Microsoft ha dado el paso definitivo para matar del todo a Internet Explorar. El navegador de Internet tiene fecha de caducidad: el 17 de agosto de 2021.

En esa fecha, Microsoft dejará de dar soporte con sus propios servicios a Internet Explorer, empezando por su popular herramienta de trabajo en equipo Microsoft Teams. De hecho, la última versión compatible con él se lanzará el 30 de noviembre de este mismo año.

Su reemplazo será el nuevo navegador Microsoft Edge, ya incluido en todas las versiones de Windows 10 y que recientemente se ha actualizado para utilizar el mismo motor que el popular Google Chrome, por lo que casi se convierte en una versión ‘adaptada’ por Microsoft del navegador de Google, hasta el punto de que muchas de las extensiones funcionan sin problema en Edge.

Microsoft Edge se lanzó en primera instancia junto con Windows 10 como reemplazo de Internet Explorer, pero utilizaba un motor similar para su funcionamiento, por lo que tampoco era un programa especialmente eficaz en sus tareas. Esta versión de Edge también pasará a mejor vida el 9 de marzo de 2021.

Microsoft Explorer lleva años en desuso por la mayoría de usuarios del mundo, no sólo por su ineptitud y falta de compatibilidad con los estándares modernos de Internet, sino porque las alternativas lanzadas por Google o Mozilla, Chrome y Firefox, respectivamente, eran mucho más potentes, rápidas y sencillas.

Internet Explorar no fue el primer navegador de Internet del mundo, pero al venir incluido con Windows 95, se convirtió en uno de los más populares gracias a la posición de poder del sistema operativo de Microsoft.

El proyecto de Internet Explorer nació de las manos de Thomas Reardon y Benjamin Slivka, que se ‘basaron’ en el código fuente de Mosaic, que fue uno de los primeros navegadores de Internet comerciales del mundo.

Internet Explorer, que se actualizó hasta llegar a la versión 11, siempre vendría incluido en los sitemas operativos Windows, garantizando así una base de usuarios fieles, lo que llevaría a Microsoft a enfrentarse a acusaciones y condenas por prácticas monopolísticas y no permitir una libre competencia en el panorama de los navegadores de Internet.

Esto no fue lo que acabaría con el programa, sin embargo. Su popularidad caería en picado por los múltiples problemas de rendimiento y los graves fallos de seguridad, lo que hizo que los usuarios más avanzados dieran el salto a alternativas como Mozilla Firefox o Opra Browser a principios de los años 2000 o a Google Chrome en 2008.

Pese a esto, Internet Explorer será recordado como una de las primeras ventanas del mundo a Internet y pasa a ser, junto como Messenger o Encarta, un programa recordado incluso con cierta nostalgia por una generación de usuarios de Internet.

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