Internet: un espacio de diálogo pero también de noticias falsas

En once países con economías emergentes, las personas consideran que las redes sociales son espacios para construir ciudadanía y mantenerse informados; sin embargo, existe una tendencia generalizada a dudar de los contenidos porque están manipulados o son falsos, de acuerdo con el Centro de Investigación Pew.

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En las economías emergentes, la conectividad digital mejora el acceso de las personas a la información política y propicia el intercambio de ideas sobre acontecimientos de interés público; sin embargo, a la par, existe riesgo de que sea más fácil difundir noticias falsas y manipuladas, por lo que causa desconfianza entre las personas.

Así lo indicaron habitantes de once países emergentes: Sudáfrica, Túnez, Jordania, Líbano, Venezuela, Kenia, Colombia, Filipinas, Vietnam, India y México en un estudio realizado por el Centro de Investigación Pew.

En la mayoría de estos lugares, los usuarios indicaron que en las redes sociales pueden obtener información actual, útil y de coyuntura, pero la desventaja es que dudan de su fiabilidad y consideran que es usual ver contenidos donde atacan a grupos sociales diferentes, son discriminatorios o fomentan el odio.

Diez del total de países opinan que la tecnología facilita la manipulación y 64 por ciento piensa que los ciudadanos deberían preocuparse por la proliferación de información errónea o de dudosa procedencia, indica el informe.

Los más conscientes sobre las implicaciones negativas de la desinformación por medio de las plataformas digitales son los adultos más jóvenes, quienes tienen un nivel de educación más alto y quienes navegan en las redes de manera asidua.

En nueve de las naciones, las personas advierten el peligro por información que carece de veracidad, e inclusive afecta la tolerancia.

¿Tuitear o hablar cara a cara?

Uno de los temas predilectos para debatir en línea es la política, a escala nacional o local. Por ello, suele pensarse que el debate digital empodera a las personas y las ayuda a construir ciudadanía. No obstante, el diálogo presencial, cara a cara, sigue siendo la forma de comunicación predilecta, incluso lo aprendido en redes sociales sirve para entablar conversaciones con personas con quienes se convive regularmente.

Sólo 28 por ciento de los adultos señalaron que la información obtenida por medio de las redes es muy importante, mientras que 72 por ciento tiene mayor confianza en los datos que comparte cara a cara.

En todos los países, a excepción de México, valoran como importante la interacción cara a cara para participar en el debate público. Los mexicanos son un caso particular, debido a que presentan poca certidumbre respecto a lo que se difunde en redes y en la interacción personal, de acuerdo con el centro Pew.

La actitud de los usuarios hacia las redes sociales también está relacionada con la percepción que tienen respecto a la tensión política y la libertad de expresión en cada país. Por ejemplo, los jordanos, venezolanos y colombianos se muestran incómodos al hablar de hechos coyunturales en los teléfonos móviles y, al menos seis de cada diez, no se sienten seguros compartiendo sus ideas en redes.

Pese a ello, en promedio las personas de todos los países emergentes visualizan aspectos positivos de la interacción en Internet. En primer lugar, lo ven como un espacio de ideas, lo cual fomenta su creatividad, así como un entramado de posibilidades informativas, donde es posible encontrar contenidos diversos que se adapten más a los intereses de cada individuo.

La mayoría de los encuestados (75%) indicó que es más probable que encuentren artículos, textos o videos que les hagan aprender algo nuevo sobre su entorno o el mundo, en lugar de encontrar información falsa.

Sin embargo, únicamente 17 por ciento señaló que nunca ha visto datos manipulados o incorrectos, por lo que hay una preocupación generalizada respecto a lo que puede ser cierto o no.