La compañía Eir apeló ante el Tribunal Superior de Irlanda la decisión de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (ComReg) que le ordena cubrir en solitario los 50 millones de euros por la prestación de servicios universales de 2010 a 2015.

Eir afirmó que es injusto que asuma todos los gastos generados por implementar esos servicios, entre los cuales se encuentra la telefonía fija para personas que viven en lugares remotos, teléfonos públicos que puedan ser usados por quienes no tienen un móvil y directorios impresos.

Por ello, el operador irlandés busca que el regulador abra un fondo para que la inversión sea costeada por otras compañías, como Vodafone, Skype, Virgin Media y Three-Benefit, de acuerdo con su rentabilidad y participación en el mercado de Irlanda. Sin embargo, Comreg ha descartado la propuesta de Eir.

Aunque la Directora Ejecutiva del operador, Carolan Lennon, manifestó que apoyan el objetivo de acceso universal a las telecomunicaciones, señaló que representa una fuerte carga financiera para la compañía.

Lo mejor sería que el financiamiento se distribuya entre todos los operadores, como sucede en otros países, ya que incluso muchos son más poderosos económicamente, puntualizó Lennon.