Reforma Jorge F. Negrete P.

Impecable por bien fundamentada, nace bajo acuerdo publicado en el diario Oficial de la Federación la nueva empresa CFE Telecomunicaciones e Internet para todos.

Señalé en mi colaboración anterior que el Estado, cuando se enfrenta a asimetrías en el consumo de bienes o servicios, recurre a sus facultades en materia de rectoría económica. Este capítulo económico fue integrado en la Constitución en 1985.

Por eso no me decepcionó el documento jurídico que da vida a esta empresa. Su redacción cuidada me recuerda que don Manuel Bartlett es, ante todo, un buen abogado. Se nota su preocupación por fundamentar las poderosas facultades de rectoría del Estado. Sustenta sus razones jurídicas en el artículo 6º de la Constitución, recurre al artículo 28 y a la nueva ley de la Comisión Federal de Electricidad, específicamente a los artículos 57 y decimoquinto transitorio.

La rectoría económica del Estado contempla la orientación, el estímulo, la regulación y la sustitución o empresa pública para eliminar asimetrías económicas. En este caso el Lic. Bartlett apostó por una empresa pública. Ha nacido jurídicamente el proyecto más importante de esta Administración en materia de telecomunicaciones.

Don Manuel pertenece a una generación formada por una épica dinastía de abogados: Gabino Fraga, Antonio Martínez Báez, Narciso Bassols y don Andrés Serra Rojas, entre otros. Pensar en el bien común, en el interés público, en el servicio público y en el valor profundo de la administración pública fueron estructuras que sin duda forjaron su mística como servidor público y político.

Este Acuerdo rescata una vieja forma de redactar con orden, fundamento y compromiso con olor a patria. Por esta razón, me siento cómodo al solicitarle a Don Manuel que me permita un diálogo provocador. Le solicito que me obsequie un poco de su incertidumbre y le apueste a una reflexión desinteresada. Don Manuel, el documento jurídico que firmó, no corresponde a la solución que espera, no plasma ni la visión, ni el reto de conectar a México en un universo digital cambiante y que evoluciona de forma dramática.

Un principio básico de la administración pública es la economía de la propia gestión pública, no repetir funciones de los órganos administrativos ni de las acciones de la política pública.

Don Manuel, esa actividad ya la realizan la Subsecretaría de Comunicaciones, liderada por una espléndida servidora pública; Telecomm de México y la asociación público-privada llamada Red Compartida a la que se le asignó espectro en la banda de 700 MHz, espectro pensado a nivel mundial, como el que abatiría la brecha de conectividad vía la comunicación móvil.

Adicional a ello, Don Manuel se dotó del concepto de servicio público a los títulos habilitantes de concesión del sector. Usted conoce el valor y la diferencia de prestar un servicio de interés público a prestar un servicio público. El carácter programático de esta figura depende del Instituto Federal de Telecomunicaciones y de sus incentivos regulatorios. ¿Lo quiero desincentivar? ¿Se trata de decirle no a una iniciativa legitima y fundada del Gobierno? No. Se trata de recuperar la técnica de la gestión pública y la coordinación interinstitucional como forma de reivindicar el servicio público, de conectar mexicanos con menos voluntad y más estrategia.

Las empresas productivas del Estado son el nuevo paradigma implementado por el Estado mexicano, al otorgar la naturaleza de privadas, con actividad empresarial a entidades como la que formó. Eso nos regresa al Estado que regula, hace política pública y compite en el mercado.

La falta de neutralidad competitiva destruirá la confianza en el mercado y distorsionaría el sistema de cobertura, eliminando los incentivos naturales para lograrlo.

Don Manuel, su empresa conectará mexicanos en un ecosistema digital circular donde lo fijo, lo móvil, las cosas, las TIC y los contenidos serán uno solo. Tiene la oportunidad de reivindicar la gestión de la administración pública bajo el principio elemental de la coordinación de política pública y regulatoria. Demuestre que la mítica del entusiasmo se resuelve por una épica, pero fascinante gestión pública.

Presidente de Digital Policy & Law

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here