La crisis por Covid-19 podría impulsar el salto de Colombia a la cuarta revolución industrial: Sylvia Constaín

En entrevista con DPL News, la ministra TIC señaló que la planeación de 5G no debe parar en la contingencia, pues el contexto actual evidencia la importancia de las redes y la conectividad.

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La política pública digital de Colombia en la actualidad se enmarca en la Ley de Modernización TIC, que entró en vigor en julio del año pasado y nació con la visión de promover la inversión en el sector y eliminar la brecha digital. A casi nueve meses de que viera la luz, hoy enfrenta uno de sus mayores retos para ser puesta en práctica en medio de la contingencia por el Covid-19, que exige aprovechar las tecnologías para mantener a la población conectada.

Pero este momento también puede ser una oportunidad. “A pesar de que esto ha sido una crisis que nadie esperaba, de ella también tenemos que buscar oportunidades (…). Realmente creo que esto nos puede ayudar a dar incluso un salto más grande y más rápido en términos de involucrarnos muy activamente en la cuarta revolución industrial”, dijo a DPL News la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) de Colombia, Sylvia Constaín.

En esta materia, la visión del gobierno colombiano tiene dos ejes: impulsar la conectividad y promover la transformación digital, a fin de acelerar la inclusión a la economía digital. Con eso en mente, Constaín lidera la estrategia actual para garantizar la conectividad del país, especialmente mientras la población debe permanecer en casa para mitigar la expansión del nuevo coronavirus.

“Si antes era importante que tuviéramos herramientas como Inteligencia Artificial (IA) o análisis de datos dentro de nuestras entidades, pues hoy lo es aún más, porque son herramientas que permiten saltos de competitividad y eficiencia muy importantes en estos momentos”, destacó.

Hoy, en medio de la crisis sanitaria, se hace aún más evidente la relevancia de las redes de telecomunicaciones y las TIC en las políticas gubernamentales, en la perspectiva empresarial y en casi cualquier aspecto de la vida. Debido al aislamiento social, “hemos aprendido un relacionamiento virtual, tanto laboral como personal, que nos va a permitir hacer un arranque mucho más rápido de la economía” en el día después de Covid-19.

Mientras llegamos a ese momento ―que podría extenderse por un periodo largo, pues varios especialistas coinciden en que la pandemia tendría más de una ola en tanto no se consiga una vacuna―, el Ministerio está acelerando algunos programas públicos y expandiendo el alcance de otros, relacionados con el comercio electrónico y el gobierno digital, por ejemplo.

Al igual que otras dependencias en diferentes países de América Latina, trabaja de cerca con la industria para activar ciertas ofertas de apoyo para los usuarios ante la pandemia, como el zero rating para sitios web de salud oficiales, la aplicación CoronApp y el portal nacional de aprendizaje en línea; envío sin costo de mensajes de texto, facilidades de pago en las facturas móviles; no cobro de intereses por mora; e incluso un plan de 1 GB gratis por un mes para cinco millones de clientes prepago.

Una de las acciones más relevantes ha sido la eliminación por cuatro meses del IVA (igual a 19%) al servicio móvil prepago y pospago, con el objetivo de volver más asequibles los paquetes que cuestan normalmente hasta 71 mil 214 pesos (18.4 dólares). Esto es buen ejemplo de medidas para mejorar la fiscalidad, según Mauricio Agudelo, experto del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), quien además lidera el programa de transformación digital de la entidad.

Otra de las disposiciones es facilitar que las cuadrillas técnicas de las empresas de telecomunicaciones puedan movilizarse en el espacio público para dar mantenimiento a las redes y desplegar infraestructura necesaria durante la emergencia de Covid-19, luego de que el gobierno decretó como esencial la prestación de servicios como el Internet y la telefonía.

Al mismo tiempo, se aprobó una condición temporal para que las licencias de despliegue de infraestructura se otorguen en máximo diez días ante la pandemia, mientras en una situación normal pueden tardar hasta 60. Si no se da una respuesta en ese tiempo, en automático se le deberá conceder el permiso al operador.

Con ello, se busca acelerar y agilizar la implementación de las redes, algo que además se ha promovido desde tiempo atrás. En diciembre, el MinTIC pactó una alianza con gobiernos locales y la industria para reducir las barreras regulatorias como la burocracia en los trámites, y así aumentar la penetración de tecnologías como la banda ancha.

Hasta ahora, la respuesta de las autoridades locales ha sido favorable, destacó Constaín. Además, el Ministerio está trabajando en incluir un “pasaporte de movilidad” en CoronApp, para que desde la aplicación alguna persona, que pertenezca a un sector exceptuado del aislamiento como el de telecomunicaciones, pueda obtener un certificado para realizar sus tareas sin problema.

No es momento para parar en 5G, sino de avanzar

Algunas proyecciones indican que la inversión en redes 5G no se va a paralizar pese a la crisis social y económica provocada por el coronavirus, en especial en Estados Unidos. Colombia tampoco quiere quedarse atrás y a inicios de abril lanzó la convocatoria para desarrollar pilotos 5G, la cual antes de abrirse ya tenía 76 interesados.

“Yo creo que en este momento más que nunca tenemos que seguir avanzando con toda la energía (…); este no es un momento para parar sino para avanzar” en una tecnología como 5G, de cara a la subasta por la banda de 3.5 GHz que espera se realice el próximo año, dijo la ministra.

Entre los solicitantes para participar en los proyectos 5G, ya hay operadores, entidades territoriales, operadores y universidades, cuyas solicitudes serán analizadas y, en dado caso, se les otorgará un permiso temporal de espectro para usar los 3.3–3.7 GHz, 24.25–27.5 GHz, 37–43.5 GHz, 45.5–47 GHz ó 47.2–48.2 GHz por seis meses.

“5G es una tecnología que va a traer soluciones muy reales a problemas en el país y en el mundo”, por eso no hay que dejarla atrás mientras a nivel global se atraviesa por una emergencia sanitaria, puntualizó. Incluso en algunos países, como en China de la mano de Huawei, se ha utilizado la red de quinta generación para conectar hospitales durante la pandemia.

Colombia además viene de una reciente subasta múltiple de espectro, a través de la cual se busca modernizar las redes para ampliar el alcance de 4G en el país y avanzar en el cierre de la brecha digital, y que fue puerta de entrada para un nuevo jugador al mercado (Partners). Las compañías que adquirieron frecuencias en la licitación de diciembre de 2019 se hicieron de obligaciones de cobertura, por lo que tendrán que llevar Internet a miles de localidades desconectadas del país.

Para Sylvia Constaín, esta crisis ha demostrado por qué era tan importante impulsar con urgencia la conectividad y el despliegue de infraestructura en el país, partiendo de la Ley de Modernización TIC. En ese sentido, comentó que el concurso del año pasado “fue un salto muy importante” para conectar a Colombia.

Las redes hoy están preparadas para soportar incrementos en el tráfico de datos, que ya se ha registrado en 38 por ciento, generados en la pandemia, y los operadores cuentan con el espectro suficiente para robustecer su capacidad debido a las frecuencias adquiridas en diciembre, pero de ser necesario se evaluaría la necesidad de asignar recurso radioeléctrico de manera temporal, explicó la ministra.

Por ahora, las empresas del sector de telecomunicaciones se mantienen monitoreando el comportamiento de las redes y podrán gestionar el tráfico en Internet, al priorizar las actividades como el teletrabajo, la educación en línea y el acceso a la salud, siguiendo algunas condiciones del regulador, para evitar congestiones debido al elevado consumo de datos en video en línea y otros contenidos de entretenimiento.

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