La digitalización: clave para un mundo más sostenible

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El Financiero Ana de Saracho O’Brien

En el último año se ha acelerado la transición verde de las economías y de las empresas. Hemos sido testigos de cómo la digitalización y la sostenibilidad se encuentran intrínsecamente unidas, ya que son precisamente las nuevas tecnologías y la utilización de servicios digitales, lo que abre la posibilidad para la descarbonización de diversos sectores de la economía, tal y como se expresó en el Foro Económico Mundial (WEF) respecto a que, en los próximos diez años, las nuevas tecnologías ayudarán a reducir las emisiones mundiales de CO2 entre un 15 y un 35 por ciento.

Uno de los puntos clave está en poder identificar, documentar y adaptar a nuestra forma de vida, las vivencias y conocimientos de los últimos meses que fueron justo los que permitieron la reducción de las emisiones contaminantes y de CO2, mostrando que podemos avanzar en los objetivos ambientales en un menor tiempo del planeado.

A raíz de la pandemia, pudimos observar como la dinámica de las sociedades puede ser transformada para lograr un bien común; muestra de ello es que tan solo a cinco semanas de haber iniciado los periodos de confinamiento, se logró la digitalización que hubiera tomado cinco años de manera voluntaria, y las emisiones globales diarias de CO2 disminuyeron en un 17 por ciento, de acuerdo con un informe de la revista Nature Climate Change, publicado en mayo de 2020.about:blank

Sin duda, tener conciencia sobre la importancia del medioambiente y considerarlo como una columna transversal del negocio en las empresas, aumentará la calidad de vida y salud de los seres humanos. Y aun cuando el sector de telecomunicaciones tiene una baja huella de carbono, se hace urgente su contribución para lograr la digitalización en otros sectores de la economía que tienen un mayor impacto medioambiental y que podrían en el mediano plazo cambiar el planeta que podamos heredarle a las nuevas generaciones.

De esta forma se vuelve indispensable gestionar también los impactos colaterales que esta digitalización supone, como el incremento a gran velocidad de los residuos electrónicos utilizados, ya que al evolucionar en funcionalidades y tecnologías de una manera muy acelerada, se convierten en basura electrónica en poco tiempo. Tan solo en 2019 se generaron 53.6 millones de toneladas de este tipo de residuos y solo al 17 por ciento se le dio el tratamiento de reciclaje adecuado.

En este sentido mantener equipos en nuestros hogares o tirarlos en la basura convencional, no solo pone en riesgo a los ecosistemas, sino también a la salud de las personas, ya que cualquiera de los químicos o residuos peligrosos con los que están elaborados podrían terminar en el subsuelo y contaminar los mantos freáticos de donde sale el agua con la que posteriormente se dota de agua a la población; mientras que si ponemos en manos de expertos dichos residuos, pueden asegurar que aproximadamente el 95 por ciento de los materiales con que están hechos estos equipos como son plástico, elementos cerámicos y metales como acero, cobre, aluminio, estaño, plomo, oro, plata o coltán, se reincorporen a la cadena productiva para generar nuevos productos.

Ahora bien, adicional al impulso del reciclaje de celulares, otra forma de contribuir al medioambiente es promoviendo la reforestación, más cuando hacemos consciencia de que cada árbol adulto puede absorber hasta 150 kg de CO2 al año, por lo que debiera ser una acción constante de gobierno y sociedad. Y qué mejor que incentivar la economía con los programas de reciclaje y reforestación, al encontrar aliados que a su vez crean fuentes de trabajo para llevar a cabo las acciones antes mencionadas, con un enfoque de economía circular.

Pequeñas acciones son las que van a lograr grandes cambios para cuidar la casa que todos compartimos, sin importar la latitud en la que nos encontremos, que es el planeta y que además heredaremos a las próximas generaciones. Así, cada uno de nosotros tiene el poder de elegir sumarse y buscar un mundo más sostenible, participando en aquellas iniciativas que procuren un mundo mejor para todos.