La guerra del espectro radioeléctrico

0
268

Reforma Jorge F. Negrete P.

Comisión de Hacienda del Senado de la República.

“Si los precios de espectro en México hubieran estado al promedio de América Latina los últimos 3 años, habría 15 millones de mexicanos conectados a banda ancha móvil. Y aquellos conectados tendrían 66% más velocidad”. Esto se desprende del análisis que presentó GSMA Latinoamérica al Gobierno mexicano en septiembre de 2019. Y agregaba su documento: “El nivel actual de los derechos anuales por uso del espectro está impactando negativamente la inversión y el crecimiento del mercado móvil. El mantenimiento de la actual política fiscal en relación al espectro tiene consecuencias negativas sobre la expansión de la cobertura en zonas rurales y para el futuro desarrollo de 5G”. Y concluye: “Un costo del espectro alineado con otros países supondría una mejora para los consumidores en el mercado móvil, impulsaría un mayor crecimiento económico en México y a la vez ayudaría al País a alcanzar sus objetivos de desarrollo”. De 35 millones de mexicanos por conectar, faltarían la mitad.

Los precios del espectro radioeléctrico están indexados a la inflación, que continúa su incremento mientras los precios de los servicios bajan. Sube el espectro, bajan los precios. Aun así, México tiene las tarifas fija y móvil más bajas de América Latina y uno de los mejores sistemas de calidad de la región. Por quinto año consecutivo, México tiene uno de los cinco Internet más asequibles del planeta, según Alliance for Affordable Internet. Pero no logramos generar cobertura, inclusión digital y estamos expulsando operadores de telecomunicaciones. El espectro genera en su denominación, la aversión a la realidad que no queremos ver.

En el aspecto económico, tres estudios identifican las oportunidades de una sociedad digitalizada: “Perspectivas Económicas de América Latina 2020: transformación digital para una mejor reconstrucción” de CEPAL, OECD y CAF; el trabajo sobre “Mejores políticas públicas para enfrentar la Covid-19” de CEPAL, CAF, DPL y Telecom Advisory Services; y el más reciente “Piensa Diferente” sobre economía digital de Huawei y el prestigioso despacho Arthur D. Little. Todos concluyen en universalizar el acceso a las tecnologías digitales para enfrentar los impactos de la pandemia y reactivar la economía. La digitalización de la sociedad y la economía impulsan la innovación, el empleo, el crecimiento económico y combate la pobreza.

La infraestructura digital es la base de la transformación de la sociedad y su sangre es el espectro radioeléctrico, por eso nuestra Constitución en el Artículo 28 señala con responsabilidad jurídica: “Las concesiones del espectro radioeléctrico serán otorgadas mediante licitación pública… asegurando el menor precio de los servicios al usuario final; en ningún caso el factor determinante para definir al ganador de la licitación será meramente económico”.

¿Queda claro? La tentación de cobrar a los ciudadanos el costo del espectro es un asunto resuelto en la Constitución. No debe existir espectro caro porque habilita el ejercicio de derechos fundamentales al ciudadano. Ahora bien:

1. México tiene el espectro más caro de América Latina y uno de los más caros del mundo.

2. La iniciativa del Gobierno federal para incrementar el precio del espectro radioeléctrico ya salió de la Cámara de Diputados y bajó de 56% a 7% en algunas bandas. Ahora el espectro más caro de América Latina es 6% más oneroso.

3. Las bandas 5G: 600 MHz, 1,500 MHz y 3.5 GHz son 10 veces más caras que el promedio internacional.

5G. Esta tecnología tardará años en llegar y el Gobierno no obtendrá ingresos por espectro. Por lo alto de su precio se volverá un servicio boutique para quien pague y generará una condición de marginación selectiva para los más pobres.

La política de precios sobre el espectro radioeléctrico será la mejor política de inclusión digital, desarrollo y combate a la pobreza, si se baja al promedio de América Latina. Pero de confirmarse la reforma, disminuirá la inversión en infraestructura digital, se incrementarán los precios de los servicios de telecomunicaciones, bajará la calidad del servicio, se colapsará más la inversión en áreas rurales y estaremos ante un sistema único de marginación digital que, además, privará el ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresión, el derecho a la información, la libertad de prensa, el derecho de acceso a la cultura, la educación y volverá un eufemismo las intenciones de conectividad del Presidente.

Se construirá un sistema de represión digital único en la historia, que impactará negativamente en lo más profundo de nuestra democracia y economía. Esta no es la batalla por el precio del espectro, es la batalla por una nueva sociedad y sus derechos digitales.

Presidente de Digital Policy & Law

Twitter: @fernegretep

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here