La primera tecnología 5G no celular de ETSI obtiene aprobación de la UIT

El estándar creado por el organismo europeo propone un 5G sin intermediarios, sin infraestructura, sin cuota de suscripción, usando frecuencias internacionales gratuitas, a menor costo.

297

El organismo de estandarización europeo (ETSI) anunció que el ETSI DECT-2020 NR, el primer estándar de tecnología 5G no celular del mundo, ha sido reconocido por la Unidad de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT-R) e incluido como parte de los estándares 5G en la recomendación de tecnología IMT-2020.

“Lanzado el año pasado, el estándar establece un ejemplo de conectividad futura: la tecnología descentralizada, autónoma y sin infraestructura está diseñada para redes de IoT masivas para empresas. No tiene puntos únicos de falla y es accesible para cualquiera, cuesta sólo una fracción de las redes celulares tanto en dólares como en huella de carbono”, explicó Günter Kleindl, presidente del Comité Técnico DECT del ETSI.

El estándar permite que cualquier empresa configure y administre su propia red de forma autónoma sin operadores en ningún lugar del mundo. Elimina la infraestructura de red y el punto único de falla, a una décima parte del costo en comparación con las soluciones celulares. También permite a las empresas operar sin intermediarios o tarifas de suscripción, así como almacenar y consumir los datos generados de la manera que consideren más adecuada para ellas.

Además, el estándar admite una operación eficiente de espectro compartido que permite el acceso a espectros internacionales gratuitos, como 1.9 GHz.

Un diferenciador de la red 5G no celular es que cada dispositivo es un nodo, cada dispositivo puede ser un enrutador, como si cada dispositivo fuera una estación base. Los dispositivos encuentran automáticamente la mejor ruta.

De acuerdo con un comunicado de ETSI, el DECT-2020 NR es adecuado para empresas como contadores inteligentes, Industria 4.0, sistemas de gestión de edificios, logística y ciudades inteligentes. Ayudará en la urbanización, la edificación y el consumo de energía en la construcción de estas ciudades inteligentes, y también abre oportunidades para nuevos casos de uso.