La tecnología borra las barreras entre jurisdicciones

0
270

Abogados, despachos legales y juzgados se aprovechan cada vez más de las herramientas que les brindan las nuevas tecnologías impulsadas por Machine Learning e Inteligencia Artificial. Sin embargo, estas tecnologías requieren ser alimentadas por datos que les permitan formar los algoritmos que puedan dar los resultados esperados por los abogados, datos que pueden pertenecer a cualquier país o ley y que lleva a borrar las barreras entre distintas jurisdicciones.

Angyri Panezi, profesora del IE Law School, comparó la actual tendencia de alimentar algoritmos con antecedentes de diferentes jurisdicciones con el concepto ya conocido como “trasplante jurídico” (legal transplant) en que una norma o ley pasa de un país a otro. Estos trasplantes pueden tener o no éxito, según la diversidad o uniformidad buscada, la armonización, entre otros aspectos, explicó.

Durante su presentación en el LegalVision 2020, Panezi consideró que los trasplantes realizados por las herramientas tecnológicas como el procesamiento de lenguajes naturales (NLP) o Machine Learning podrían tener un efecto en el lenguaje y las barreras entre cada jurisdicción.

Al ser las máquinas y los algoritmos entrenados por las leyes y el lenguaje que existen en la vida real, lo que podría llevar a que los resultados obtenidos de estas herramientas reflejen tal diversidad. Sin embargo, Panezi considera que esto no es siempre el caso.

“Hay tecnologías legales avanzadas que reflejan la realidad de los lenguajes que son más dominantes, y de aquellos que son hablados en más de una jurisdicción, lo que explica también porque el sector legal en español se ha vuelto más fuerte”, agregó.

Adicionalmente, indicó que dentro del mercado de herramientas legales, aquellas que podrían estar funcionando en una jurisdicción, podría atraer el interés del desarrollador por llevarlo a otras jurisdicciones que hablen el mismo idioma.

En cuanto al factor humano, Panezi explicó que de la misma forma en que un algoritmo no muestra interés en el origen de los datos que le son alimentados, los abogados que utilizan la herramienta podrían tampoco mostrar demasiado interés en cómo fue entrenado el algoritmo. 

“Me pregunto si esto se convertirá en la norma en que desarrollamos herramientas tecnológicas legales, en que los resultados que tenemos, leemos y accedemos, son productos del procesamiento de este tipo de mezcla de leyes de las distintas jurisdicciones”, consideró Panezi.

Añadió que se debe reflexionar sobre cuáles son los objetivos que se buscan con el desarrollo de la tecnología para el sector legal, si se busca diversidad o uniformidad, y qué tan cerca queremos llegar a herramientas alimentadas por diferentes jurisdicciones, al tiempo que se considera que en el sector existe la adopción de leyes externas y su exportación.

“Esta es la oportunidad para que los abogados se involucren en este papel de lo que llamamos Human-in-the-loop, si estamos pensando en añadir el factor humano, tenemos un traductor humano entre lo que queremos que haga la máquina y lo que realmente hace. Muchos de los desafíos tienen que ver también con el sesgo de los datos, en la falta de perspectiva del humano, o cómo los datos humanos están sesgados”, concluyó.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here