La República

El 16 de diciembre, se llevó a cabo el concurso Público por parte de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) para adjudicación de señales de televisión digital para ser transportadas por todos los servicios de TV para Abonados dentro de sus paquetes básicos por un plazo de 5 años. El director de la Ursec, Nicolás Cendoya, habló con República Radio sobre este proceso y el futuro de la discutida ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA), mejor conocida como la ley de medios.

Se ha dicho que este no es el momento de sumar nueva señales de televisión, ¿qué consideraciones tiene respecto a esas críticas?

Me preocupa cuál es la mirada sobre el Estado de derecho que hay atrás de eso, las normas están para ser cumplidas, hay una norma establecida en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que estableció este mecanismo de concurso de señales para ser portadas por todos los sistemas de televisión para abonados. Esa reglamentación establecía que en un plazo de 30 días posterior a la publicación en el Diario Oficial se tenía que convocar a concurso, estaba pensado para que saliera en 2017 y no en junio de 2019.

Quienes hacen las críticas, ¿no quieren aplicar la ley? Interpretar que 30 días es igual a 180. No nos sentimos cómodos con el momento en el que se está haciendo este procedimiento.

De todas formas, el artículo 198 de la Ley establece que la Institución de Derechos Humanos (Inddhh) era quien tenía que convocar.

Tuvimos varios contactos con la Institución a la que le hicimos llegar un borrador de pliego como insumo para que ellos trabajaran y la respuesta fue que no se sentían cómodos con este tipo de potestades y propusieron un proyecto de ley al Parlamento que hizo que nosotros como Ursec sustituyéramos a la Institución. No es una cuestión discrecional, no es como antes que en el estribo de los gobiernos en campaña electoral o en los meses posteriores a cuenta de pago de favores electorales se otorgaban discrecionalmente ondas del espectro radioeléctrico. El deber de portar a una señal que tienen los sistemas de televisión para abonados se conoce como Must Carry.

¿De qué se trata el Must Carry?

Todos los sistemas de televisión para abonados deben portar la señal de Televisión Nacional del Uruguay, eso es un Must Carry. Otro es el que tiene que ver con que los sistemas de televisión para abonados deben portar las señales de aire que coincidan con su área de servicio. Este último fue introducido al final como un mecanismo de diversificación de las voces, ante la eventualidad -que finalmente ocurrió- de que el proceso de la televisión digital no tuviera éxito. Se dijo que si nosotros partimos de la base de que el 70% de los uruguayos tienen contratado un sistema de televisión para abonados, mediante esta ley estamos introduciendo tres nuevos canales de televisión contiguos a las señales de Montevideo y a las otras señales nacionales. Es una oportunidad grande para nuevas voces que no están representadas en la televisión abierta.

¿Esos tres canales saldrían por todas las señales de televisión para abonados del país?

Exacto, tanto en las terrestres como las satelitales.

¿Cómo es el proceso para concursar?

Esto se hace mediante un procedimiento, regulado por un pliego de condiciones que es muy específico y que ya establece antes de que se presentaran las empresas a concursar cuáles son los parámetros y cómo se puntúa cada uno. Son parámetros que tienen que ver con la generación mayor de producción nacional, local e independiente. Se busca atender con más intensidad los temas de discapacitados, la generación de puestos de trabajo, que se pueda corroborar a punto de partida de la presentación del proyecto y otros parámetros que tienen que ver con esa cuestión de ser verdaderamente un impulso de desarrollo cultural.

¿La gente tiene la posibilidad de opinar?

Sí. El procedimiento prevé una audiencia pública que fue realizada el 16 de diciembre, donde las cuatro empresas que se presentaron en tiempo y forma hicieron una presentación cronometrada. Se abrió un proceso de consulta pública por 30 días para que cualquier persona pueda hacer sus comentarios que van a ser procesados en el informe que vamos a elevar al Poder Ejecutivo.

¿El próximo gobierno estaría dispuesto a derogar la ley? ¿Ha tenido algún contacto con quien pueda hacerse cargo de la Ursec?

No dio el tiempo de tener esa reunión. No tenemos rumores, tampoco tenemos confirmada una integración de Ursec por parte de lo que va a ser el gobierno a partir del 1º de marzo.

No he visto pronunciamientos ni del ministro de Industria ni del subsecretario designado, es como que el foco está en otra cosa. Igualmente, uno presupone que va a haber respeto por las normas y cuidado en cómo y qué se deroga. Desde los que defendemos la pluralidad y la democracia en los medios tenemos que estar extremadamente alertas, porque sacar una pieza (de la ley) puede hacer que la torre se derrame, pero también tenemos que tener confianza en la posibilidad de dialogar con las autoridades entrantes.

La posibilidad de que haya lenguaje de señas en los canales de televisión no debería perderse.

Ese es uno de los temas que hay acuerdo en no derogar, nos dicen que se va a redactar una nueva ley de telecomunicaciones que va a tener a los SCA como capítulo. No comparto que se derogue o que se modifique la ley, salvo en aspectos menores. No es lo mismo discutir estos aspectos en el marco de una ley general de telecomunicaciones con cinco años de discusión en el Parlamento, con todas las garantías de participación de las minorías, que de un plumazo en una ley declarada de urgente consideración se ponga un artículo y al diablo todo. Tenemos incertidumbre, estamos preparados para dar la discusión abierta y constructiva poniendo los derechos de la gente en el centro.

La industria no para de desarrollarse, ¿cómo hacer para que cualquier ley siga esos pasos medianamente cerca?

Hay un rol preponderante para la formulación, ejecución y evaluación de la política pública para de alguna manera determinar metas, como se ha hecho con la agenda digital en estos últimos dos períodos. Hay cosas que requieren retoques legislativos pero si nosotros ponemos el centro en el desarrollo y las necesidades del país, quizás no haya necesidad de una ley de telecomunicaciones, quizás se trata de decir cómo nos paramos ante el rendimiento de las telecomunicaciones de 5G.

Vendrán tiempos donde habrá que tener mucha capacidad de diálogo y mucha visión país.

Tratar de salir de la anécdota del punto y de la coma y de ir a discutir para qué existen las normas, qué es lo que estamos buscando, qué es lo que queremos transparentar y que esa discusión sea lo más pública posible. En telecomunicaciones el principal problema que hemos tenido en todo este tiempo es que el debate ha sido paupérrimo. El camino es tratar de que las autoridades entrantes expliciten cuáles son los móviles para las posturas que van a ir adoptando.

En las cuestiones de género trataron de llevarlo adelante en la acción.

En nuestro plan estratégico distinguimos dos líneas de acción con diferentes planes: una hacia la interna de estudiarnos y mirar nuestros problemas como organización. Tenemos una sola mujer trabajando en las áreas técnicas.

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