La ganancia anual de T-Mobile llegó a 3 mil 500 millones de dólares en 2019, lo que supone un aumento del 20.1 por ciento más que la registrada en 2018.

En este periodo, los ingresos se elevaron un 3.9 por ciento a 44 mil 998 millones de dólares, de los cuales las ventas por servicio generaron 33 mil 994 millones de dólares, con un aumento del 6.3 por ciento.

El Ebitda en este lapso aumentó un 7.9 por ciento a 13 mil 383 millones de dólares, y el flujo de caja libre se ubicó en 4 mil 319 millones de dólares, con un alza interanual del 21 por ciento.

En el cuarto trimestre de 2019, el operador estadounidense tuvo 1.9 millones de adiciones netas, de los cuales aproximadamente 1 millón fueron clientes móviles.

Mientras espera la conclusión de la fusión con Sprint, para el 2020, T-Mobile estima adiciones netas pospago de 2.6 a 3.6 millones, y un Ebitda objetivo ajustado de 13 mil 700 millones a 14 mil millones de dólares.

Conflicto con el intercambio dinámico de espectro

El operador lanzó la primera red 5G a nivel nacional que utiliza un espectro de 600 MHz, la cual cubre a más de 200 millones de personas y más de 5 mil ciudades y pueblos de Estados Unidos. Pero en el desarrollo de la nueva tecnología se enfrentó a ciertos conflictos. El CTO de T-Mobile, Neville Ray, advirtió a los operadores estadounidenses que confían en el intercambio dinámico de espectro (DSS) para sus despliegues de 5G, que la tecnología posee una serie de retrasos y desafíos.

Durante la conferencia con analistas por la presentación de sus resultados, el ejecutivo destacó que en DDS, que permite a los operadores compartir un bloque de espectro entre 4G y 5G, hay retrasos de los proveedores en la entrega de capacidades, y dijo que uno de los principales proveedores de radio llega “muy tarde”.

Agregó que poseen una pérdida de capacidad, ya que “a medida que implementa DSS, se come la capacidad neta de la radio compartida”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here