Los modelos de compartición del espectro no sólo permiten hacer un uso más eficiente de este recurso, sino que propician la innovación, la entrada de nuevos actores en el ecosistema digital y posibilitan expandir la conectividad para llegar a la población que aún carece de banda ancha en todo el mundo.

En entrevista con DPL News, Martha Suárez, presidenta de la Dynamic Spectrum Alliance (DSA), una organización global que promueve el acceso dinámico al recurso radioeléctrico, destacó la importancia de que los marcos regulatorios tengan un balance entre el uso de espectro licenciado y no licenciado, pues este último es clave para conectar a zonas rurales y activar nuevos casos de negocio.

Un gran ejemplo de las oportunidades de este enfoque de espectro lo encarna Wi-Fi y su nueva generación Wi-Fi 6. A finales de abril, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en inglés) de Estados Unidos liberó 1200 MHz en la banda de 6 GHz para esta tecnología inalámbrica.

Suárez dijo que esto marca un precedente para que otros países avancen más rápido en los análisis para la disposición de este espectro. América Latina podría tener adelantos significativos este y el próximo año: Brasil es uno de los países que está acelerando esta tarea, luego de aprobar una revisión de su reglamento sobre equipos de radiocomunicaciones de radiación restringida.

DPL News: El enfoque del espectro dinámico surge como una alternativa a la dicotomía blanco y negro de espectro licenciado contra no licenciado. ¿Cuáles pueden ser las ventajas de impulsar este modelo en los países?

Martha Suárez (MS): Con la metodología tradicional, en una banda está un usuario licenciado; con el uso dinámico no es sólo uno, podemos tener muchos más. Ya vamos a ver más adelante en la banda de 6 GHz. Justamente, el marco regulatorio que implementó en Estados Unidos la FCC permite que sigan enlaces fijos, enlaces fijos por satélites, aplicaciones como ultra wideband y además que venga Wi-Fi 6, que hayan aplicaciones de baja potencia y aplicaciones en exteriores: todo esto es compartiendo.

En enfoques tradicionales, hay que limpiar una banda para poder tener otros usuarios y esto implica migraciones; los costos son altos, toca reubicar a todos los usuarios. Entonces esa es una primera ventaja del uso compartido del espectro. Otra ventaja es el uso eficiente. El espectro es un recurso limitado, porque el número de frecuencias que hay son las que son, pero no necesariamente es escaso porque se puede compartir. La compartición de espectro permite un uso eficiente de ese recurso.

DPL: ¿Cómo van los países en la adopción de este tipo de modelos? No son muchos los que han avanzado.

MS: Lo que pasa es que cuando se hace la atribución de espectro eso es a nivel mundial, es armonizado. Se determinan qué servicios pueden operar en qué bandas de frecuencia. En el caso del uso dinámico no se requiere una armonización internacional; si se respeta la atribución existente, ya depende de cada país implementar las reglas, entonces por eso es que hablamos de casos país por país.

Yo creo que el liderazgo indiscutible lo tiene Estados Unidos, que tiene marcos de acceso dinámico al espectro desde hace ya muchos años. Estamos hablando de que las primeras normas para espacios en blanco de televisión fueron en 2008, ya hace doce años. También tenemos casos de uso no licenciado que vienen de mucho tiempo atrás, el mejor ejemplo es Wi-Fi, precisamente.

Hay que hacer una aclaración: la idea de compartir el espectro no es nueva; es decir, en la misma atribución se habla de diferentes servicios en una banda. Lo que es interesante en lo que nosotros promovemos es que sea una compartición dinámica, permitiendo que sigan los usuarios y lleguen otros, y se haga de manera automatizada, transparente y rápida.

DPL: Además de Estados Unidos, ¿qué ejemplos tenemos en América Latina?

MS: En Norteamérica, Canadá también ha implementado marcos regulatorios. Reino Unido: en Europa se están estudiando algunos casos; se han venido implementando algunos, pero todavía no hay un marco determinado por ejemplo para el caso de la banda de 6 GHz.

En América Latina, hay países que han implementado marcos para espacios en blancos de televisión. Está Colombia, y Trinidad y Tobago. En Asia también hay países como Corea del Sur; en África, Sudáfrica, Mozambique, Ghana, Uganda y también hay otras naciones que están a punto de aplicar esquemas de ese tipo, como Kenia y Nigeria.

DPL: ¿Podríamos decir entonces que vamos avanzando en la adopción de ese tipo de enfoques?

MS: Depende de las necesidades que tenga cada país. Cada uno debe analizar en qué marco lo aplica. Hay muchos tipos de compartición dinámica de espectro, yo mencionaba espacios en blancos de televisión: esa es una tecnología, pero también tenemos CBRS, que es algo muy propio de Estados Unidos y que fue la manera de permitir la entrada de los operadores y todo un nuevo esquema de acceso para redes LTE en la banda de 3.5 GHz.

También, por ejemplo, podemos hablar de todo lo que viene ahora con Wi-Fi 6. Depende de cada país en qué línea está, por eso es que al final yo creo que hay que ver el uso dinámico de espectro como una herramienta de la cual pueden hacer uso las autoridades, dependiendo de la necesidad.

DPL: Ahora que nos encontramos en medio de una pandemia, ¿cuáles podrían ser las ventajas de una adecuada gestión del espectro para mantener conectada a la población, tomando en cuenta que además esta crisis acentúa la brecha digital?

MS: Hoy lo que estamos viendo con la pandemia es que se ha incrementado el tráfico. El tráfico fijo está creciendo mucho porque todos estamos encerrados y, en ese sentido, las redes fijas no licenciadas son muy útiles, porque permiten primero llevar conectividad a personas que están desconectadas y que, con esta pandemia, se ven obligadas a buscar algún acceso a Internet, ya sea para trabajar, para educación o interactuar con bancos.

En ese sentido, la primera parte es considerar permitir espectro también para redes fijas inalámbricas. Se ha hecho mucho énfasis en tener más espectro para móviles. Eso está muy bien, porque desplegar una red en esta situación no es fácil, pero también hay otras redes que ya están operando que necesitarían espectro adicional.

Un ejemplo de eso es lo que hizo Estados Unidos en la banda de 5.9 GHz, justo encima de donde hoy operan las redes inalámbricas de 5 GHz, y permitió que 45 MHz de espectro lo empiecen a utilizar los proveedores de acceso a Internet en zonas rurales. Esa es una capacidad adicional que es muy útil, porque permite mayores anchos de banda, mejor transmisión: son redes que en algunas partes están congestionadas.

Otra cosa que puede suceder es que aquellos gobiernos que ya han pasado por un proceso de análisis de tecnologías, como por ejemplo los espacios en blanco de televisión, pueden adoptarlas más rápidamente. De esa manera, le permiten a los proveedores de Internet usar esa tecnología y empezar a prestar ese servicio también.

DPL: Precisamente Estados Unidos es un ejemplo de esto y apenas liberó espectro para Wi-Fi. Pero también esta discusión lleva un tiempo. ¿Cuáles son los obstáculos para que esta administración y otros países liberen más espectro no licenciado?

MS: El caso de 6 GHz es muy particular, porque es una banda que ya está siendo ocupada, a diferencia de lo que pasaba en las bandas de 2.4 GHz y 5 GHz, cuyos segmentos fueron dedicados exclusivamente para redes LAN. En la banda de 6 GHz hay coexistencia con unos servicios, entonces parte del trabajo que se hizo en Estados Unidos, y que se está haciendo en Europa y se debe realizar en todas partes, es analizar la coexistencia con los titulares de esa banda, para garantizar que puedan coexistir todos y no haya interferencias.

En Estados Unidos llevó tiempo y, finalmente, se definió una operación que permite maximizar el uso eficiente del espectro. En algunos son sólo para baja potencia en interiores: Wi-Fi, por ejemplo, y para eso se dedicaron 1200 MHz. Para las aplicaciones en exteriores, o en interiores pero con alta potencia, se requiere que haya una coordinación con los enlaces fijos existentes.

Ahí se utilizó una base de datos que se llama AFC, que es la que maneja ese acceso, y ahí ya no son 1200 MHz sino solamente 850 MHz. Es menos espectro, porque en algunas secciones de la banda no se podía tomar el riesgo de interferir a algunos usuarios y con unas condiciones especiales de acceso a través de una base de datos. Y ahora lo que queda por discutir en Estados Unidos son los casos de muy baja potencia.

DPL: ¿Se está analizando poner otras bandas a disposición del uso no licenciado, además de ésta?

MS: Para la industria de no licenciado en este momento un punto clave es la banda de 6 GHz para Wi-Fi. Pero también hay otras bandas que tienen ventajas para la compartición de espectro. En bandas medias, hay grandes oportunidades de compartición de espectro como lo que hicieron en CBRS en Estados Unidos, o en las bandas UHF para la propagación y cobertura en zonas rurales con los espacios en blanco de la televisión. Hay diferentes tecnologías, pero cada una depende del objetivo.

DPL: En América Latina, muchas veces se señala que la política de gestión del espectro tiene fines recaudatorios y que esto puede ser un obstáculo para desplegar infraestructura de tecnologías como la banda ancha. ¿Considera que sigue siendo un problema?

MS: Nosotros desde la DSA creemos que lo ideal es que el espectro no sea una barrera. Lo que ha pasado es que hay grandes industrias que han hecho fuertes inversiones: la móvil, la satelital, que son inversiones a muy largo plazo. A pesar de todo eso que se ha hecho, casi la mitad de la población está desconectada a nivel mundial. Cuando se analizan posibles causas, una es que hay sitios donde el modelo de negocios tradicional no cierra. No se puede continuar la conectividad si seguimos haciendo lo que se ha venido haciendo.

En ese sentido, si hay un acceso al espectro más dinámico y más accesible se van a poder integrar a ese ecosistema nuevos actores, que son de otras zonas, que conocen a su comunidad, pueden invertir. Lo primero es que el espectro no sea una barrera. También depende cómo va a ser el servicio.

Las subastas de espectro buscan maximizar: quien mayor provecho le va a sacar al espectro es aquel que acceda a él. Eso tradicionalmente se hace a través de los concursos y está asociado a un recaudo económico. Nosotros creemos que debe haber un equilibrio; promovemos que haya más espectro sin licencia, pues propicia la innovación y permite grandes oportunidades, y vemos en la compartición de espectro una manera de garantizar un uso eficiente. También a veces pasa que se tiene espectro asignado, pero sólo en ciertas zonas. Cuando se ven las zonas rurales y carreteras, a veces no hay señal de nada o la conectividad que puede haber es muy costosa.

DPL: Precisamente esa es la clave: los marcos regulatorios. ¿Cómo considera que vamos en América Latina en la adopción de marcos para la compartición de espectro?

MS: En el caso de la banda de 6 GHz yo soy muy optimista, porque hay ciertas aplicaciones que permiten hacer indoors. El proceso que se hizo en Estados Unidos permitió hacer muchos estudios técnicos que muestran que es posible tener aplicaciones en interiores o de muy baja potencia de una manera relativamente baja.

Yo espero que en América Latina vayamos a ver resultados muy pronto. Espero tener grandes avances este año y el año entrante, de manera que podamos tener acceso al mercado en 2021 y 2022. Yo creo que cuando una ve muchos de los programas de política pública en la región se basan en acceso a zonas rurales. Para muchas personas en América Latina, la primera forma de entrar a Internet es a través de Wi-Fi: en hotspots en una biblioteca o en centros comunitarios. Nosotros somos grandes usuarios de Wi-Fi, incluso en nuestros hogares la mayoría de descarga de tráfico va sobre Wi-Fi.

Traería grandes beneficios para América Latina. Sé que hay muchas autoridades de espectro muy interesadas en el tema. Se han venido dando pasos. Por ejemplo, en Brasil recientemente se eliminó una restricción que había en la banda de 6 GHz para radiaciones restringidas. Y la Anatel va a empezar a trabajar en ese marco regulatorio.  Sé de otros países que también han estado siguiendo muy de cerca el proceso en Estados Unidos. Espero que se maneje muy pronto y que podamos beneficiarnos rápidamente.

DPL: ¿Cómo podría traer beneficios a 5G el modelo de intercambio dinámico del espectro?

MS: Algunas personas creen que es lo uno o lo otro y no. La gran ventaja de la compartición de espectro es que pueden seguir los enlaces fijos en la banda, pueden seguir desplegando y la operación en los casos en que hayan servicio de satélite en la banda. Y además esto ayuda al ecosistema 5G.

5G lo entiendo como algo que es un ecosistema completo. Cuando se habla de 5G en varios casos de uso, requieren una serie de aplicaciones como la Realidad Aumentada y Realidad Virtual. Por ejemplo, unas gafas inteligentes podrían conectarse a un dispositivo central en un acceso de banda ancha de gran velocidad en la banda de 6 GHz y dicho dispositivo puede manejar un reloj, o algunos elementos adicionales, y se conecta a la red móvil o a una red fija de gran capacidad.

Además, la estandarización que se ha venido haciendo a nivel de 3GPP, el grupo que define el estándar para 5G, tiene un elemento que está especialmente dedicado al acceso no licenciado. Es muy importante destacarlo. Se llama 5G NRU la interfaz que considera el acceso sin licencia.

Todo esto viene a ayudar, a alimentar ese ecosistema y parte de nuestro mensaje a las autoridades, a los reguladores de espectro, es que es importante tener un balance entre la parte licenciada y la no licenciada. El uso no licenciado baja los costos, porque son masivos, son equipos que se utilizan en todo el mundo: eso facilita el despliegue rápido de esas tecnología.

DPL: Retomando el tema de Wi-Fi 6, la banda de 6 GHz va a traer varios beneficios para la conectividad y más porque ésta se perfila como una tecnología accesible. ¿Cuáles son los beneficios que podría esperar la población una vez que se extienda su alcance?

MS: Muchísimos. Yo soy una convencida defensora como usuaria. Partamos de los casos de uso, de las aplicaciones indoor. Wi-Fi 6 tiene muchísimas ventajas, en cuanto a cantidad de usuarios, tasas de velocidades más altas, manejo de redes más densas, la latencia es más baja, lo cual permite una gran cantidad de aplicaciones en tiempo real. Por ejemplo, la manufactura a la hora de controlar máquinas; Wi-Fi 6 también tendrá condiciones de seguridad.

Desde el punto de vista espectral, la gran ventaja es que tenemos canales más anchos. Si nos imaginamos el espectro como una autopista, estamos aumentando el ancho de cada carril y ponemos muchos más carriles. En el caso de Estados Unidos con la nueva normatividad de 6 GHz se tienen siete carriles de 160 MHz: eso es algo que no existía. Incluso lo que va a pasar con la futura generación del estándar es que van a ser canales de 320 MHz, entonces eso va a permitir aún mayores velocidades y más baja latencia. Eso es importantísimo. Esto es hablando de la aplicación de baja potencia en interiores.

Ahora, en cuanto a las ventajas en exteriores o con alta potencia son muchas, pues en algunas zonas no llega la conectividad fija, y lo único que pueden utilizar los ISP es el espectro sin licencia: eso les va a permitir ofrecer soluciones de banda ancha a los usuarios rurales. Como son equipos mucho más económicos que los de cualquier otra tecnología, va a ser a menor costo.

Hay otro tipo de aplicaciones, que son los dispositivos de muy baja potencia. Eso va a ser súper interesante, porque con todos los casos de uso que hemos visto para la medicina con Realidad Aumentada o Realidad Virtual, por ejemplo, esos dispositivos podrían ser de muy baja potencia y se comunicarían con un dispositivo central con muy poca distancia de cobertura.

DPL: Además, Wi-Fi 6 y 5G van a hacer una mancuerna para la conectividad; van a traer varios beneficios no sólo para la población en general, sino para diferentes industrias.

MS: Claro, actualmente existen muchos usos de las redes Wi-Fi en industrias. A veces hablamos mucho de 5G sin pensar en el problema de la conectividad: eso sigue estando ahí. Tiene que haber todavía mayor despliegue de redes que lleven banda ancha a zonas donde hoy aún no se ha llegado. 5G, en algunos de los casos de uso, ataca esto desde el punto de vista de acceso fijo inalámbrico, pero no es suficiente. Esto vendría a complementar todas las posibilidades que daría 5G y habilitar una mancuerna en beneficio de los usuarios.

DPL: ¿Cuándo podríamos esperar que Wi-Fi 6 esté disponible para más usuarios?

MS: A nivel del estándar, Wi-Fi 6 ya tiene una certificación desde el año pasado, ya hay equipos incluso que incluyen Wi-Fi 6. La Wi-Fi Alliance denomina los equipos que implican esta tecnología como Wi-Fi 6E: estos son los dispositivos que van a operar en la banda de 6 GHz. Se espera que ya haya dispositivos en el mercado para la Navidad de este año; es decir, ya podrían tenerse dentro del marco regulatorio de Estados Unidos.

La predicción es que el año entrante llegarían al mercado más de 300 millones de dispositivos Wi-Fi 6E, con la capacidad de operar en la banda de 6 GHz. Esto es en el mercado de Estados Unidos. En Europa estamos esperando que concluya: ya se hizo una primera parte del estudio. Ya no están considerando los 1200 MHz, sino sólo los primeros 500 MHz de la banda. Ya hay un primer estudio de compatibilidad, que es un reporte que se hizo en el marco de trabajo de la CEPT (Conferencia Europea de Administraciones de Correos y Telecomunicaciones) y esperamos que a final de año haya un marco regulatorio.

En la medida que ya hayan marcos regulatorios, la industria estará lista para entregar equipos. Lo que estamos viendo es que la decisión se acaba de tomar en Estados Unidos y esperamos que a final de año ya haya equipos en el mercado. Si otros países van adoptando esos marcos, inmediatamente podrán hacer uso de esta tecnología.

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