A casi un mes de que la nueva cepa del coronavirus aterrizara en tierras latinoamericanas, las empresas de telecomunicaciones ya se han coordinado con los gobiernos para mantener a la población conectada mientras se trata de mitigar la pandemia con medidas de aislamiento.

Se detectó la primera persona infectada el 26 de febrero en Brasil y luego la enfermedad se fue extendiendo por el resto de las naciones, hasta asentarse en Haití hace tres días, el país más pobre del continente americano. Poco más de tres semanas de emergencia sanitaria han demostrado, por si existían dudas, que las tecnologías son un eje en la vida actual.

La banda ancha ―móvil y fija― ha sido para el teletrabajo, la teleeducación y la telemedicina, lo que el combustible al transporte. Para activar los engranajes de la productividad en medio de la crisis, se necesitan redes resilientes, capaces de satisfacer la alta demanda de tráfico que ya experimentan países como Chile y Ecuador (30% más en ambos).

En busca de crear estrategias digitales para este contexto de excepción, hasta ahora las acciones de los operadores se pueden resumir en las siguientes: no suspender los servicios por falta de pago; ofrecer zero rating para los contenidos oficiales sobre COVID-19; asegurar la atención a los clientes a través de los canales digitales; algunos han aumentado los gigas móviles de manera gratuita; se han comprometido a enviar mensajes para informar a la población acerca de la pandemia, e incluso han suspendido la portabilidad numérica.

Brasil 🇧🇷

En el primer país afectado por el coronavirus, Claro y Nextel ―ambos propiedad de América Móvil―, y Vivo de Telefónica, dijeron que flexibilizarían sus servicios, lo cual implica no reducir las velocidades a pesar de que el usuario haya alcanzado el límite de datos.

TIM, que ya contaba con la experiencia italiana en el combate al COVID-19, dijo que sus planes no tendrían topes de consumo, otorgaría MB extras a los clientes móviles y daría acceso gratuito a paquetería de trabajo en la nube como Microsoft Office.

Además, Claro, Net TV, Sky, Oi, Vivo y Algar Telecom abrieron el acceso a varios canales de televisión que antes requerían cubrir tarifas adicionales, con miras a que los brasileños tuvieran más opciones de entretenimiento mientras se quedan en casa para evitar contagios.

Por su parte, Algar anunció que aumentará la rapidez que reciben algunos usuarios de fibra óptica, en caso de que su servicio sea inferior a 100 MB. Cuando sea necesario, ampliará la capacidad de tráfico de las líneas dedicadas, privilegiando los sectores de salud y educativo.

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) firmó un pacto con la industria para garantizar la continuidad de las comunicaciones con el alza en la demanda de datos; dar prioridad al sistema de salud y seguridad pública; seguir atendiendo las inquietudes de los usuarios y contribuir a mantenerlos informados sobre el avance de la pandemia.

Chile 🇨🇱

Durante la última semana, el tráfico de datos en Chile se ha elevado alrededor de 30 por ciento. Eso prendió las alarmas del sector, que en paralelo ofreció más beneficios a sus clientes para que puedan llevar a cabo actividades a distancia y sigan las recomendaciones de no salir de casa.

Los operadores, incluidos Movistar, Claro, Entel y WOM, se comprometieron a mejorar la velocidad de Internet, dar gigas adicionales sin cargos extra, liberar el uso de redes sociales hasta al menos el 31 de marzo y, para sus clientes empresariales, ofrecieron herramientas digitales de teletrabajo.

Para permitir que los estudiantes sigan aprendiendo, estas cuatro firmas más VTR y GTD habilitaron el acceso a plataformas educativas oficiales en la modalidad de zero rating.

Ecuador 🇪🇨

Desde que el nuevo coronavirus dejó de ser un asunto del otro lado del mundo, en China y Europa, y se asentó en América Latina, Ecuador ha sido uno de los países más activos en busca de armar una estrategia digital para responder a la emergencia sanitaria. 

La semana pasada, el gobierno acordó con la industria ampliar el ancho de banda para soportar el crecimiento en el consumo que propiciaría el aislamiento, al igual que otorgar gigas adicionales. En diferente proporción, Claro, Movistar y CNT ya aplican estas medidas. También decidieron no cobrar a las plataformas de entrega a domicilio como Rappi para apoyar sus labores.

Ayer, el regulador ecuatoriano publicó las directrices que deberán seguir los proveedores para garantizar la continuidad de las telecomunicaciones. Todos, incluidos operadores móviles virtuales, tendrán que habilitar zero rating para aplicaciones de emergencia del gobierno y portales de atención para COVID-19.

Ninguna compañía podrá suspender los servicios por falta de pago durante la pandemia y se deberán proporcionar índices de calidad sobre la telefonía e Internet entregados, con el fin de que haya un soporte adecuado para las actividades como el teletrabajo. Además, las empresas del sector se encargarán de gestionar el tráfico para entregar las alertas de emergencia gubernamentales.

Perú 🇵🇪

En Perú, la respuesta del sector ha sido más moderada respecto a otros mercados de la región. Mientras la sociedad se mantenga aislada para evitar la expansión del virus, el Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel) ordenó a las empresas no interrumpir los servicios, aunque los clientes no cubran las facturas.

Solicitó, además, que se ofrezcan datos adicionales para que los usuarios puedan enviar mensajes, navegar en las redes sociales o utilizar otras aplicaciones sin costo extra. De manera temporal, suspendió la portabilidad y la petición de líneas nuevas.

Días después, Entel activó los SMS gratuitos en todo el país; mientras que Claro y Movistar liberaron canales de televisión de paga premium hasta el 31 de marzo. Sin embargo, los operadores hicieron un llamado para que los clientes paguen sus tarifas con el fin de que se sostengan los servicios, pues han observado mayor moratoria. Esa postura provocó un rechazo entre los consumidores, por considerar que no se otorgan facilidades para poder cubrir las facturas de telefonía o Internet.

México 🇲🇽

En el mercado mexicano, desde la semana pasada, Telcel (América Móvil), Telefónica, Altán Redes (operador de la Red Compartida) y AT&T ofrecen acceso al micrositio sobre COVID-19 del gobierno, sin que esto utilice los datos de los consumidores (zero rating).

También el sector contempla implementar otras medidas, como el envío masivo de SMS para que la población cuente con la información relevante sobre el estado de contingencia. Mientras tanto, todas las compañías trabajarán en atender las fallas de los servicios de la manera más ágil posible, para no dejar a nadie desconectado.

Argentina 🇦🇷

A petición del Ministerio de Educación de Argentina, Claro, Movistar y Personal brindarán gratuidad a los clientes para utilizar la plataforma digital del gobierno creada para transmitir contenidos de nivel primaria y secundaria, luego de que se suspendieron las clases por el coronavirus.

La filial de Telefónica en el país y Telecom Cablevisión implementaron hace más de una semana un plan que busca “facilitar las comunicaciones”. Reforzaron la atención digital y la asistencia técnica para los usuarios. Telecom activó zero rating en contenidos educativos del gobierno y regalos de recargas prepago, al igual que más datos.

Movistar y Personal ofrecieron más gigas sin costo adicional, SMS gratis, liberación del roaming, contenidos de video y juegos en línea extras, y préstamos de saldo para los clientes pospago. Pero la medida ―como en otras naciones― podría ser contraproducente e incentivar el consumo no racional de los datos, congestionando así las redes móviles en un momento crítico, según advirtió Claro.

Colombia 🇨🇴

Buena parte de Colombia se encuentra en un simulacro de aislamiento para contener la enfermedad del COVID-19. Antes de que el país intensifique el cierre de la vida pública, Claro, Movistar, Tigo, DirecTV, ETB y EMCALI aseguraron que habrá estabilidad en las redes.

Asimismo, anunciaron que aumentarán la capacidad y velocidades de los servicios sin cargos extras; habilitaron el zero rating para las aplicaciones del gobierno sobre la pandemia, 300 mensajes de texto y 300 minutos de voz gratis para cada usuario. Claro incrementó 50 por ciento los datos para clientes pospago y líneas fijas convergentes, y aseguró que tiene un plan de contingencia para responder a la creciente demanda de tráfico en las redes.

Costa Rica 🇨🇷

En el país tico, de igual manera se ha aplicado el acceso gratuito a páginas oficiales del gobierno, donde se brinda información sobre el coronavirus y se realizarán envíos masivos de mensajes con recomendaciones sanitarias. Hasta este lunes, en el país se contabilizaron 158 casos de personas infectadas por COVID-19.

Movistar ofreció bonos de GB para navegar en Internet de manera temporal, así como uso de WhatsApp gratis para las modalidades de prepago y pospago. Mientras que Claro abrió el acceso a contenidos oficiales de salud sin consumir datos.

Otros países

Las medidas han sido menos notorias en otros países de la región, en parte, debido a las diferencias en el avance del COVID-19 en cada uno hasta el momento. Por ejemplo, en El Salvador apenas son cinco los casos de personas contagiadas, pero ya se ha declarado la cuarentena nacional. Ahí, Tigo instalará televisión por cable para pacientes en cuarentena.

En Honduras, van 30 identificados y se ha implementado un toque de queda para los ciudadanos. La semana pasada, Claro y Tigo anunciaron que abrieron el acceso gratuito a sitios del gobierno sobre el coronavirus, al igual que regalan voz y SMS a los usuarios para mantenerse comunicados durante el aislamiento.

Ambas compañías también activaron en Guatemala llamadas y mensajes de texto gratis, acceso a sitios web oficiales, al igual que la continuidad de servicios fijos aunque no puedan pagarlos en esta contingencia, pero en una modalidad básica de navegación.

Claro, Tigo, Personal, Copaco y Vox pactaron con el gobierno paraguayo brindar acceso gratuito a contenidos del gobierno sobre la pandemia, llamadas sin costo a la línea de atención sanitaria, y apoyar las labores de información oficial.

Un desafío para las redes

La propagación del nuevo coronavirus no sólo desafía la habilidad de los gobiernos y la capacidad de los sistemas de salud para evitar el colapso, sino que también pone a prueba la suficiencia de la infraestructura de telecomunicaciones y de las redes desplegadas.

Con las medidas de aislamiento, Chile y Ecuador ya han registrado un alza en el tráfico de datos de 30 por ciento cada uno; en Argentina, el consumo de datos creció 27 puntos porcentuales hasta la última semana; en Perú la demanda de Internet fijo ha aumentado entre 30 a 60 por ciento.

Al menos los tres primeros países tienen en común que los operadores proporcionaron gigas adicionales sin costo a los usuarios, además de otros beneficios temporales, lo que podría incentivar el consumo de datos no necesariamente relacionado con actividades prioritarias como el teletrabajo y la educación a distancia, sino con el entretenimiento.

No olvidemos que, además de los centros de empleo y las escuelas, también están cerrando los espacios culturales, los museos, cines, bibliotecas y centros comerciales. Es justo que, bajo esas circunstancias, se recurra al mundo digital para buscar recreación. Tan es así que la Unión Europea pidió a Netflix disminuir la calidad de video para que la plataforma utilice menos datos.

La mayoría de los países latinoamericanos ya han intensificado las medidas de confinamiento, con el cierre de negocios no esenciales, la suspensión de clases, limitación de la circulación y toques de queda para la población. Todas esas actividades que antes se hacían en diversos espacios se han trasladado a los hogares (las que son posibles) y dependen en gran medida de la calidad de la banda ancha.

Los operadores y reguladores de la región han hecho un llamado a los usuarios para que hagan un uso responsable y racional de las redes durante la contingencia sanitaria. Este momento perfila para ser un punto de inflexión para que exista más conciencia entre las personas de a pie sobre la importancia de la tecnología de conectividad en la vida diaria, y se apropien de la economía digital.

Al mismo tiempo, las empresas y sus trabajadores están realizando una labor inédita de mantenimiento en las redes móviles o en la fibra óptica para evitar interrupciones. Los jugadores más grandes de América Latina, que tienen operaciones en distintos países, como Claro (Telcel en México), Tigo y Movistar han anunciado acciones para mantener a la población conectada.

Como líderes del mercado, son los más activos en esta contingencia sanitaria. Pero todas las firmas de telecomunicaciones siguen, además, las pautas trazadas por gobiernos y reguladores, y sus estrategias para combatir la pandemia. Por eso es que una de las acciones más populares ha sido la de ofrecer zero rating en los sitios web o aplicaciones oficiales que informan a la ciudadanía sobre el coronavirus.

Sin el desarrollo que han tenido las telecomunicaciones alrededor del mundo y, especialmente, en América Latina, ¿cómo estaríamos enfrentándonos a esta pandemia en este momento? En La Peste, Albert Camus describe cómo la actividad económica en una ciudad argelina devastada, Orán, muere junto con sus habitantes, mientras intentan sobrevivir a la enfermedad.

Las proyecciones sobre la crisis económica que se avecina después de que se logre detener la pandemia o, quizás, idear una vacuna, no son alentadoras. La región latinoamericana se caracteriza por atravesar constantemente tensiones políticas y económicas que la hacen ver más frágil frente a este escenario.

Aunque la adopción digital, el déficit de infraestructura de conectividad y la brecha digital son retos que aún debe enfrentar la región, la emergencia sanitaria pone de manifiesto que también han sido muchos los avances en la materia que se han logrado en los últimos años.

Se verá en las próximas semanas si los esfuerzos conjuntos entre empresas de telecomunicaciones, el sector TIC y el gobierno pueden mantener a flote la conectividad y cierto grado de la actividad productiva, que, sin duda, se vería catastróficamente afectada si no existieran las tecnologías como la banda ancha. En países de Europa, como Italia y España, las redes han conservado cierto equilibrio a pesar del fuerte incremento del tráfico de datos (entre 75 y 80%) durante las fases críticas de la pandemia.

Después de la tempestad, al pensar en las lecciones que dejará este momento crítico, también será evidente que los servicios de conectividad como la telefonía o Internet son un servicio básico como la energía eléctrica o el agua, y por ello se necesita seguir impulsando las inversiones para tener redes más robustas y resilientes.

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