El tema de la Internet del futuro se inscribe en el marco de la post pandemia de Covid-19. Como dijo Henry Kissinger, “la pandemia de coronavirus alterará el orden mundial para siempre” (The Wall Street Journal).

En ese marco mi opinión es que las compañías se preparan para el porvenir en un contexto en el cual los cables submarinos cumplen un rol fundamental porque son el soporte de la red global de comunicaciones.

Con el Wi-Fi y la Internet móvil durante la pandemia la cantidad de datos que están circulando por los cables submarinos aumentó exponencialmente.

Los progresos tecnológicos se adecúan al nuevo escenario y la transformación digital se ha precipitado.

Internet necesita cada vez más fabricar carreteras para el envío seguro de datos. La conectividad, la seguridad, la privacidad y la velocidad son el objetivo.

Bikash Koley, vice Presidente y Director de Redes Globales, Tecnología y Estrategia de Google Cloud para Telecomunicaciones, afirmó que “la infraestructura de Internet no está en la nube, está bajo el océano”, en una clara alusión a los cables submarinos que conectan Internet.

También señaló que “98 por ciento del tráfico internacional de Internet circula a través de cables submarinos”.

Los nuevos cables submarinos son las carreteras digitales en el proceso de enrutamiento a través de los océanos. Se habla de 380 cables y varios en proceso para 2022, 2023 y 2024. Con 16 pares de fibras los nuevos cables van a permitir un gran volumen de datos con altos niveles de Internet y servicios asociados, fiabilidad y seguridad.

Las compañías que necesitan de los cables submarinos reparten sus datos por medio de numerosas rutas, creando opciones por si uno se cae.

Según TeleGeography, “dos tercios de las fallas del cable son causadas por actividades humanas accidentales” (anclas, redes de pesca y arrastre) y por desastres naturales como terremotos y deslizamiento de tierras.

El huracán Sandy, también llamado “Superstorm Sandy”, el 25 de noviembre de 2012, acorde con la Federal Emergency Management Agency (FEMA), afectó 24 estados y todo el borde de la costa Este de Estados Unidos causando daños por 74 billones de dólares (CNN). Suprimió muchos intercambios clave en el lugar donde los cables submarinos conectaban América del Norte con Europa, aislándolos durante varias horas, lo cual mostró el problema geográfico de esa conexión con Nueva York.

Por ello, para el cable Marea (2018), financiado por Microsoft y Facebook, construido y operado por Telxius, se optó por asentar su realización en la costa de Virginia (EE.UU.), distanciándolo de los otros cables como prevención.

Actualmente, el diseño y blindaje es mucho más avanzado y hay mejoras en los componentes y en el procedimiento de tendido. En ese sentido, la parte más expuesta es la que empalma con la red troncal de Internet en tierra.

Las particularidades de la fibra óptica de los cables submarinos han evolucionado tanto que en la industria de las telecomunicaciones submarinas (Submarine Telecoms Industry) se analiza la idea de un sistema de cables SMART (Scientific Monitoring and Reliable Telecommunication), incluidos sensores para medir la temperatura del océano, la presión y aceleración sísmica para monitorear el clima y alertar desastres naturales (ITU y Submarine Telecoms Industry Report).

¿Qué pasa con la ciberseguridad de los cables? En realidad, la lógica indica que la infraestructura en tierra tiene más probabilidades de sufrir un ataque cibernético y Ataque de Denegación de Servicio (DDoS). Por lo tanto, el punto vulnerable es donde se conecta a la tierra.

De todas maneras, existen las comunicaciones vía satélite y las copias de seguridad por esa vía.

Hablando de cables submarinos y satélites, estos últimos cumplen la función de llegar a zonas de acceso complicado y/o remoto asegurando la conectividad.

El término medio de vida de los cables submarinos es de 25 años, por lo cual ya se está pensando en su reemplazo y en la ampliación e interconexión del sistema.

A fines de julio de 2021, Google anunció dos nuevos sistemas de cable, Blue y Raman, que planea entren en servicio en 2024. Los ha desarrollado con TIM Sparkle, Telecom Italia y otros.

El Blue unirá Italia, Francia, Grecia e Israel. El Raman conectará Jordania, Arabia Saudita, Djibouti, Omán e India. Todos estos cables brindarán una expansión y mejora de los servicios mirando al futuro.

Como dijo Abraham Lincoln: “La mejor forma de predecir el futuro es creándolo.”

Liliana Bein

Los nuevos cables submarinos son las carreteras digitales en el proceso de enrutamiento a través de los océanos.”