Luego del escándalo de Cambridge Analytica, donde millones de datos de usuarios de Facebook fueron utilizados para la campaña electoral del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, surgió la preocupación de lo fácil que podría resultar para las compañías de publicidad, en conjunto con los gigantes tecnológicos, violar los derechos de privacidad.

Ahora, con las elecciones dentro de la Unión Europea (UE) tan cercanas, los temores resurgen con fuerza.

Facebook y otras plataformas tienen su propia caja de herramientas para el análisis de datos, las cuales son visibles para los usuarios e incluso pueden ser gestionadas por ellos. De esta forma, las plataformas se deshacen de cualquier responsabilidad legal.

Sin embargo, continúa siendo ilegal compartir las bases de datos de direcciones de correo electrónico y números de teléfono asociados a las plataformas sin el consentimiento explícito de los usuarios.

Según Ingo Dachwitz, experto en medios de comunicación, las medidas que Facebook ha tomado desde la filtración de datos son prometedoras, pues ahora tiene una visión general de los anuncios políticos, los “anuncios oscuros” que crean un potencial de manipulación.

Con respecto a las elecciones de la UE, Dachwitz, dijo que todavía falta una mayor regulación para evitar la manipulación vía redes sociales; de momento sólo se han considerado las noticias falsas y no los perfiles dirigidos y la microfocalización.

El camino para regular las redes sociales y evitar la manipulación aún es largo, y más si consideramos que saber sobre los usuarios y sus gustos es el modelo de negocio de las compañías digitales.