Los pasos a seguir de los operadores regionales para el apagado de redes antiguas

0
261

El apagado de las redes legacy (2G y 3G) generaría para los operadores una reducción de costos operativos y permitiría un mayor aprovechamiento del espectro. Pero existen diferentes cuestiones que los operadores deben tener en cuenta a la hora de tomar la decisión, así lo asegura el nuevo estudio de 5G Americas Mejores prácticas en desconexión de redes móviles en desuso para América Latina.

De acuerdo con el informe, para marzo de 2020, el 53 por ciento de las líneas móviles de América Latina era LTE, cuando en 2014 el porcentaje de líneas 4G era del 1.8 por ciento, lo que demuestra el importante crecimiento que tienen los servicios de banda ancha móvil en los distintos mercados de la región. En este contexto, es lógico que la industria realice una evaluación sobre la necesidad de mantener activas las redes más antiguas. Entre los argumentos a favor de su apagado sobresale la falta de consumo por parte de los usuarios.

La primera etapa del proceso para llevar adelante el apagado de las redes GSM y UMTS/HSPA debe centrarse en la planificación. Plantear un procedimiento escalonado que considere los tiempos y los puntos a llevar adelante es esencial para llevar a buen destino la desconexión de las tecnologías antiguas.

Según 5G Americas, dentro de la planificación, también se debe delimitar una estrategia de comunicación, relación con los reguladores y otros actores del ecosistema de banda ancha móvil. “Es importante un estudio previo de todos esos pasos para garantizar así la menor cantidad de errores posibles al momento del apagado de la red, así como también que dicho plan cuente con la flexibilidad suficiente para poder corregir cualquier inconveniente que se presente en medio del proceso”.

Recomendamos: 3G, arma de dos filos para el despliegue de 5G en Brasil

Cuando se toma la decisión del apagado, también se deben considerar las obligaciones regulatorias preexistentes, es decir que se tiene que tomar en cuenta cuáles son los compromisos asumidos al momento de desplegar los servicios en esas redes sobre el espectro que va a cambiar de tecnología.

Por otro lado, mantener la cobertura de servicios que tenía la red apagada con tecnologías similares o superiores en servicios y velocidad de acceso debe ser un requisito mínimo a tener en cuenta, dice el estudio. El espectro que actualmente se usa para 2G y 3G puede ser perfectamente reutilizado para despliegues de tecnología de banda ancha móvil más avanzadas que mejorarán la experiencia del cliente y posibilitarán desarrollar nuevos modelos de negocio.

Por último, el informe recomienda que exista un acuerdo entre el regulador y el operador que decide apagar la red legacy en priorizar a los consumidores; coordinación de distintas políticas públicas para asegurar el éxito en la migración de clientes de la red legacy a las nuevas redes de tecnologías más avanzadas; y presentar los beneficios, de cara al cliente, entre las redes legacy y las redes de última generación, enfatizando la diferenciación de los servicios que podrían ofrecerse.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here