Luego de casi cuatro años se resuelve conflicto Vivendi-Mediaset

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Vivendi, Fininvest y Mediaset llegaron a un acuerdo global para finalizar todas sus disputas y renunciar a todos los litigios y reclamaciones, tras casi cuatro años de conflicto.

¿Cómo lo arreglaron? De acuerdo con un comunicado, Vivendi se comprometió a vender en el mercado de valores dentro de los próximos cinco años la participación del 19.19 por ciento de Mediaset, de la cual Fininvest tendrá una opción de compra para adquirir cualquier porción no vendida en un periodo de 12 meses al precio anual establecido.

Mientras que Fininvest comprará el 5 por ciento de Mediaset en poder directo de Vivendi, a un precio sin dividendo de 2.70 euros por acción. Y Vivendi seguirá concentrando una participación residual del 4.61 por ciento en Mediaset.

Además, Vivendi apoyará el desarrollo internacional de Mediaset votando a favor del traslado de la sede de Mediaset a los Países Bajos y también votará a favor de las resoluciones propuestas sobre la abolición del mecanismo de doble voto. Asimismo, Vivendi y Mediaset han firmado un acuerdo de vecindad en televisión abierta y compromisos de statu quo por un período de cinco años.

Por su parte, Fininvest propondrá en la Junta General de Accionistas de Mediaset, prevista para el 23 de junio próximo, la distribución a todos los accionistas de un dividendo extraordinario de 0.30 euros por acción para su pago en julio, medida que apoyarán ambas compañías.

Por último, la filial de Vivendi, Dailymotion, acordó un pago único de 26.3 millones de euros para resolver su litigio de derechos de autor con las filiales de Mediaset, RTI y Medusa.

El año pasado, los Directores Ejecutivos de Vivendi y Mediaset, Arnaud de Puyfontaine y Pier Silvio Berlusconi, respectivamente, se comunicaron vía telefónica para llegar posiblemente a un acuerdo sobre su disputa judicial que ha durado más de tres años, luego de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitió un fallo a favor de Vivendi.

El tribunal europeo había concluido que es ilegítima una regulación italiana que impide a Vivendi quedarse con su participación del 28.8 por ciento en Mediaset, de la que se hizo por medio de una compra hostil en 2016 a pesar de la oposición de la compañía de la familia Berlusconi.