La de MásMóvil es la historia de un operador que en poco más de una década ha logrado consolidarse como operador multiservicio en España de la mano de adquisiciones. Consolida media docena de marcas, todas bajo la premisa de “conectar a las personas con la última tecnología disponible y asegurar la mejor experiencia del cliente”. Se muestra como una empresa ágil, que defiende conceptos a la moda: innovación, simplicidad y sonrisas.

Nació en 2006, pero pasaron algunos años hasta que se develó cuál sería la estrategia que mantiene hasta ahora: comprar y usufructuar. Empezó a cotizar en el por entonces Mercado Alternativo Bursátil (MAB) en marzo de 2012 y dos años después la palabra integración se volvió uno de sus aliados más habituales. En 2015 ya tenía 700 mil clientes residenciales y 25 mil corporativos, según cuenta la compañía en su página oficial.

Para hablar de lo que hoy ocurre con la firma, hay que empezar por el principio, y para eso parece justo concentrarse en sus movimientos en el trienio 2014-2016. Primero se quedó con activos de fibra de Jazztel, como resultado de las obligaciones impuestas a la concentración de esta con Orange, luego se quedó con Pepephone (158 millones de euros) y más tarde con Yoigo (612 millones de euros). Allí lanzó su campaña de cuarto operador de España.

Lejos de detener su marcha, el grupo avanzó. En 2017 se hizo del operador móvil virtual Llamaya (hasta 42 millones de euros). Ya tenía unos 4.5 millones de clientes y mostraba resultados financieros sólidos que sirvieron de escenario para su salto a la bolsa: la empresa pasó a cotizar en el Mercado Continuo. Un año después compró el operador móvil virtual Lebara (hasta 55 millones de euros); su base de clientes se había prácticamente duplicado y su cartera de servicios era más robusta.

La otra marca bajo la cual ofrece servicios la compañía es Lycamobile, adquirida en 2020 por 361 millones de euros. Antes de eso se había incorporado al índice bursátil IBEX35, comprando Hits Mobile por 10.7 millones de euros, y adquirido una participación primero y la totalidad después del operador portugués Nowo/Oni. No puede quedarse fuera de la historia que los fondos Cinven, KKR y Providende aumentaron su participación en la firma hasta convertirla en 100 por ciento privada el año pasado.

Lejos de las acciones, o no tanto, están los servicios y el crecimiento sostenido de MásMóvil, que también vino de la mano de más y mejores propuestas para personas y empresas. Hoy la compañía suma un total de 11.5 millones de clientes, 25 mil empresas contratan sus prestaciones, tiene tres centros de datos y más de mil tiendas en todo el país. Reporta compromisos sociales y “cero emisiones de netas de carbono”.

Negociaciones. Casi como un capítulo más de su estrategia, aunque este es más relevante que otros movimientos, MásMóvil confirmó en marzo pasado su firme intención de adquirir Euskaltel. La empresa anunció una OPA por el 100 por ciento del ahora competidor con el ojo puesto en, dijo, “seguir reforzando su posición como operador de mayor crecimiento en España”. Está dispuesto a desembolsar 11.7 euros por acción más otros acuerdos.

La operación avanza, pues ya está admitido el trámite en las oficinas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y ya tiene el visto bueno de los tenedores de más de la mitad de acciones de Euskaltel, que además frenó la búsqueda de un socio para su red de fibra a raíz de esta negociación.

La compra significaría a MásMóvil 2.5 millones de hogares pasados con fibra y otras tecnologías y más de tres millones de unidades generadoras de ingresos.

Casi en paralelo y en una charla más cerrada, se conoció la posibilidad de una posible fusión entre MásMóvil y Vodafone. Las partes estarían en conversaciones, pero no se conoce nada sobre montos, posibles características de la resultante, nombres ni detalles sobre las condiciones que podrían tener que asumir en caso de que avance la negociación, que generaría un mercado más concentrado y reducido a la fórmula más habitual en América Latina: tres y el resto.

Clientes. Sobre firme se pueden dar números de clientes que tiene MásMóvil hoy y sus objetivos desde el punto de vista operativo. En el mundo celular, por ejemplo, la empresa suma 9.6 millones de líneas móviles (7.1 millones de banda ancha móvil). Se ubica en cuarto lugar en la lista de proveedores, con una participación de 17.5 por ciento, según datos a marzo de la CNMV. En sus resultados al primer trimestre, la empresa registró 9.7 millones de líneas móviles activas, de las cuales 6.6 millones eran pospago.

Aunque todavía lo separa un trecho en cantidad de usuarios con Orange (12.8 millones), Vodafone (12.2 millones) y todavía más de Movistar (16.1 millones), la empresa podría sumar 1.3 millones de líneas si prosperan las conversaciones con Euskaltel y es el de mejores resultados en portabilidad: obtuvo saldo positivo todos los meses desde, al menos, marzo de 2020. Su desempeño sólo es comparable con el crecimiento que presentan los operadores móviles virtuales (OMV) en conjunto.

En banda ancha fija existen 15.8 millones de abonados en España, y MásMóvil cuenta con un 12.4 por ciento de ese mercado tras la incorporación de 400 mil suscriptores en los últimos 12 meses. Su reporte trimestral habla de 2.1 millones de suscriptores a ese servicio. En telefonía fija los datos son menos precisos, pero la empresa tenía 1.6 millones de líneas en funcionamiento sobre 15.6 millones existentes a finales de 2020. MásMóvil también ofrece como parte de su portafolio la opción de contratar el servicio Agile TV.

Despliegue. El grupo alcanza 26.4 millones de hogares con su red de fibra óptica, incluyendo en esta cuenta despliegue propio, derechos de uso, acuerdos de bitstream y los accesos a través de la oferta regulada NEBA. Esto como consecuencia de un crecimiento del 73 por ciento en su despliegue en el trienio 2018-2020. Esta red es la más rápida del mercado según la consultora nPerf.

También ha desplegado ADSL en 18 millones de hogares, con la que ofrece hasta 20 Mbps que promociona con énfasis en sitios a los que todavía no llegó con fibra. Así, a través de las distintas tecnologías ofrece servicios en single y múltiple play con velocidad simétrica de hasta 600 Mbps. Algo más: promete que “una vez contratada la tarifa, nunca subirá el precio final”.

En el apartado móvil, la firma cubre con 4G al 98.5 por ciento de la población española. Lanzó, en tanto, servicios 5G sobre los 80 MHz de espectro con los que cuenta en la banda de 3.5 GHz. En septiembre del año pasado alcanzó las primeras 15 ciudades con esta tecnología, en abril de 2021 anunció que su cobertura se había ampliado a más de 200 municipios y ciudades, y en sus resultados financieros a marzo mencionó que llegó a más de 350 en 39 provincias de España.

En una jugada similar a la que lanzaron otras compañías de telecomunicaciones en el mundo, la empresa puso terminales 5G a precio promocional para ciertos clientes, con condiciones de permanencia. Por ejemplo, quienes paguen la tarifa Fibra + Sinfin GB Infinito pueden adquirir el Samsung Galaxy S20+ por 10 euros al mes durante 24 meses más 269 euros.

De esta forma, MásMóvil festeja sus 15 años con el título de cuarto operador de España y luce algunos motes, como el de mayor crecimiento en el último tiempo en fibra o portabilidad, también el de “operador con más espectro 5G por cliente en España”. Las probabilidades marcan que seguirá su camino respetando la estrategia que lo trajo a este presente: crecer de la mano de adquisiciones, inversión y apuestas a seguro.