Massachusetts demanda a Uber y Lift por no considerar a conductores como empleados

La fiscal general busca que las empresas otorguen a los conductores, beneficios como acceso a un salario mínimo, horas extra e incapacidad por enfermedad pagada.

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La Fiscal General, Maura Healey, presentó una demanda contra Uber y Lyft en Massachusetts, Estados Unidos, la cual busca que los conductores de las compañías de transporte se rijan bajo las leyes de salarios y horarios de los estados, para así acceder a derechos y beneficios como salario mínimo, horas extras e incapacidad pagada por enfermedad.

“Uber y Lyft han construido sus negocios de miles de millones de dólares mientras niegan a sus conductores protecciones y beneficios básicos para los empleados durante años”, señaló la fiscal. “Este modelo de negocio es injusto y explotador. Estamos buscando esta determinación de la corte porque estos conductores tienen derecho a ser tratados de manera justa”.

Según las leyes de Massachusetts, un trabajador que brinda algún servicio a otra parte es un empleado y no puede ser clasificado como contratista independiente, a menos que cuente con las siguientes características:

  • El trabajador es libre de su dirección y control
  • Los servicios que realiza el trabajador están fuera del curso habitual de su negocio
  • El trabajador se dedica habitualmente a un comercio, ocupación o negocio establecido independientemente de la misma naturaleza que el servicio que presta a la parte.

De acuerdo con la queja, los conductores de Uber y Lyft no están libres de la dirección y el control de las compañías; además, los conductores deben celebrar acuerdos estandarizados que establezcan términos y condiciones no negociados. Estos estándares de desempeño y las disposiciones de arbitraje forzoso de las compañías impiden a los conductores entablar un litigio privado para hacer cumplir sus derechos bajo las leyes estatales de salarios y horas.

Por su parte, ambas compañías afirman que los conductores establecen sus horarios de trabajo; sin embargo, monitorean de cerca las actividades de los conductores por medio de la aplicación y ofrecen incentivos monetarios para inducir a los conductores a trabajar en horarios que benefician directamente a las compañías.

Asimismo, las compañías pueden penalizar a los conductores por no aceptar suficientes viajes, cancelar demasiados viajes, no mantener las calificaciones de satisfacción del cliente o participar en cualquier comportamiento que las compañías determinen como motivo de suspensión o terminación.

Recientemente, Uber y Lyft comenzaron a ofrecer a los conductores permisos pagados ante la contingencia por Covid-19; no obstante, incluso esas nuevas políticas incumplen la ley de Massachusetts de tiempo por enfermedad.

La oficina de la fiscal General busca una sentencia declaratoria que ordene a Uber y Lyft reclasificar a los conductores como empleados, poniendo a disposición los beneficios y protecciones que brindan las leyes.

Ambas empresas anunciaron planes para gastar 100 millones de dólares para anular una ley de California que protege a los trabajadores de la clasificación errónea.