La presencia de dos colombianos en las direcciones de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y en la Corporación Andina de Fomento (CAF), Jorge Hernando Pedraza y Sergio Díaz Granados, respectivamente, debería ser acicate para mirar más allá de las necesidades, apremiantes, generadas por la pandemia de Covid 19.

Sergio acaba de llegar a la CAF, pero su largo periplo en altas posiciones gubernamentales y su largo paso por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) auguran una agenda llena de retos para la transformación del aparato productivo de los países andinos, labor pendiente que, unida a la impostergable transformación digital, son una necesidad de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia.

Jorge Hernando llegó a la Secretaría General de la CAN unos meses atrás, antes del inicio de la pandemia, lo cual le ha permitido darse a conocer y desplegar una agenda que ha procurado fortalecer lo digital y tecnológico.

Un estudio que acabamos de entregar Julián Cardona Castro y este servidor a la CAN, “Análisis y Diagnóstico del Ecosistema Digital de la Comunidad Andina para el Sector de Telecomunicaciones y TIC: Estado de la Situación Normativa, Conclusiones y Recomendaciones”, me permite asegurar que, pese a algunos desarrollos asimétricos, las necesidades de transformación digital son urgentes en los cuatro países.

Urgencia que la pandemia agudizó como lo anticipé en el caso de Colombia, en mis colaboraciones para El Tiempo y Portafolio, donde me adelanté a muchos estudios posteriores y dije que la Covid 19 agudizaría las diferencias entre niños de centros urbanos desarrollados y los pequeños ubicados en la periferia  rural.

Hoy las cifras de deserción escolar en Colombia y los retrasos en los procesos académicos de niños y jóvenes son uno de los lunares más grandes de la pandemia, lunar que creció y tuvo protagonismo pero que ya existía. El título de mi artículo para El Tiempo del 31 de marzo del año pasado, recién arrancaba la cuarentena, lo dice todo: “El atraso tecnológico que mostró el coronavirus” (https://bit.ly/3Cz6jRX).

En las conclusiones del estudio anotado se dice: “Impulsar la formación de un mercado digital regional… para propiciar el comercio electrónico transfronterizo, la firma digital, la cédula y el pasaporte digitales, aduanas digitales e interoperabilidad fronteriza, entre otros.” Y para consolidar lo que se definió como los cuatros pilares de la transformación digital para la CAN: la conectividad por banda ancha, para todos los hogares. La apropiación digital. La confianza y seguridad digital y la asequibilidad.

El leguaje debe cambiar. No se debe continuar hablando de accesos a Internet sino a banda ancha, son dos asuntos diferentes. La conectividad es por banda ancha fija o móvil.

La Unión Europea viene trabajando hace rato en la creación de un Mercado Digital Común y no han podido consolidarlo. Repito, la presencia de Sergio Díaz Granados y Jorge Hernando Pedraza en la CAF y en la CAN debe servir para algo trascendente y hoy más que nunca es importante crear y consolidar el Mercado Digital Andino.

La pandemia aceleró la transformación digital en la sociedad y principalmente en los hogares. La pandemia ha exacerbado la enorme brecha digital existente en la banda ancha fija. La pandemia nos remitió a los hogares, pero los hemos encontrado desconectados o muy mal conectados sin conexiones de banda ancha fija de alta velocidad

Durante la pandemia, las telecomunicaciones dejaron de regirse por las libres fuerzas del mercado, a pasar a ser un servicio público esencial. La pandemia está llevando a los Estados a incluir en su pacto social el bienestar digital, es decir, la conectividad digital. Además desnudó los errores y aciertos de las políticas públicas de los diversos gobiernos.

¿Qué ha sido lo bueno de la pandemia? La necesidad de hablar de bienestar digital y de convertir el acceso a Internet en un servicio público esencial. Hoy todos los sectores de la economía y de la vida han tenido que reinventarse. El comercio electrónico ya no es algo raro y peligroso; es una necesidad. Conceptos como el teletrabajo y la educación virtual hacen parte de la discusión diaria y del cómo llevar uno u otro. La Transformación Digital, con mayúsculas, llegó, apresuradamente, con la pandemia a sacudir todo el tablero de nuestra vida y a crear lo que ya se denomina la nueva normalidad.

El Mercado Digital Andino

Las tres multinacionales con presencia en Colombia, a través de los operadores más importantes del mercado, América Móvil, Telefónica y Millicom, también son jugadores relevantes en los otros países andinos, siendo Millicom el de presencia más pequeña al estar sólo en Colombia y Bolivia, pero al cual también le interesa la posibilidad de un mercado digital integrado que permita hacer sinergias y economía de escalas en un negocio que demanda tanta inversión y que tiene una tasa de rentabilidad y retorno bastante baja y de largo plazo.

Las próximas subastas de espectro de 5G que ya comienzan a sonar en todos los países del área es una muy buena oportunidad para que se haga un frente común y se bajen las tasas a pedir por el espectro.

Un estudio reciente de GSMA demuestra que las altas tasas cobradas por el espectro, en la región, han retrasado la cobertura de 4G y, obviamente, es necesario redefinir las nuevas subastas porque deben ser acompasadas con el apagón de 2G y de 3G y con compromisos de ahondar en la cobertura de 4G y de 4.5G o LTE.

El tamaño del mercado andino es importante para los operadores mencionados; estamos hablando de un potencial de 110 millones de habitantes. Países donde hay problema de cobertura en telefonía móvil y baja cobertura en banda ancha fija. El escenario ideal para integrar y consolidar operaciones y mejorar los márgenes de rentabilidad y la tasa de retorno. América Móvil tiene operaciones móviles y fijas en Colombia, Perú y Ecuador. Telefónica también tiene una fuerte presencia en esos tres países. Y Telefónica ha estado buscando salir de sus activos en América Latina y quedarse sólo con Brasil. Un mercado integrado podría ser un gran aliciente para quedarse en nuestra región. Lo hablamos con un alto directivo de la compañía española y lo verían con buenos ojos, en la medida que se concretara rápido.

Y ahí es donde juegan un papel preponderante Sergio Díaz Granados y Jorge Hernando Pedraza, la CAF y la CAN, porque pueden ser los facilitadores ante los gobiernos de la región para la toma de decisiones y el impulso para convertir a la Comunidad Andina de Naciones en el primer y verdadero mercado común digital del mundo.

Un Mercado Digital Andino debe permitir encontrar unas líneas comunes, transversales, a las políticas públicas para las TIC y las telecomunicaciones, para poder crear una agenda común andina, una Agenda Digital Andina, sin chocar con los reguladores de cada uno de los países porque ahí sí jamás sacaríamos adelante esta iniciativa.

La CAN y la CAF deben liderar estas discusiones que, por supuesto, tienen que acudir al apoyo de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) y de los CEOs para la región, que tengan las empresas con mayor presencia e inversión en el área andina. Verbigracia, Telefónica y América Móvil que, precisamente, tienen a dos colombianos, Alfonso Gómez y Juan Carlos Archila, manejando la operación regional para el norte de América Latina.

Los cuatro pilares que anoté atrás y que Julián y yo definimos para una Agenda Digital Andina podrían ser los temas transversales, comunes, a discutir para propiciar un Mercado Digital Andino: la conectividad por banda ancha para todos los hogares. La apropiación digital. La confianza y seguridad digital. Y la asequibilidad.

Hay un quinto tema, muy importante, donde juega un papel protagónico la ASIET y es encontrar unas normas simétricas para la posibilidad de integración de los mercados de las telcos con operaciones en los países andinos. En últimas, ellos van a ser los verdaderos dinamizadores de la integración si la logramos.

Hay que anotar que ASIET ha intentado impulsar un Mercado Único Digital Iberoamericano y, también, latinoamericano desde 2017; algunas diferencias en los diferentes procesos de integración de la región han dado al traste con esos propósitos.

En la Declaración de Ciudad de México, adoptada durante la Quinta Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe se aprobó la Agenda Digital para América Latina y el Caribe (eLAC2018) y se acordó celebrar la Sexta Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información en América Latina y el Caribe en Colombia en 2018, con el propósito de dar continuidad a este espacio de cooperación, renovando sus compromisos con una visión más allá de 2018 e incorporando en el debate los desafíos emergentes de la revolución digital y su impacto sobre la política pública y el desarrollo sostenible.

La eLAC tiene como objetivos impulsar un Mercado Digital Regional para promover una estrategia de mercado digital regional que incremente el comercio y la economía digital y fortalezca la competitividad de América Latina y el Caribe mediante incentivos, coherencia normativa, integración en materia de infraestructura digital, el desarrollo de plataformas digitales de bienes, servicios y contenidos y el flujo transfronterizo de datos. Impulsar medidas para la facilitación del comercio regional a través del uso de tecnologías digitales, la coordinación institucional y la interoperabilidad de los diferentes sistemas nacionales de comercio exterior.

Lo cual nos permite decir que la CAN y la CAF podrían contar no sólo con la aquiescencia de ASIET sino, también, con la colaboración de la CEPAL y de la eLAC para lograr que el bloque andino sea el primer mercado común digital del mundo.

No sobra mencionar que tanto en Mercosur como en la Alianza del Pacífico se ha venido mencionando el tema.

Y hay un hecho político innegable, Iván Duque postuló a Sergio Díaz Granados y a Jorge Hernando Pedraza, está terminando su cuatrienio y no tiene un legado que mostrar en la agenda digital que, antes, por el contrario, se acaba de empañar con un escándalo de corrupción en el ministerio del sector. Impulsar como presidente de Colombia el Mercado Digital Andino, con el apoyo de esas dos columnas suprarregionales, la CAF y la CAN, puede ser un logro a rescatar y mostrar.

El Mercado Digital Andino en cifras

Los países de la CAN, Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú, suman hoy 111 millones de habitantes. Acudiendo a diferentes fuentes y con algunos datos sin precisar a la hora de terminar este artículo, podemos decir que la inversión extranjera directa (IED) para el sector de telecomunicaciones y TIC representó no menos de 1 por ciento del PIB para Ecuador; para Bolivia no menos del1 por ciento; para Colombia una cifra cercana a 4.4 por ciento y para Perú no menos de 3.9 por ciento del PIB, lo cual es un reflejo del tamaño y desarrollo de cada una de las economías de los países en mención.

Esa misma IED en valores significa para Ecuador una cifra cercana a los U$962 millones de dólares, para Bolivia U$217 millones de dólares, para Colombia unos U$1.431 millones de dólares y para Perú unos U$890 millones de dólares. Todos los datos están calculados a 2020. O sea, estamos hablando de un mercado donde hubo inversiones por no menos de U$3,500 millones de dólares en el sector de telecomunicaciones y TIC que es una cifra, realmente, muy importante, mucho más si los inversionistas pudieran dirigirlas para un solo mercado y no para cuatro.   

Les voy a dar otros datos para contextualizar y mirar la importancia del mercado y conmensurar la viabilidad y el tamaño del negocio. Bolivia tiene 12 millones de líneas móviles con una penetración de 102 por ciento por número de habitantes. Colombia tiene 68 millones de líneas móviles con una penetración de 133 por ciento por número de habitantes. Ecuador cuenta con 15.5 millones de líneas móviles con una penetración del 88 por ciento y Perú tiene 43 millones de líneas móviles con una penetración del 131 por ciento.

En cuanto a conexiones de banda ancha fija (BAF), Ecuador tiene 2.4 millones de accesos fijos para una población de 17.5 millones de habitantes. Bolivia tiene menos de un millón de conexiones de BAF para una población de 12 millones de habitantes. Colombia tiene alrededor de 7.8 millones de accesos de BAF para una población de 50.2 millones de habitantes. Y Perú cuenta con unos 2.7 millones de accesos de BAF para una población de 33 millones de habitantes.

Como vemos y eso lo mostró la pandemia de Covid 19, los hogares están desconectados. Hay una tarea pendiente y los operadores de telecomunicaciones no van a hacer solos el esfuerzo. Necesitan del apoyo de los gobiernos. Estamos hablando de América Latina, de los países andinos, no de países desarrollados. Un Mercado Digital Andino puede permitir, lo repetimos, una sinergia y economía de escalas que va a redundar en beneficio de todos nuestros compatriotas a lo largo y ancho de la Comunidad Andina de Naciones.

Sergio Díaz Granados de la CAF, Jorge Hernando Pedraza de la CAN, Iván Duque, presidente de Colombia; Pedro Castillo, presidente de Perú; Guillermo Lasso, presidente de Ecuador y Luis Arce, presidente de Bolivia, tienen la palabra.

Las telecomunicaciones y las TIC son hoy el eje transversal del desarrollo de las comunidades en el mundo entero y nuestros países no son la excepción. La pandemia desnudó nuestras falencias y necesidades. Es la hora de actuar.