México | Carece de plan de desarrollo de IA en sector público: CAF

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Milenio Luis Pablo Segundo

Luego de que México fuera el primer país en América Latina en adoptar estrategias públicas para el uso de inteligencia artificial (IA); en la actualidad se desconocen los mecanismos gubernamentales para implementar este tipo de tecnología y la prioridad que se tiene para su desarrollo.

De acuerdo con un estudio del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), desde el 2018 el gobierno mexicano publicó 14 principios para la explotación y uso de la IA; sin embargo, no hay una claridad ni una hoja de ruta que seguirá el gobierno para tales objetivos.

“La mayoría de los países de la región que no tienen una estrategia de IA cuentan con una estrategia nacional de gobierno digital más amplia o una agenda o programa digital relacionado, que pueden servir como base (en temas de interoperabilidad, infraestructura, herramientas y procesos de análisis, integración de servicios, etc.), aunque generalmente la IA no es su enfoque principal”, señala el informe.

El análisis, denominado “ExperiencIA: Datos e inteligencia artificial en el sector público”, reconoce que diversas naciones de la región están desarrollando estrategias de IA de manera desigual, con enfoques distintos y velocidades diferentes, además de intereses particulares.

“En México no está disponible públicamente y, por lo tanto, no se pudo revisar. Es un caso interesante, ya que fue el primer país en desarrollar una estrategia de IA en la región en 2018. Pese a haber sido un pionero, no está claro si todavía está vigente como política activa”, acusa el organismo regional.

Carlos Santiso, responsable de la Dirección de Innovación Digital del Estado en CAF, explicó que el uso de esta tecnología ya es una realidad desde el sector público, en el cual se han comprobado sus buenos resultados; en áreas como salud, justicia, recaudación fiscal e incluso, en el combate a la pandemia del covid-19.

“No obstante, es importante descifrar y comprender su potencial, su alcance, los desafíos y las posibilidades a las que nos enfrentamos. Esta tecnología no es buena o mala en sí misma, depende de cómo y para qué se utilice”, señaló el directivo.