México | Comité 5G, ¿para qué?

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El Economista Jorge Bravo

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) aprobó la creación del Comité Técnico 5G. Aunque será una instancia consultiva y no vinculante, es un paso importante hacia el despliegue del conjunto de tecnologías de quinta generación, las cuales permitirán el desarrollo del Internet industrial.

En este mismo espacio señalé que México va varios años y pasos atrás en 5G. El Comité Técnico 5G es un avance que permitirá la interacción entre el regulador, la industria, la academia, los entes públicos y cualquier interesado para exponer necesidades, estrategias, prospectiva y estudios sobre 5G.

El Comité Técnico 5G implementará inicialmente seis mesas de trabajo: 1) asignación oportuna de espectro para 5G, 2) despliegue y disponibilidad de infraestructura para 5G, 3) aplicaciones, servicios y casos de uso, 4) aspectos regulatorios, 5) ciberseguridad y 6) experimentación y pruebas 5G.

5G es una fase evolutiva caracterizada por distintas tecnologías y organizaciones de la producción. Para países ampliamente industrializados y tecnologizados como China, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos y Alemania, 5G forma parte de su política industrial para su crecimiento y competitividad de los próximos años, de ahí su importancia estratégica.

Las tecnologías inalámbricas comenzaron por conectar personas a través del teléfono celular. Actualmente, también conectan objetos mediante sensores que arrojan múltiples datos, como relojes, medidores de luz o luminarias inteligentes. 5G permitirá conectar industrias. Evolucionaremos de una Internet del consumo a una Internet de la producción.

5G son muchas tecnologías transformadoras. Promete automatizar las líneas y cadenas productivas de todas las industrias, incluso las reacias a la transformación digital como la minería, la agricultura o la manufactura. También reorganizará el trabajo, generará nuevos modelos de negocio y permitirá diferenciar aún más productos y servicios. La Industria 4.0, como se le denomina a esta fase productiva, consiste en una completa digitalización e integración de los procesos productivos.

En realidad abunda la información sobre 5G. Ya se sabe que permitirá mucha más velocidad y capacidad de transmisión de datos, la conectividad masiva de múltiples dispositivos y que su cualidad más destacada es su baja latencia o menor tiempo de espera de conexión, idónea para servicios críticos como transporte autónomo o cirugías remotas en tiempo real con alta confiabilidad.

También se sabe que su despliegue inicial será en ciudades, que no es una tecnología que busque en sí misma cerrar la brecha digital, pero sí propiciará un mayor despliegue de 4G, porque inicialmente y durante varios años 5G coexistirá y operará sobre la infraestructura 4G, las llamadas redes 5G no independientes, para hacer más eficientes las inversiones que requieren las nuevas tecnologías.

5G virtualiza las redes, por lo que el software adquiere más relevancia que en las generaciones móviles previas. Surgirán redes privadas 5G. El consumo de energía será menor. La neutralidad de la red tendrá un enfoque distinto, porque la velocidad de las redes no será un factor que detenga las aplicaciones sino que las potenciará. También promete incrementar los ingresos de las industrias porque los procesos productivos serán más eficientes y los costos de operación, menores.

Se habla mucho de plataformas de Internet, pero muy poco de plataformas industriales: mediante sensores, chips y rastreadores cada componente del proceso productivo se comunica con las máquinas sin intervención humana. Estas plataformas permitirán reducir costos laborales, energéticos, de mantenimiento, horas muertas y errores. Mejorarán la productividad, la eficiencia, la calidad, la segmentación y los márgenes de ganancia. Como en las plataformas de Internet, también habrá actores dominantes en las plataformas industriales y 5G será su habilitador.

Sabemos que 5G requiere de más y nuevas bandas del espectro. La Unidad de Espectro Radioeléctrico del IFT ya identificó nueve bandas de frecuencia para 5G. En total son 11,190 MHz. Aproximadamente, 70% de ese espectro ya está disponible para ser usado. Pero no es suficiente con identificar el espectro disponible, sino romper con el esquema recaudatorio que ha encarecido artificialmente el acceso al recurso espectral por los elevados costos de los derechos de explotación, aproximadamente 90% del precio de las frecuencias.

El espectro radioeléctrico es capital para el despliegue de 5G, pero no es la única tecnología que requerirá. Va a demandar amplios despliegues de fibra óptica. Más espectro y más fibra para 5G exigen necesariamente facilidades municipales y abatir barreras regulatorias para la instalación de torres y el tendido de cables. Un 5G rápido sólo será posible con espectro barato, pagos de derechos reducidos y facilidades locales en el despliegue de infraestructura.

5G es una tecnología nativa en la Nube, por lo que también demandará la instalación de centros de datos, pero sobre todo en el borde (Edge Computing), es decir, el procesamiento de datos será lo más cercano a donde ocurren las transmisiones para evitar el transporte de datos y su costo asociado a los Data Center.

También conocemos algunos casos de uso. La banda ancha mejorada a través de la tecnología de Acceso Fijo Inalámbrico (FWA) será uno de los primeros servicios que ofrecerán los operadores. Los negocios y las pymes se beneficiarán de conexiones de banda ancha con velocidades y capacidad similares a las que ofrece la fibra óptica.

También se ha identificado el potencial de 5G para ciudades conectadas y seguras, el entretenimiento y los deportes, todo lo relacionado con la logística, para la industria automotriz cuyas plantas estarán automatizadas y sus vehículos requieren docenas de chips, manufactura, transporte y movilidad inteligentes, servicios de seguridad pública y comunicación de misión crítica, robótica, salud y para la transformación digital de las industrias minera, energética, portuaria, agropecuaria y más.

Ya sabemos todo esto y más, por lo que el Comité Técnico 5G debiera tener una función más relevante que sólo ser una instancia consultiva, ser menos técnico y más visionario y social. Debiera diseñar la Estrategia México 5G, una política industrial que defina con claridad los objetivos deseables y alcanzables de la adopción tecnológica para posicionar el país en el mercado global. Identificar las condiciones materiales e inmateriales que permitan reactivar el proceso productivo para la siguiente década.

Finalmente, coordinar no sólo el despliegue de 5G sino la ciencia, la innovación, las competencias y habilidades asociadas a la tecnología, todo ello para mejorar los procesos productivos y generar nueva riqueza, pero también para incrementar la calidad de vida y el bienestar de las personas.