México | El IMSS y las plataformas colaborativas

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El Economista Jorge Bravo

La firma del convenio entre el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y las plataformas de movilidad y entrega de alimentos Beat, DiDi, Rappi y Uber debe entenderse como un primer paso que oficialmente reconoce tanto la importancia y los beneficios de la economía colaborativa como la necesidad de que conductores y repartidores tengan información y accedan a la seguridad social.

Las plataformas colaborativas han sido disruptivas y han modificado el concepto tradicional de trabajo, según el cual un empleado se subordina a un patrón, horario, condiciones y (cuando existe) contrato laboral. Este modelo ha sido idealizado y es fruto de la sociedad industrial y el maquinismo, pero no del dinamismo de una sociedad digital de la información.

Estas empresas de Internet han desarrollado un modelo económico colaborativo y flexible a través del cual los usuarios utilizan las tecnologías digitales para prestar, comprar, vender, compartir o alquilar bienes subutilizados (vehículos o habitaciones) y servicios (transporte privado, entrega de alimentos) que previamente no existían para generar ingresos adicionales.

La prueba piloto entre el IMSS y estas cuatro plataformas permitirá que conductores y repartidores tengan acceso a los cinco seguros del Régimen Obligatorio del Seguro Social (enfermedades y maternidad; riesgos de trabajo; invalidez y vida; retiro, cesantía en edad avanzada y vejez; y guarderías y prestaciones sociales). Asimismo, podrán registrar a sus beneficiarios (cónyuges, padres e hijos).

Las plataformas colaborativas son empresas de tecnología que utilizan la conectividad y los teléfonos inteligentes para que la oferta y la demanda, compradores y vendedores, conductores y usuarios, interactúen entre sí.

Toda empresa requiere capital, trabajo y tecnología; financiadores, asalariados y herramientas para producir. Para que el intercambio entre particulares genere ganancias mutuas, se necesita una plataforma tecnológica intermediaria y confiable que organice la interacción, proteja los datos y las transacciones entre los usuarios de ambos lados. El desarrollo, mantenimiento e innovación de la plataforma requiere cuantiosas inversiones, y éstas, su retorno para seguir produciendo.

Se les llama “mercados de dos caras” y resuelven un doble problema, reconocido por el premio Nobel de Economía, Jean Tirole: “poner en contacto a los usuarios y suministrar una interfaz tecnológica que permita la interacción entre esos usuarios”.

La colaboración entre el IMSS y las plataformas digitales permitirá difundir y promover entre repartidores y conductores la incorporación voluntaria al Seguro Social, precisamente aprovechando los beneficios de Internet y las tecnologías.

Durante la firma del convenio, Zoé Robledo, director General del IMSS, reconoció que “los avances tecnológicos han brindado libertad a la clase trabajadora y resuelto problemas de la vida cotidiana de manera rápida, segura y accesible; -,este convenio atiende la forma como el Estado debe proteger al trabajador, para que nadie se quede fuera de la seguridad social”. 

En efecto, la digitalización está en el centro de los cambios económicos y sociales. Ya alteró y modificó todas las actividades, incluidos los mercados, modelos de negocio, conceptos de trabajo y la movilidad de las personas. Los gobiernos y las instituciones deben estar atentos y adaptarse a los cambios en una sociedad digital. 

Robledo también reconoció que el IMSS no ha tenido criterios suficientes para el aseguramiento de las personas que trabajan por su cuenta. Ha privilegiado la relación obrero-patronal como la “única” forma de entender el trabajo, pero es evidente que existen otras modalidades y que pueden concebirse esquemas de colaboración para que las personas disfruten de los privilegios de la seguridad social.

En estricto sentido, el trabajo son las horas y el esfuerzo que dedican las personas para producir bienes y servicios. La tecnología ha habilitado y facilitado esta producción y productividad que puede ser flexible e independiente. La innovación de las plataformas colaborativas ha transformado los procesos mediante los cuales una empresa organiza el trabajo, el capital, la información y los servicios de mayor valor.

Por primera vez, los conductores y repartidores (incluidos sus beneficiarios) de Beat, DiDi, Rappi y Uber (ojalá otras plataformas se sumen al convenio), muchos de ellos muy jóvenes, recibirán a través de la plataforma información sobre cómo cotizar y recibir los beneficios de la seguridad social, incluido el ahorro para el retiro, a través de aportaciones voluntarias menores a 40 pesos diarios. Lo anterior les permitirá acceder a servicios médicos, hospitalarios y medicamentos.

Recientemente, las plataformas DiDi y DiDi Food también iniciaron una prueba piloto junto con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para impulsar políticas públicas encaminadas a promover el ahorro voluntario entre conductores y repartidores. De las 69.2 millones de cuentas registradas en el Sistema de Ahorro para el Retiro, apenas 269,049 pertenecen a trabajadores independientes (0.38% ). En el estudio “Retos y posibilidades de la economía colaborativa en América Latina y el Caribe”, el BID anotó que “las  plataformas generan más valor, mayores beneficios y ganancias que los modelos tradicionales”.

Como las plataformas colaborativas son empresas de datos, una encuesta interna de DiDi arrojó que 68% de los repartidores y 58% de los conductores están interesados en ahorrar un porcentaje de sus ingresos para su retiro. Es evidente que los datos y la colaboración público-privada pueden contribuir al diseño de políticas públicas y regulaciones basadas en evidencia empírica.

Estas plataformas también han contribuido a la inclusión financiera de quienes colaboran en ellas, que de otra manera no hubiera ocurrido. Durante la pandemia, han generado un impacto económico local positivo al habilitar oportunidades de ingresos para múltiples familias, así como al sostenimiento de diversas pymes como restaurantes y negocios de comida, gracias a las apps de entrega de alimentos durante el confinamiento. 

Un estudio del Colegio de México sobre el trabajo del futuro con derechos laborales, reconoce que “el confinamiento por Covid 19 aceleró la expansión de estos empleos (…). En la Ciudad de México, cuatro de cada diez empleos en reparto por plataformas se generaron en 2020”, sobre todo entre los jóvenes. Lo que más les gusta del trabajo en la plataforma colaborativa es la flexibilidad (47%) y el ingreso (28%).

Durante la firma del convenio, Robredo declaró que “quisimos cambiar el paradigma y ser los facilitadores del ingreso a la seguridad social”. Cambiar el paradigma y facilitar es exactamente lo que hay que hacer.