México | Fracasan redes compartidas

119

Reforma Ailyn Ríos

Los proyectos de red compartida del mundo han fracasado antes, aseguraron especialistas.

Altán Redes, la empresa que opera la Red Compartida mexicana, la cual busca aumentar la cobertura de servicios e impulsar la competencia en telecomunicaciones, enfrenta problemas financieros.

La empresa solicitó la semana pasada entrar a concurso mercantil para reestructurar su deuda.

Su caso no es aislado. En Australia, Perú y Colombia estos proyectos no han mostrado resultados, dijo Jorge Fernando Negrete, presidente de Digital Policy & Law.

“Antes de la Red Compartida (en México) estaba el proyecto de la red de Australia que ya había quebrado. El mismo Gobierno tuvo que desbaratar la red que hizo y requisarla en partes para que funcionará.

“El modelo de las redes compartidas en América Latina ha sido un fracaso. Desde las redes compartidas de fibra óptica, como la de Perú, que quebró en la semana pasada y que se anunció su disolución, y de red dorsal de Colombia”, comentó Negrete.

La baja en el costo de los servicios de telecomunicaciones a los usuarios y la carencia de un plan con economías de escala son algunos puntos comunes en el fracaso de estas redes, comentó Negrete.

El presidente de DPL consideró que los operadores de telecomunicaciones no pueden vivir solamente con los ingresos de un territorio o mercado, por eso necesitan de economías de escala, algo de lo que Altán carece.

Empresas como América Móvil tienen que estar en 10, 15, 20 ó 30 países para poder aguantar los costos de las operaciones, apuntó Negrete.

“El problema para Altán es muy grande porque es una empresa con precios colapsados y tarifas muy bajas.

“Las tarifas son tan bajas que ni siquiera los operadores móviles virtuales han podido nacer porque cualquier operador (tradicional) tiene las mismas tarifas o más bajas que un operador móvil virtual”, agregó.

En tanto, Ramiro Tovar Landa, especialista en telecomunicaciones, mencionó que el concurso mercantil de Altán ha obligado a retrasar fechas de metas de cobertura y aún así éstas pueden retrasarse aún más hasta que logre una reestructura financieramente sostenible.

“A dos años y medio de la actual Administración no es presupuestalmente posible avanzar en la cobertura en los niveles que actualmente tenemos y que son semejantes a los del cierre del sexenio pasado.

“Una agenda digital ahora no tendría viabilidad en tan poco tiempo. Será un sexenio perdido en conectividad. Y lo avanzado sólo será lo que los concesionarios realicen en lo que resta del sexenio”, advirtió el especialista.

Tovar Landa ha mencionado que la debilidad de Altán fue que su modelo de negocio no fue producto del mercado, sino fue prediseñado por la Administración pasada en forma inflexible.