México | IFT concedió 90 días de gracia a AT&T para completar sus obligaciones de cobertura 4G-LTE

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El Economista Nicolás Lucas

AT&T Comunicaciones Digitales, razón social en México de la marca AT&T, consiguió un último plazo tres meses para completar la construcción y operación de su red de servicios móviles 4G-LTE en aquellos poblados con menos de 5,000 habitantes y que hacen parte de las obligaciones de cobertura a las que esta empresa se sujetó en 2018 después de ganar varios bloques de espectro radioeléctrico por concurso para comercializar servicios de Internet y telefonía móviles por todo el país.

La compañía tenía hasta el 14 de septiembre del 2021 como plazo definitivo para llevar cobertura 4G-LTE con red propia o con apoyo de terceros a 200 poblaciones con entre 1,000 y 5,000 habitantes, y ubicadas, principalmente, en los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero.

Hasta esa fecha, AT&T había acreditado ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) contar con una red 4G en 66 de esos 200 pueblos.

AT&T contó a la autoridad sectorial que la escasez de suministros que derivó de una parálisis del sector productivo por la pandemia de coronavirus, fue lo que complicó sus planes de llevar cobertura celular con tecnología 4G a todos esos 200 pueblos.

La empresa reconoció ante el IFT que ha tenido retrasos en completar los despliegues de redes 4G en aquellas localidades, pues también se había comprometido a brindar cobertura con tecnología 4G o superior al 80% de los habitantes de 10 de las 13 zonas metropolitanas de mayor relevancia en México, también para el año 2021.

En estas últimas zonas, el avance real a septiembre de 2021 era del 50%, había dos en 75%, y por ello AT&T solicitó también una ampliación de plazos para cumplir con las obligaciones.

AT&T ganó en 2018 la titularidad para explotar ocho lotes de espectro en la banda de 2.5 GHz para servicios de Internet inalámbrico fijo y móvil y también telefonía celular, así como aquellos otros servicios que la tecnología le facilite ofertar en el futuro sobre ese insumo.

La empresa pagó 1,400 millones de pesos por concepto de contraprestación para explotar 80 MHz nacionales de 2.5 GHz, aunque AT&T sacaría mejor provecho de esas frecuencias en las zonas urbanas, por ser mercados más rentables y porque la banda de 2.5 GHz cuenta con una naturaleza técnica que soporta de mejor manera el transporte de datos y penetra profundo en las edificaciones.

En el concurso de licitación que se conoció como IFT-7, el Instituto Federal de Telecomunicaciones estableció como obligaciones de cobertura para los ganadores (AT&T y Movistar), llevar cobertura 3G/4G-LTE en al menos 557 localidades de entre 1,000 y 5,000 habitantes; sólo 4G en 200 de esas poblaciones y también ofrecer por lo menos un servicio de telecomunicaciones desde la banda de 2.5 GHz al 80% de 10 de las 13 zonas urbanas más importantes del país, antes de septiembre de 2021.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones aceptó conceder un plazo de 90 días para que AT&T pudiera ofrecer red 4G en esos 200 pueblos, ya que la empresa ha demostrado un avance en ese sentido y porque también ya cuenta con red 4G-LTE en la mayoría de las zonas metropolitanas a las que estaba obligada atender desde la banda de 2.5 GHz y otras bandas radioeléctricas, y porque los usuarios de allí, si fuera el caso, pueden acceder a las redes celulares de Telcel o Movistar para no quedarse desconectados, pero no ampliar el plazo hubiera significado mantener la desconexión de al menos 144 pueblos que todavía no reciben una red celular 4G de AT&T.