México | La economía espacial, lista para despegar

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Excélsior Paul Lara

Para los próximos cinco años hay tres industrias que considero se van a convertir en grandes negocios, y en las cuales hay que invertir: el cannabis, los deportes electrónicos y la economía del espacio. De estas tres, los eSports ya están despegando muy fuerte, a la del cannabis le falta que se ajusten cosas en su regulación, pero la del espacio es una de las más prometedoras con las famosas space apps, y México tiene un gran potencial para ello.

La economía espacial está lista para irse más allá del cielo y algunos de los inversores institucionales más importantes se están dando cuenta de que las empresas comienzan a ofrecer “infraestructura como servicio” para otras industrias, desde el turismo hasta el marketing y la agricultura, que buscan utilizar el espacio para impulsar un nuevo crecimiento.

Rob Meyerson, expresidente de Blue Origin, habló en un evento organizado por el grupo industrial Space Entrepreneurs, en Kirkland, el pasado 31 de agosto, y describió una tesis de inversión que dependía de tres tecnologías preparadas para expandir el acceso y las capacidades en el espacio.

Primero está la reutilización y utilización de recursos espaciales, como materiales reciclados y la impresión 3D que utilizan recursos adquiridos en el espacio que, aunque todavía están lejos de la aplicación generalizada, serán clave para expandir la producción y crear componentes personalizados. ¿Por qué lanzar el satélite si puedes simplemente construirlo en el espacio?

Segundo, está el tema de la robótica y la Inteligencia Artificial (IA). Serán fundamentales para la fabricación y el ensamblaje espaciales estas dos ramas de la tecnología que permitan el autoensamblaje de dispositivos. No creo que la próxima Estación Espacial Internacional se ensamble de la forma en que lo hizo la última. La IA será fundamental para mantener organizadas las rutas satelitales ocupadas.

Finalmente, está el internet de las cosas. La famosa industria del IoT está en camino de convertirse en una infraestructura esencial a la par del uso del GPS.

La industria espacial no va a crecer sólo uniendo a los empresarios de este sector. Será necesario incorporar a otras industrias y ayudarlas a encontrar su lugar, como ya sucede en países como México, cuyas empresas como Space JLTZ, de Puebla, ya trabaja en lanzar satélites para ofrecer servicios a sectores como la agricultura, minería, transporte y logística, entre muchas otras.

La economía espacial genera inversiones de 447 mil millones de dólares. El sector creció 4.4 por ciento en 2020 y se espera que alcance un billón de dólares en los próximos diez años.

Respecto a la nueva conquista del espacio rumbo a Marte en 2030, la idea es primero llevar bases a la luna y ahí fabricar la infraestructura necesaria para el planeta rojo. Los analistas de la economía del espacio aseguran que para 2040 habría al menos mil personas viviendo y trabajando en la superficie lunar y más de 10 mil personas viajando entre la Tierra y la Luna. La firma japonesa iSpace lidera el primer programa de exploración lunar comercial del mundo, HAKUTO-R. Su objetivo es extraer agua de la Luna y ofrecer un transporte lunar rápido para 2022. Tienen planeado un cohete de repostaje en el espacio y entonces establecer una estación de servicio. Eso promovería más actividad en el espacio y, como resultado, se crearía la sostenibilidad de la vida en la Tierra.

El siguiente paso es establecer un mercado en la Luna. El último humano en aterrizar en el satélite de la Tierra fue en 1972, como parte de la misión Apolo 17. Tarde o temprano, los humanos regresarán a la Luna por misión del gobierno, pero también por actividad comercial o turística. Una vez que se identifique el agua, se necesitarán más seres humanos en la luna para apoyar el desarrollo y, más allá del uso que se le darán las llamadas space apps en la tierra, muchas inversiones irán para explorar y llevar humanos más allá de este satélite natural.