México | Más opciones de telefonía móvil, ¿mayor beneficio para el consumidor?

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CNNExpansión Zyanya López

Los usuarios de operadores móviles virtuales (OMV) decidieron dejar las empresas tradicionales de telefonía móvil, o al menos probar una opción diferente, porque significaba un ahorro para su bolsillo. Para muchos, la experiencia no es aún tan grata: una buena cantidad de megas para navegar a precios bajos, pero limitaciones para encontrar una red estable que permita hacer llamadas.

“Estoy analizando si regreso a AT&T”, dice Daniel Rodríguez, trabajador freelance que ha perdido el encanto por BAIT –operador de Walmart– a seis meses de haber contratado su servicio.

La promesa del OMV es atractiva: “Somos la nueva telefonía celular de prepago en México al precio más bajo, con la mejor velocidad y cobertura”, según su página de internet. Pero varios usuarios consultados no coinciden. “Sí tengo muchos megas en mi teléfono, que me permiten tener reuniones laborales y conectarme para trabajar, pero las llamadas se cortan de un momento a otro, se escucha entrecortado aunque esté en un espacio fijo y fuera de la Ciudad de México no hay cobertura”, asegura Moisés Armendáriz, servidor público que lleva tres meses con BAIT.

Daniel Rodríguez coincide en que el problema son las llamadas. “A pesar de que ofrece planes muy atractivos en cuanto a navegación, la cobertura es muy mala, así como su servicio al cliente”, menciona.

BAIT ofrece su servicio móvil a través de la Red Compartida de Altán Redes, empresa mexicana que según su último comunicado de prensa brinda una cobertura nacional a 90% de la población, 65% (tres millones de usuarios) por medio de 100 operadores móviles virtuales que usan una infraestructura 4.5G LTE bajo el espectro de 700 Mhz, y el resto mediante el servicio de roaming de otras redes disponible.

“Es posible que los usuarios puedan encontrar algún inconveniente en el servicio con nosotros y con cualquier otro proveedor, pero debe ser de manera puntual en algunos edificios o zonas concretas”, explica Altán Redes en un correo electrónico a Expansión. “En algunos otros casos, los inconvenientes pueden ser derivados por incompatibilidad de equipos o que su dispositivo no cuente con las configuraciones necesarias para disfrutar del servicio”.

Para resolver este problema, la empresa asegura que constantemente realiza actividades de mejora de la red ya desplegada, además de brindar capacitación a los OMV en cuanto a configuración de dispositivos para que los usuarios puedan tener la mejor experiencia. Hasta la publicación de esta nota, Walmart no respondió a la petición de entrevista hecha por Expansión.

Al primer trimestre de 2021 se registraron 126.6 millones de líneas móviles en México, de las cuales 3.93 millones corresponden a los operadores móviles virtuales, es decir 3% del total del mercado, según datos de la consultora The CIU.

La apertura del mercado

Hace casi siete años que los OMV aterrizaron en México. El primero en hacer su aparición en el mercado fue Virgin Mobile, lo hizo con el objetivo de posicionarse como una opción competitiva y distinta al servicio que ofrecían los operadores tradicionales. Pero no lo logró.

Rolando Alamilla, gerente de Investigación de Mercados en The CIU, dice que su principal error fue ponerse al tú por tú con Telcel, AT&T y Movistar, quienes supieron responder con promociones y tarifas bajas. En todo esto, el beneficiado fue el consumidor.

“Es muy importante la llegada de los OMV en un mercado con una concentración tan marcada como lo es el mexicano. Antes de estos operadores móviles virtuales, solo teníamos tres empresas ofreciendo el servicio. En 2015, 70% de los ingresos y suscriptores los tenía un competidor”, explica Alamilla.

A Virgin Mobile hay que agradecerle la disminución de tarifas. “Antes de su llegada pagábamos poquito más de tres pesos por minuto de una llamada, un peso por mensaje corto y un peso por megabite, por eso no todo el mundo tenía acceso a banda ancha, era muy caro (…) Virgin fue el primero que ofreció un peso por un minuto”. El mercado se cimbró y los operadores tradicionales tuvieron que bajar sus precios, incluso apostaron por promocionar paquetes a costos accesibles. “El mercado se desplomó en pro del usuario”, afirma la especialista.

Luego apareció Altán Redes y el negocio de los operadores móviles virtuales evolucionó. No solo porque la red compartida les permitió llegar a más usuarios en menos tiempo, sin depender de los operadores tradicionales (Virgin Mobile, por ejemplo, utiliza la infraestructura de telefónica Movistar), sino porque entendieron que la clave del éxito era diferenciarse de los grandes apostando por los nichos.

La promesa de Altán es cubrir 92.9% del territorio nacional en 2028. Esta meta se extendió cuatro años, el plan original era lograrlo en 2024.

Esto también movió el mercado. En 2020, que fue el año en el que los OMV tuvieron un gran auge –también porque se convirtieron en una opción rentable tras la disminución de ingresos que provocó el COVID-19 en los usuarios–, varias ofertas surgieron y provocaron que los operadores tradicionales disminuyeran sus tarifas.

Por ejemplo, dos semanas después de que Televisa lanzara Izzi Móvil por 250 pesos al mes, Telcel presentó el Plan 199, que ajustó a uno existente de 299 pesos. Después surgió BAIT que ofrecía 20 gigas mensuales por 200 pesos, y algunos otros como Yo Telco, inXel y los OMV de youtubers populares como Pillofon de Luisito Comunica, y Space Móvil de Kimberly Loaiza y JD Pantoja. Todos con tarifas atractivas y enfocados a un mercado específico.

Ante esto respondió Telefónica con Movistar Libre, un programa de planes personalizados que permite a los consumidores armar sus propios paquetes, de acuerdo a sus necesidades de conexión y navegación. AT&T lo hizo antes con Ármalo, que funciona de la misma manera que su competidor español.

“Es normal que los operadores reaccionen ante las ofertas de los OMV, porque estos realmente están ofreciendo tarifas muy buenas por el servicio. Muchos consumidores están volteando a verlos por la cantidad de datos que tienen, por eso los tradicionales están empezando a ajustar sus propios precios”, menciona Gerardo Flores, miembro del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET).

A pesar de esto, el expertos en el sector asegura que la presencia en México de los móviles virtuales aún es incipiente y tienen bastante camino por avanzar para considerarse competidores en un mercado que no los deja crecer en número de líneas.

“Un mercado con opciones siempre ha sido un mercado con competencia, pero esto no quiere decir que sea sana porque todavía tenemos un operador muy predominante, eso es algo que impacta directamente a los usuarios que no están acostumbrados a la competencia, que por años han tenido que aguantar el servicio de un solo proveedor”, agrega Alamilla.

Los consumidores ganan

Los expertos coinciden en que la apertura del mercado poco a poco está cambiando la forma de pensar de las usuarios, quienes se atreven cada vez más a probar nuevas opciones. El nutriólogo Cristóbal Rosas es uno de ellos. Las promociones que le ofreció Blue Telecomm –OMV de la cablera Sky, que también utiliza la Red Compartida– le pareció atractiva para al menos probar el servicio.

“Tengo dos chips en mi celular, uno de AT&T y otro de Blue Telecomm, éste me da datos ‘ilimitados’, aunque el práctica solo son 20 GB, pero son mucho más que AT&T por el mismo precio. El problema es la señal, principalmente cuando viajo en metro, pues se pierde completamente, igual que cuando llueve muy fuerte”, menciona. “La verdad no me quedaría solo con Blue Telecomm. Todavía me falta ver qué tanta cobertura tiene en otros estados”.

Pese a las experiencias, que haya más opciones sí ha significado un cambio en los consumidores. “Para ellos son muy buenas noticias”, asegura Elena Estavillo, directora del Centro-i para la Sociedad del Futuro.

La excomisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) hace énfasis en la importancia de tener dónde elegir, pero también de que estas opciones se adapten a los gustos, necesidades y preferencias de cada persona. No hay por qué conformarse cuando hay alternativas que satisfacen exigencias muy puntuales.

Los OMV van a crecer, de eso no tienen duda los especialistas del sector. Por un lado aseguran que el reto a asumir es grande, principalmente por la concentración del mercado mexicano, y porque a pesar de tener casi siete años de presencia siguen con una participación muy pequeña.

Para Estavillo, cuando lleguen al 15% de participación entonces se podrá hablar de un competidor para los tradicionales. Gerardo Flores cree que con un 10% será suficiente para darle batalla a los grandes. Por lo pronto, Rolando Alamilla confía en que todavía hay una gran cantidad de industrias que no le han sacado provecho a los operadores móviles virtuales y que, seguramente, voltearán a ver en los próximos meses o años.

“Siempre digo que en una pandemia, cuando todos nos hemos vuelto responsables de la salud y las telecomunicaciones son esenciales, se me hace extraño que una farmacia no haya sacado su propio OMV (…) Todavía hay un buen camino por recorrer”, dice el analista de The CIU.