México | Spica Telecom planea adquirir espectro y dejar de ser un operador móvil virtual

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Cnnexpansión Ana Luisa Gutiérrez

Spica Telecom, un Operador Móvil Virtual (OMV) que tiene su operación en la infraestructura de Telefónica México, planea dar un giro a su modelo de negocio. La empresa de telefonía, enfocada en dar servicio a las comunidades rurales, buscará adquirir espectro radioeléctrico y dejar así de ser un OMV, para tener mayor certidumbre operativa, afirma Alejandro Torrealba, presidente del consejo de administración de la compañía.

La decisión de desplegar su propia infraestructura se da luego de que Telefónica México decidiera en 2019 devolver al Estado el espectro radioeléctrico que tenía licitado, debido a que les representaba una carga financiera por el pago del uso y derechos de las bandas. Este movimiento en un principio supuso un riesgo para los usuarios de Spica Telecom, que incluso buscó demandar a la española, sin embargo, actualmente la empresa asegura que no ha tenido interrupciones operativas y trabaja en conjunto con Telefónica para lograr un acuerdo, cuyo proceso está bajo confidencialidad.

La compañía dirigida por William Nazaret tiene focalizada su operación en zonas apartadas que cuentan con una población menor a 5,000 habitantes. Desde que inició operaciones en 2014, ha conectado a 350,000 usuarios que se ubican en Hidalgo, Tlaxcala y Puebla y su plan es avanzar su cobertura hacia el Estado de México, Morelos, Querétaro, Veracruz y, finalmente, territorios rurales de todo el país.

Debido a su corte operativo rural, la empresa busca desplegar su propia infraestructura para seguir conectando a sus usuarios y llegar a nuevos sitios. Sin embargo, el costo del espectro es uno de sus principales obstáculos, por lo que su plan de convertirse en un operador de telecomunicaciones podría materializarse dentro de un par de años. En tanto, seguirá operando como un OMV.

“Hemos estado trabajando de la mano con el IFT, pero no nos ha acompañado mucho la suerte del ajuste del precio del espectro, creemos que vamos a contar con el apoyo de los propios reguladores y del propio gobierno para alcanzar un precio asequible para las zonas rurales. Y ahora estamos enfocados en lograr en convertir a Spica en una ‘telecom’ con espectro propio para poder continuar nuestras operaciones en México”, comenta Torrealba.

La compañía considera que ser un operador rural podría ayudarle a obtener el espectro a un costo menos elevado, pues su operación podría ayudar al objetivo del gobierno de cerrar la brecha de conectividad.

“El IFT y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes saben y están conscientes de que somos un operador rural, saben que estamos dispuestos a contribuir para extender esa cobertura rural y llevarla a zonas más desfavorecidas”, asegura el directivo.

Torrealba precisa que el espectro que buscaría adquirir es el que Telefónica y AT&T han devuelto al Estado, pero reconoció que aún no sabe cómo va a manejar esas bandas el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Jorge Fernando Negrete, presidente de Digital Policy Law, comenta que es positivo que Spica Telecom busque atender a zonas apartadas del país y que deberá impulsar, junto con los demás operadores de telecomunicaciones, que reduzcan el precio del espectro, que ha sido la principal barrera por la que hasta ahora no se ha llevado servicios de conectividad a estos puntos.

¿Cuál es el futuro de los OMV?

De acuerdo con Negrete el principal reto que tienen los operadores móviles virtuales en el país es su sobrevivencia, pues la tendencia de las empresas de telecomunicaciones es llegar a acuerdos por las pocas posibilidades que tienen para desplegar más infraestructura por el alto costo del espectro.

Otro factor es la situación de Altán Redes, que se encuentra en concurso mercantil por los problemas financieros que ha tenido para pagar a sus acreedores. Lo que suceda con la empresa de Salvador Álvarez tendrá repercusiones en los alrededor de 100 operadores que corren por su red.

“Eventualmente, el destino de estos operadores es que una compañía de telecomunicaciones los termine por comprar, porque atacan nichos de mercado muy específicos. El principal problema que tenemos es que el mundo de las telecomunicaciones ya no tiene mucho espacio para empresas pequeñas, los operadores tradicionales de telecom se vienen a consolidar más y fusionar más entre ellos”, asegura Negrete.

Pero, mientras esto ocurre, los OMV siguen creciendo y ya han logrado una participación de mercado de 3.9%, desde el 1.4% que tenían en 2019. De los 2.1 millones de nuevas líneas móviles que se contrataron durante el tercer trimestre, 38% las concentraron operadores como Izzi Móvil, Bait o YoTelco+, de acuerdo con datos de la consultora The Ciu. En conjunto, los OMV sumaron en los primeros nueve meses del año 801,000 nuevas líneas, mientras que, en comparación, Telcel, el principal jugador, añadió 573,000.