México | Telecom y accesibilidad, ¿dónde estamos?

69

Reforma Clara Luz Álvarez

Camino largo y sinuoso, donde no puede haber descanso en buscar la igualdad de oportunidades para que las personas con discapacidad (PCD) gocen de los derechos humanos en respeto a su dignidad y autonomía. Existen brechas estadísticas entorno a la discapacidad, pero aún así, INEGI contó más de 20 millones de PCD o con alguna limitación para realizar actividades de la vida diaria (Censo 2020).

Estereotipos que van desde una persona en desventaja hasta la de superheroína, poco contribuyen a considerar que la discapacidad es parte de la normalidad humana. El caso de Alberto Medina defendido por Documenta A.C. en instancias internacionales da cuenta de lo que viven y padecen las PCD y sus familias. Este caso acumula violaciones a los más básicos derechos humanos como lo apuntó el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU (DOF 30.11.2021).

En telecomunicaciones, comenzamos en 2003 desde la Comisión Federal de Telecomunicaciones cuando buscamos maneras de impulsar derechos de los consumidores y donde la investigación del abogado Octavio Lecona llevó a identificar potenciales consumidores no atendidos: las personas con discapacidad. Así que como comisionada adopté el tema que me ganó mala fama en el sector, pues se creía que las telecomunicaciones se constreñían a concesiones, interconexión de redes, espectro radioeléctrico y medidas contra el operador histórico. Escuché a altos directivos de empresas de telecom decirme que en México no se requería eso “porque nunca había habido guerras”, que no podían bajar de altura de los teléfonos públicos “porque las personas en silla de ruedas no salían a la calle”, etcétera.

Impulsamos contracorriente en la Conferencia Mundial de Desarrollo de Telecomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones la necesidad de incluir la accesibilidad a las telecomunicaciones por PCD como un tema, que fue aceptado quizá más por cansancio de nuestra insistencia que por convencimiento. Hoy día, es plenamente aceptado que la accesibilidad debe ser prioritaria en la agenda de los países y que debe atenderse por operadores de telecom y fabricantes de equipos.

En 2014 al presentarse la iniciativa del presidente Enrique Peña de nueva ley de telecomunicaciones, la accesibilidad solo mereció un renglón en multiprogramación. Así que llamé a las periodistas Katia D´Artigues y Bárbara Anderson y juntas logramos el apoyo de legisladores de todos los partidos (https://bit.ly/3DvZd0v) para incluir derechos de los usuarios y de las audiencias con discapacidad, el subtitulaje obligatorio en canales de televisión abierta de cobertura nacional y de instituciones públicas federales.

Ese fue el punto de partida que debe continuarse, toda vez que es necesario un centro de relevo que permita la comunicación entre y con personas sordas. Si soy sorda, ¿por qué asumir que debo llevar a mi hermana para poder comunicarme en el banco, el hospital, la fiscalía o en algún trámite gubernamental? ¿Dónde queda mi autonomía? ¿Dónde la igualdad de derechos? Un centro de relevo de comunicaciones es un tipo call center con operadoras conocedoras de la Lengua de Señas Mexicana (LSM), que hacen posible la comunicación sin importar si se tiene o no una discapacidad auditiva. El caso colombiano es un buen ejemplo (centroderelevo.gov.co).

El Instituto Federal de Telecomunicaciones reveló recientemente sobre el cumplimiento en materia de accesibilidad de las empresas de telecom en las que se ha avanzado desde centros de atención accesibles hasta que brinden contratos en formatos accesibles donde ATT a cargo de Mónica Aspe y Movistar que dirige Camilo Aya incluyen también un video con audio, subtítulos e interpretación en LSM. Está pendiente que se revise si las páginas de internet y las aplicaciones gubernamentales cumplen con los criterios de accesibilidad para personas con distintos tipos de discapacidad, de lo contrario se erige injustificablemente una barrera para el ejercicio de derechos.