Semanario Universal,

La nueva Ministra de Ciencia y Tecnología, Paola Vega Castillo, quien ocupa el puesto desde el 1 de junio, se refirió a los cuestionamientos que enfrenta el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel). En entrevista telefónica con UNIVERSIDAD señaló que a pesar de que con los proyectos de Fonatel se venían realizando acciones que estaban fortaleciendo la digitalización de la educación, la realidad que pone el COVID-19 en la cara es totalmente diferente de lo que tenían pensado.

A continuación un extracto de la entrevista:

-Datos del Ministerio de Educación Pública (MEP) muestran que 500.000 estudiantes no tienen acceso a Internet y muchos de ellos están en zonas rurales. La pregunta desde varios sectores es ¿por qué en todo este tiempo los proyectos de Fonatel, que estaban destinados a llevar conectividad e infraestructura a estas personas, no han logrado cubrir a estos estudiantes y sus familias? ¿Cómo cree que se puede solucionar esto?

“Efectivamente, tamaña tarea tenemos por delante con 500.000 estudiantes que ahorita necesitan acceso a Internet por la necesidad de pasar a la virtualidad, que fue algo que se vino casi que de hoy para mañana. Esto nos pone a correr bastante. Los proyectos de Fonatel se han venido desarrollando con el tiempo y hay avances que nos permiten enfrentar de una mejor forma esta situación que tenemos ahorita con la pandemia.

En cuanto a la población estudiantil hay varias cosas que considerar. En primer lugar, recordemos que antes de la pandemia el modelo educativo del MEP venía pensado para la presencialidad y no se había pensado en los proyectos de Fonatel para una situación así, hasta ahora. Es importante comprender que lo que se venía haciendo con varios programas era que se partía de que el estudiante estaba en las aulas.

Por ejemplo, el Programa Comunidades Conectadas ha logrado conectar 1.073 centros educativos y el de Centros Públicos Equipados, que se hace junto con el MEP ha entregado más de 26.000 laptops a centros educativos. Todo ha estado pensado en una alfabetización digital pero considerando que los estudiantes estaban en el aula. También está el diseño de la Red del Bicentenario, que busca conectar a la red a casi 2.400 centros educativos. Y otro programa que aporta a esto es el Hogares Conectados, ya tenemos 138.000 familias con una laptop y conexión a Internet y representan 224.000 menores de edad, y allí ya tenemos estudiantes que gracias a este programa tienen en sus casas conectividad y una laptop.

A pesar de que se venían realizando acciones que estaban fortaleciendo la digitalización de la educación, la realidad que nos pone el COVID en la cara es totalmente diferente de lo que teníamos pensado.

Por esa misma razón no se había cuantificado cuánto era la necesidad real de la población real. Tengo que reconocer que el MEP ha hecho un trabajo muy fuerte en el levantamiento de información de cuántos estudiantes requieren equipo o conectividad y las dos cosas y las necesidades por centro educativo. Con esta información empezamos una mesa de trabajo con el MEP para ver las alternativas para atender estas necesidades de la manera más rápida posible porque estamos hablando de conectar a un montón de personas en tiempo récord”.

Lo que hemos estado coordinando es la información que se requiere para poder justificar la incorporación en el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones, cuántas personas son, cuántas familias representan, dónde están para ver cómo se podrían apoyar, qué alternativas tenemos, a cuánto dinero equivale eso y qué significa esto para las otras metas incluidas en el Plan”.

-Con respecto al avance de los proyectos de Fonatel, ¿Avala su despacho la certificación que emitió el 16 de junio el anterior viceministro de telecomunicaciones Edwin Estrada sobre el avance de las metas del capítulo de Acceso y Servicio Universal y Solidario del Plan Nacional de las Telecomunicaciones 2015-2021? ¿Se cumplió con la metodología correcta para emitir ese informe de avance de metas?

“El Plan Nacional de Desarrollo de Telecomunicaciones tiene una metodología de evaluación y seguimiento semestral. Hay un documento que la describe y cualquier cosa que se emita debe seguir esta metodología. De acuerdo con lo que se indica en la certificación, el señor ex viceministro emite la certificación a solicitud de Sutel y se basa en lo reportado por Sutel en un oficio del 12 de junio. Ese oficio es uno de los insumos que utilizamos para el proceso de seguimiento y evaluación que hacemos desde el Micitt. La información que tenemos en este momento es la que está oficializada totalmente siguiendo la metodología en los seguimientos semestrales y en la evaluación bi-anual”.

-¿Va a impulsar desde su despacho alguna revisión sobre el funcionamiento de la Sutel y Fonatel?

“Sí. Tenemos que hacer una revisión de muchas cosas porque de hecho al momento en que yo asumo se había emitido un informe de la Contraloría General de la República donde se señalaban bastantes oportunidades de mejora. En ese informe, además de recomendaciones, se incluyen disposiciones conjuntas entre Sutel y Micitt y básicamente nos solicitan hacer una revisión de varias cosas. Todos los procesos que se han seguido con Fonatel nos traen una serie de lecciones aprendidas que no solo afectan a futuro sino en este momento porque la idea es que no vuelvan a darse situaciones como las que se dieron anteriormente, que causaron retrasos. Qué podemos prevenir, qué podemos mejorar, que podemos simplificar, cómo podemos evaluar mejor, cómo podemos dar un mejor seguimiento de todas las partes involucradas. Pero precisamente por estas sugerencias y disposiciones de la Contraloría es que nos estamos enfocando en cómo mejorar el proceso de ejecución. A la luz de eso queremos, y tenemos, que mejorar eso”.

El ex ministro de ciencia y tecnología Luis Adrián Salazar Solís renunció el 28 de mayo, el ex viceministro de telecomunicaciones Edwin Estrada el 3 de julio y el ex director del Fonatel Humberto Pineda el 30 de enero.

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