Seúl. En un contexto de competencia feroz en el sector laboral, empieza a tomar fuerza una tendencia entre los jóvenes de uno de los países con mayor índice de desarrollo del mundo: Corea del Sur.

De acuerdo a una investigación de Reuters, los llamados “millennials” en Corea del Sur  están abandonando sus puestos de trabajo en oficina, aparentemente estables, para dedicarse a oficios.

Algunos jóvenes coreanos también se están mudando de la ciudad para trabajar en la agricultura o para moverse al extranjero, evitando las medidas tradicionales de éxito de su sociedad: el trabajo de oficina bien remunerado, la formación de una familia y la compra de un apartamento.

Los surcoreanos tuvieron la permanencia en el empleo más corta entre los países miembros en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a partir de 2012, sólo 6.6 años en comparación con el promedio de 9.4 años y 11.5 años en el vecino Japón.

La misma encuesta también mostró que apenas 55 por ciento de los surcoreanos estaban satisfechos con sus trabajos, la tasa más baja en la OCDE.

Problemas similares entre los trabajadores más jóvenes se está viendo a nivel mundial. Sin embargo, la estricta cultura corporativa jerárquica de Corea del Sur y el exceso de oferta de graduados universitarios con habilidades homogéneas empeoran la situación, señala Ban Ga-woon, un investigador del mercado laboral en el Instituto de Investigación de Educación y Capacitación Vocacional del Estado de Corea.

Si bien ingresar a laborar a un conglomerado como Samsung o Huawei, también conocido como Chaebol, sigue siendo la opción más popular para los coreanos, muchos de quienes ingresan a la fuerza laboral no están dispuestos a aceptar las largas horas de trabajo o las sesiones de bebida obligatorias, lo que es sinónimo de la vida corporativa jerárquica y de vanguardia del país, dice Duncan Harrison, jefe de la agencia de reclutamiento con sede en Londres, Robert Walters Plc.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here