Oi debe priorizar inversión en fibra y banda ancha sobre subasta 5G: Ovum

Ovum cuestiona si la venta de la operación móvil de Oi sería la ruta más viable para el operador brasileño.

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Oi, el operador brasileño de telecomunicaciones, se encuentra inmerso en un proceso de recuperación judicial desde junio de 2016. De acuerdo con la consultora británica Ovum, Oi debe mantener el enfoque en las inversiones en el acceso de banda ancha a través de fibra óptica, en lugar de competir en la subasta para 5G prevista para 2020.

Ovum publicó un informe sobre las perspectivas para el mercado brasileño de telecomunicaciones, en el cual señaló que para participar en la subasta 5G, Oi tendría que gastar un recurso escaso y después invertir en equipamiento para seguir compitiendo en el mercado de telefonía móvil.

“Oi gasta mejor un real invertido en fibra que un real colocado en la telefonía móvil”, sostuvo Ari Lopes, analista principal de Ovum en América Latina. “El escenario es difícil y desafiante para la compañía, aún no ha salido de la recuperación judicial, ni participó en la subasta de 700 MHz (en 2014), lo que representa una brecha en 4G, por lo que la compañía aún no está en una situación normal”, agregó.

Oi tenía 6.2 mil millones de reales en efectivo al final del primer trimestre de 2019, de los cuales 4 mil millones provinieron del aumento de capital. “A menos que los accionistas apoyen una nueva contribución, la situación en la subasta será difícil”, dijo, apostando a la improbabilidad de recursos adicionales.

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“El punto es que la fibra es un mejor lugar para invertir”, continuó Lopes. “Como resultado, las conexiones FTTH se han cuadruplicado, de 30 mil a casi 150 mil accesos”. Explicó que es una oportunidad para que Oi pueda recuperar parte de la pérdida de participación de mercado. Entre mayo de 2015 y mayo de 2019, la participación del operador en la banda ancha fija pasó de más de 25 por ciento a 18 por ciento.

“Incluso 5G es una apuesta a largo plazo, el estándar en sí no está listo, se espera que las primeras redes en Brasil salgan a fines de 2020 o en 2021, con un lanzamiento limitado en algunas ciudades. Los usos más revolucionarios tomarán otros tres o cuatro, es decir, será un período completo en el que Oi tendría que invertir en acceso y en el núcleo 5G sólo para comenzar a tener retorno” argumentó.

Frente al escenario, el analista de Ovum cuestionó si la venta de la operación móvil sería la ruta más viable. “Obviamente, si aparece un comprador, todo cambia, pero asumiendo que no hay uno para Oi (completo), deshacerse de la operación móvil es el segundo mejor escenario”.