Oi es una empresa brasileña de telecomunicaciones que ofrece servicios de telefonía fija, telefonía móvil, banda ancha fija y TV de paga. En junio de 2016, Oi, junto con seis filiales, presentaron la mayor solicitud de protección por bancarrota en la historia de Brasil tras declararse en quiebra con una deuda de 65 mil 400 millones de reales (15.7 mil millones de dólares). Las filiales de Oi que también solicitaron protección por bancarrota incluyen a Oi Móvel, Telemar Norte Leste, Copart 4 Participações, Copart 5 Participações, Portugal Telecom International Finance y Oi Brasil Holdings Coöperatief. Los problemas de la compañía no comenzaron en 2016, pues en 2014 decidió no participar en la subasta de la frecuencia de 700 MHz para la red móvil de cuarta generación.

Situación financiera

En el tercer trimestre de 2019,  Oi reportó una pérdida de 5.74 mil millones de reales, 

tres veces mayor que las pérdidas de 1.33 mil millones del año anterior. En el periodo finalizado en septiembre, hubo una disminución en los ingresos (8.8% menos) y en el número de suscriptores (6.2% menos).

Los ingresos netos alcanzaron 5 mil millones de reales, una disminución de 1.8 por ciento trimestral. La deuda neta de la compañía finalizó en septiembre en 14.71 mil millones de reales, un aumento de 17 por ciento trimestre a trimestre y de 34.1 por ciento en el año.

En datos operativos, Oi finalizó el tercer trimestre con 55.191 millones de unidades generadoras de ingresos, un 6.2 por ciento menos. En el sector residencial, hubo la mayor caída: 10.8 por ciento, totalizando 13.532 millones de Unidades Generadoras de Ingreso (UGI).

Estrategia de Oi

Oi presentó su estrategia de recuperación judicial basada en la expansión de los accesos de fibra óptica, para lo cual planea mantener inversiones de 7 mil millones de reales por año, dinero que vendrá de la venta de activos considerados no esenciales.

  • Venta de activos

La lista de activos para la venta incluye las torres y la participación en el operador angoleño Unitel, la cual, según los planes, se venderá hasta finales de este 2019. Para 2020, la prioridad será la venta de centros de datos, mientras que en 2021 serán los bienes inmuebles considerados no esenciales. Si llega a lo proyectado, las desinversiones representarán un retorno de aproximadamente 80 por ciento del valor de mercado del operador.

Al presentar sus resultados financieros al tercer trimestre del año, el operador reforzó sus planes para vender activos a corto plazo, especialmente su participación en Unitel y parte de sus ocho mil propiedades. La compañía admitió que hace los cálculos para valorar la operación móvil, en la que posee alrededor de un 16 por ciento del mercado brasileño.

Rodrigo Abreu, director de Operaciones de Oi, y a partir del 31 de enero de 2020 presidente la compañía, declaró: “estamos trabajando con nuestros asesores financieros para comprender el verdadero valor del negocio de la movilidad, pero este valor ya ha sido reconocido y podrá generar valor para los accionistas en el futuro. Si hay una condición para la consolidación, habrá interés”.

Unidad móvil

Oi totalizó 34.703 millones de líneas móviles a septiembre de 2019, lo que implica una disminución de 4.8 por ciento, respecto al mismo periodo del año anterior. Del total de líneas, 25.670 millones son prepago (un 11.8% menos) y 9.032 millones de pospago (un aumento de 22.8%).

Oi es el cuarto operador móvil más grande de Brasil, posee una participación de mercado de 16.4 por ciento, después de TIM (24%), Claro propiedad de América Móvil (24.7%), y Telefónica que lidera el segmento móvil bajo la marca Vivo (32.3%).

La compañía tiene frecuencias en las bandas de 400 MHz y de 1800 y 2500 MHz. En el marco de la subasta de espectro para 5G que la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) prevé realizar en 2020, Oi ha confirmado en varias ocasiones su participación. En el concurso se subastarán las frecuencias de 700 MHz, la de 3.5 GHz, y la banda milimétrica de 26 GHz.

Los actuales activos de Oi, en combinación con la licitación prevista para 2020, convierten al operador brasileño en un atractivo importante para los actuales jugadores del sector móvil en Brasil y para la entrada de nuevos participantes.

Compradores interesados

  • Telefónica

El Director de Operaciones de Telefónica, Ángel Vilá, en una presentación en la Conferencia de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones organizada por Morgan Stanley en Barcelona, dijo tener conocimiento sobre la venta potencial de activos móviles de Oi, ya que sus asesores “se ha comunicado con posibles partes interesadas”.

El ejecutivo aseguró que “lo analizaremos”, porque “siempre hemos apoyado las oportunidades de consolidación en el mercado”.

“Oi Mobile es un actor que se ha destacado en el pasado, por lo que tiene una considerable base de clientes y una importante posición de espectro”, explicó Vilá, y agregó que dado las cuotas de mercado existentes entre los rivales de Oi en Brasil, podría haber restricciones regulatorias para que un solo operador adquiera todos los activos.

  • América Móvil

Por su parte, Daniel Hajj, director General de América Móvil, declaró en conferencia por motivo de la presentación de sus resultados al tercer trimestre del año que “hay muchos rumores de que Oi está a la venta, algunos de ellos: activos que se venderán o que lo venderán totalmente o se mezclarán. Nosotros, como América Móvil, por supuesto, estamos interesados en hacer algo en Brasil, y estamos abiertos a discutir cualquier cosa que sea”.

El gigante mexicano cerró este año la adquisición del 100 por ciento de Nextel Brasil de NII Holdings. El precio pagado por la compra es de 905 millones de dólares (3.4 mil millones de reales). Actualmente, Nextel concentra menos de 1 por ciento del mercado móvil nacional.

  • Telecom Italia (TIM)

El Presidente Ejecutivo de TIM Brasil, Pietro Labriola, declaró que el operador considerará adquirir la unidad móvil de su rival Oi si se pone a la venta. “Las frecuencias son un activo importante para cualquier operador, no sólo para TIM”, dijo Labriola.

Agregó, sin embargo, que era poco probable que sólo un operador pudiera adquirir la unidad completa, ya que las autoridades antimonopolio analizarían de cerca ese acuerdo.

El regulador antimonopolio, el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) y la Anatel pueden resistir la venta de la red móvil de Oi particularmente a las compañías que ya están en Brasil, debido a la concentración de mercado y espectro.

Esta situación puede abrir las oportunidades a nuevos participantes que no enfrentarían las mismas barreras.

Rumores han señalado nombres como la empresa estadounidense AT&T y las chinas Huawei y China Mobile, pero todas han negado estar en negociaciones con la brasileña para la adquisición de activos.

Respecto a sus demás unidades de servicio, Oi tiene la red de fibra óptica más grande de Brasil de 363 mil kilómetros. La fibra óptica llegó a 3.6 millones de hogares a fines del tercer trimestre.

Al 30 de septiembre, el servicio de banda ancha fija tenía 4.531 millones de accesos (un 9.7% menos), mientras que la telefonía fija todavía tenía 7.480 millones de líneas (un 12.8% menos). La TV de paga cayó un 3.6 por ciento a 1.522 millones de contratos.

De éstas últimas, la fibra óptica es la que presenta el mayor valor. Sin embargo, Oi jamás ha expresado una posible venta, por el contrario, para fines de 2021, el objetivo es pasar 16 millones de hogares en fibra. Hasta septiembre se registraron 408 mil hogares conectados, una tasa de ocupación de 11.4 por ciento.

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