Operadores móviles lidian con gobiernos locales sobre despliegue de small cells para 5G

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La ciudad de Portland, Oregón, demandó a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos por su orden de preferencia inalámbrica, que entró en vigencia en enero de 2019 y limita la autoridad del gobierno local para regular la forma como se implementa el equipo de celdas pequeñas 5G (small cells).

En septiembre de 2018, la FCC aprobó una orden de preferencia inalámbrica con la cual pretende ayudar a agilizar las implementaciones de small cells 5G y garantizar que los operadores móviles tengan acceso de bajo costo a derechos de paso públicos y estructuras de soporte existentes, como postes de servicios públicos de propiedad de la ciudad y luces de la calle.

El regulador dijo que la orden era necesaria para “ayudar a garantizar que Estados Unidos gane la carrera mundial a 5G”, al eliminar las barreras reglamentarias que “inhibirían ilegalmente el despliegue de la infraestructura necesaria para respaldar estos nuevos servicios”.

Los operadores móviles han argumentado que un despliegue rápido de 5G requerirá reglas para ayudar a los operadores a navegar por el proceso de permisos, que varía según los gobiernos locales y los municipios; un problema que las empresas tuvieron que enfrentar al implementar celdas pequeñas 4G.

El alcalde de Portland, Ted Wheeler, llamó a la orden de la FCC una “apropiación de tierras contra la infraestructura local”.

A medida que los proveedores de servicios móviles comienzan a desplegar equipos de células pequeñas en los vecindarios y distritos de las ciudades, la oposición a la orden de la FCC va en incremento.

A finales de 2018, la alcaldesa de Seattle, Jenny Durkan, junto con el abogado de la ciudad, Pete Holmes, anunciaron que la Ciudad de Seattle coordinaría con otras ciudades una demanda contra la orden.

Samir Saini, director de Información y Comisionado de la Ciudad de Nueva York en el Departamento de Tecnología de la Información y Telecomunicaciones del estado, presentó una postura similar en una publicación en Medium en septiembre de 2018, al igual que el alcalde de Boston, Massachusetts, Martin Walsh.Otros gobiernos de las ciudades han manifestado su preocupación por la falta de autoridad sobre cuándo, dónde y cómo se implementa el equipo de small cells, lo que podría ocasionar complicaciones como daños en edificios históricos, instalaciones antiestéticas en distritos históricos o de diseño, así como una disminución en el valor de las propiedades.