Diario Financiero – Magdalena Espionosa

La concurrida sesión de debate por el Plan Nacional de Espectro, iniciativa que busca fijar los límites de acceso a bandas por parte de las compañías de telecomunicaciones, vio llegar hasta al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) a los operadores más pequeños del mercado hablar sobre su visión del tema.

Los Operadores Móviles Virtuales (OMV), que son las firmas que no cuentan con infraestructura propia para desplegar sus servicios, explicaron que pese al impulso inicial que tuvieron, el escenario competitivo nacional los ha llevado a reducirse a menos del 1% de la oferta en Chile.

Esto, porque los grandes actores de la industria como Claro, Entel y Movistar, “acaparan”, el 81% del mercado, instancia que se produce por la estructura de asignación de espectro y las dinámicas de competencia nacional, explicaron.

La abogada representante de Netline, Ximena Rojas, explicó que es muy difícil ser un OMV en el país porque no hay una regulación que permita el despegue de este modelo de negocios, algo que se perpetúa con la actual propuesta de Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).

“La propuesta de límites por 32% asegura el espectro en pocas manos”, señaló junto con agregar que antes de definir una política de frecuencia, será crucial “dar cumplimiento a la sentencia de la Corte Suprema por la banda 700 MHz”, que obligó a Claro, Entel y Movistar a devolver una parte del espectro que poseen tras haber ganado espacio en la banda que les permitió desarrollar el 4G.

Esto, de cara a la nueva licitación que habrá por el 5G, porque a su juicio la titularidad del espectro está concentrada por las tres empresas, sin la opción de un operador de corte mayorista que pueda profundizar el modelo de negocio de los OMV.

“Considerar un proveedor de infraestructura mayorista resuelve el problema que se produce en el mercado minorista”, dijo. Voissnet, representado por el abogado Alberto Mordojovich, explicó que será necesario cambiar el mercado de manera integral de cara a los desafíos de la brecha digital y la llegada de 5G.

Lo anterior, porque a su juicio “los límites de espectro son solo una parte de la discusión”, hay otros aspectos como los modelos de asignación y el tipo de cobertura, que deberán ser la sala previa
antes de definir cuánto obtendrá cada empresa de telecomunicaciones por su participación.

Central en su alegato fue la definición de concurso que ocupará Subtel, si será una subasta tradicional o del estilo beauty contest, modelo de contraprestaciones con compromiso de inversión en zonas aisladas. En su opinión, la segunda opción, que ha sido la más utilizada en el
caso de Chile, es la que impide la entrada de nuevos competidores.

“El concurso de belleza termina siendo un subsidio para las empresas, porque se recauda menos de los que podría ser una subasta como se hace con modelos internacionales y que además se le
otorga a quienes más la valoran”, dijo Voissnet.

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