El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó en días recientes en su blog el contenido Perspectivas para América Latina y el Caribe: La pandemia se intensifica, donde detalla los resultados del informe de Perspectivas de la economía mundial. Específicamente, para América Latina y el Caribe se estima que la región se contraiga -9.4 por ciento del PIB. Además, informa que el número de casos de Covid-19 se está acercando a 25 por ciento de los casos a nivel mundial.

El informe destaca que “el crecimiento del primer trimestre fue peor de lo esperado en la mayoría de los países, en tanto que datos económicos disponibles —producción industrial, consumo eléctrico, ventas minoristas y empleo— indican que la caída de la actividad en el segundo trimestre será más pronunciada que lo proyectado en abril”.

Además, la publicación muestra el comportamiento esperado en los países de América Latina y el Caribe, con datos poco alentadores para la mayoría. Los países donde se proyecta una caída mayor son Perú y México, donde en abril de 2020 se estimaba que tendería una desaleración de la economía de -9.4 por ciento en Perú y -3.9 por ciento en México. Sin embargo, la actualización de los datos especifican caídas de -13.9 y -10.5 por ciento, respectivamente.

El resto de los países no escapa de una estimación similar, destacando Argentina y Brasil respecto de la estimación realizada en abril de 2020. Por otra parte, el informe también destaca sus estimaciones sobre la región de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (CAPRD), para la cual proyecta una profunda recesión en 2020. Destaca que “los impactos más fuertes de la contracción del comercio se sentirán en Panamá, El Salvador y Nicaragua; del colapso del turismo en la República Dominicana y Costa Rica; y de la disminución de las remesas en el Triángulo Norte y Nicaragua”.

Aunque el FMI advierte esta compleja situación para la región, también ha anunciado la aprobación de financiamientos especiales para apoyar los países en la región.  En especial destaca que “el respaldo total brindado a la región a través de la Línea de Crédito Flexible asciende a USD 107,000 millones.” Lo anterior permitirá mejorar la capacidad de lograr una recuperación oportuna de la economía en la región.

Ante la situación descrita por el FMI, queda claro que de una forma u otra afectará a los operadores de telecomunicaciones. Especialmente, en los países donde se espera una caída más fuerte. En el caso de México, aunque se han anunciado números positivos en cuanto a ingresos e incluso inversiones durante el primer trimestre, esto ha sido impulsado básicamente por América Móvil. Tanto AT&T como Telefónica han mostrado resultados menos alentadores en cuanto a ingresos e inversiones.

Sin embargo, se espera una situación menos complicada debido a que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) apoyó la disposición de planes especiales sobre la decisión de evitar el corte de servicios. Favorece está acción para evitar suspender el corte de servicios que realizaron otros reguladores. Además, recientemente nuevos operadores móviles virtuales han irrumpido en el mercado con una oferta bastante agresiva soportada por la Red Compartida.

En Perú, Telefónica ha anunciado mantener la inversión en el país para 2020, al igual que el resto de los operadores. Es importante destacar el papel que juega Telefónica dentro de este mercado, debido a la cantidad de clientes que sirve tanto en servicios fijos como en móviles.

La dependencia de Telefónica es un reto debido a que el operador decidió realizar un spin-off de sus operaciones en América Latina y el Caribe, con excepción de Brasil. Sin embargo, no ha logrado encontrar un comprador o socio comercial; de hecho en Costa Rica se suspendió el acuerdo alcanzado con Millicom. En caso de no resolverse pronto esta situación se puede esperar que el operador paralice sus planes de inversión, sumado a la situación de impagos en Perú.

En el resto de los países la situación es similar, cada uno con sus particularidades como México y Perú. Chile probablemente es el país donde se espera un impacto menor en el PIB. Además, su baja tasa de informalidad de la economía podrá permitir a los operadores móviles sortear con menor impacto en sus cuentas de resultados al cierre de 2020. Sin emabrgo, es un mercado bastante competitivo con un número mayor de operadores móviles de red.

Colombia es otro caso especial, debido a que el PIB sufrirá menos que otros países de la región, aunque ya ha mostrado una debilidad importante en cuanto al desempleo, con un valor que ya superó 20 por ciento. Esto me permite observar que Colombia requerirá avanzar rápidamente hacia la adopción de la economía digital, además de la economía naranja que había venido trabajando con el BID.

Estas proyeccciones económicas del FMI me permiten visualizar un 2020 bastante complicado para los operadores móviles. Por una parte, está la necesidad de los Estados de incrementar rápidamente el acceso a Internet fijo y/o móvil, lo que requerirá un esfuerzo de inversión adicional por parte de los operadores. Sin embargo, la caida del PIB en los países disminuirá la capacidad de pago de sus clientes para poder mantenerse conectados, además de los casos ya presentados en algunos países.

Esta situación requerirá de un trabajo en conjunto entre los sectores públicos y privados, para acordar incentivos de inversión desde el punto de vista de la oferta, aunque a la vez requiera de soportes al consumo. Lo anterior con el objeto de incrementar la cobertura de los servicios móviles a través de la colaboración entre los operadores sin afectar el ambiente competitivo, haciendo un uso racional de la capacidad de inversión. Además, los gobiernos deberán tomar decisiones rápidas que busquen favorecer la economía digital, las habilidades digitales de la población para disminuir la curva de aprendizaje para obtener ventajas de esta oportunidad que presenta la situación actual y la cobertura de las redes móviles.

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