Para asegurar la competencia en el mercado minorista de servicios inalámbricos, la Oficina de la Competencia de Canadá consideró que se requieren planes de telefonía más económicos.

En algunas zonas del país, Telus, Rogers y Bell no tienen un competidor regional fuerte, lo que ocasiona que existan planes más costosos para la población.

En Quebec, Manitoba y Saskatchewan, los pagos mensuales van de 60 a 70 dólares canadienses, mientras que en algunas provincias alcanzan los 100 a 110. Esto representa una diferencia en precios de 80 por ciento.

Gracias a una investigación sobre dicho mercado, la Oficina de la Competencia concluyó que esa distancia en los costos se debe a la ausencia de un competidor regional.

Por su parte, al revisar el marco regulatorio del servicio inalámbrico, la Comisión Canadiense de Radio, Televisión y Telecomunicaciones (CRTC, por sus siglas en inglés) encontró que hay una alta concentración del mercado.

Por ello, explicó que “la mejor manera de respaldar la salud general del mercado minorista era fortalecer a los competidores asegurando que los servicios inalámbricos móviles al por mayor estén disponibles bajo términos y condiciones razonables y con tarifas justas y razonables”.

Durante los últimos años, la CRTC ha llevado a cabo varias acciones para revisar y actualizar el Código Inalámbrico y abordar problemas como este, a fin de garantizar ofertas asequibles para los usuarios finales.

Asimismo, está revisando el estado de la competencia en Canadá para evitar la concentración. Se trata de un proceso en el que se discutirá si la telefonía celular satisface las necesidades de la población, ya sea con planes prepago o de datos. La finalidad será evaluar si se debe actualizar el marco regulatorio para imponer, por ejemplo, condiciones de servicio, informó la CRTC.