Plataformas digitales amortiguaron caída de ingresos de familias colombianas por Covid-19

415

Las plataformas de movilidad y entrega de productos o alimentos se consolidaron como una alternativa para la generación de ingresos para miles de familias en Colombia que fueron afectadas por las medidas de confinamiento durante la pandemia de Covid-19, según un nuevo estudio presentado por la Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo (Fedesarrollo).

Las plataformas digitales “han jugado un papel fundamental en la pandemia, en particular, facilitaron la distribución de bienes y servicios durante las cuarentenas y constituyeron una fuente alternativa de recursos para miles de trabajadores que se quedaron sin empleo. Esta facilidad de adaptación no habría sido posible sin las condiciones de flexibilidad en que opera el sector”, afirmó Cristina Fernández, una de las autoras del estudio durante su presentación.

Según la información de Fedesarrollo, aunque las medidas de confinamiento también afectaron el número de colaboradores en las plataformas a inicios de la pandemia, estos se recuperaron rápidamente. Señaló que la constancia en el número de colaboradores en estas plataformas –mientras el empleo formal registró una reducción– permite deducir que se incrementó su participación en el empleo total.

El centro de estudios estima que la participación de plataformas digitales en el PIB de Colombia es de 0.23 por ciento, además de generar externalidades positivas sobre usuarios, aliados y colaboradores.

Mediante encuestas realizadas entre los colaboradores de las plataformas, el estudio reveló que más de la mitad (53%) indicó haberse sumado por estar excluidos del mercado laboral, contra un 33 por ciento reportado en el estudio anterior.

🎤#Entrevista | Sin plataformas de movilidad gana monopolio de taxis y pierden usuarios en Colombia: David Luna

Contrariamente, encontró que mientras en la primera encuesta el 52 por ciento señaló haberse sumado por obtener independencia o flexibilidad, este porcentaje cayó a un 35 por ciento, en línea con un crecimiento en el número de colaboradores que señaló utilizarlas para recuperar ingresos o enfrentar una calamidad (21%).

Según los autores del estudio, las cifras indican que las familias utilizaron a las plataformas como “colchón de ingresos” o para aquellas que se quedaron “sin alternativas laborales”.

Por otro lado, al preguntarles a los encuestados qué estarían haciendo si no existieran las plataformas, se incrementó el número de colaboradores que consideraron que estarían desempleados a un 43 por ciento, mientras que se redujo el número de aquellos que creen que estarían empleados, hasta un 14 por ciento.

Las plataformas en épocas normales generan una alternativa flexible de generación de ingresos, pero en épocas de crisis amortiguan las pérdidas de empleos”, afirma el estudio.

Entre otros datos encontrados por la encuesta, se reveló que en Colombia existe todavía una baja participación de las mujeres; un incremento en la edad promedio en el segmento de movilidad y persistentes niveles de informalidad. Asimismo, se encontró que las plataformas han servido para mitigar el choque migratorio, al ofrecer alternativas de ingresos para este segmento de la población.

Pese a los beneficios, el estudio también consideró que aún existen retos en el sector, tales como una baja formalidad, y la cuestión de cómo integrar a los trabajadores a los sistemas de pensiones y de seguridad social, considerando la heterogeneidad de esquemas, plataformas, nivel de ingresos y hábitos de trabajo.

Recomendamos: Trabajo vía plataformas digitales, alternativa al desempleo en América Latina

Sin embargo, Fernández señaló también que la baja formalidad no es un tema exclusivo de las plataformas, “porque la filiación es incluso superior que en el resto del sector independiente, sino que obedece a problemas regulatorios que afectan por igual a todos los trabajadores independientes”.

La propuesta de Fedesarrollo se centra en una contribución del 15 por ciento de los ingresos para seguridad social que aplicaría a todos los colaboradores que ganen entre 1 y 2.3 salarios mínimos, dejando la opción flexible y voluntaria para aquellos que ganen menos de este umbral. Este esquema también implicaría un impuesto global a todas las plataformas para la formación de un fondo que permita complementar las aportaciones de los trabajadores.