El término sandbox, inglés, significa, literalmente, caja de arena. Es decir, el pequeño recinto donde los niños pueden jugar y experimentar en un entorno controlado. Pero, poco a poco, el término ha ido adquiriendo nuevos significados. En el mundo de la informática, un “sandbox” es un entorno de pruebas cerrado, diseñado para experimentar con proyectos de desarrollo web o de software, especialmente en el mundo fintech, de forma segura.

El concepto se ha trasladado al ámbito de la economía digital en forma de los sandboxes regulatorios: campo de pruebas para nuevos modelos de negocio que aún no están protegidos por una regulación vigente, supervisados por las instituciones regulatorias.

La Comisión de Regulación de las Comunicaciones de Colombia (CRC) acaba de dar por terminada la primera fase de su primer sandbox regulatorio, algo realmente muy novedoso en el marco de políticas públicas para las telecomunicaciones y las TIC, no solo en el país sino, también, en América Latina.

Me dijo Sergio Martínez, Director Ejecutivo de la CRC, que quedaron, gratamente, sorprendidos con la cantidad y diversidad de propuestas recibidas. No puedo hablar, explícitamente, de ellas porque están en fase de evaluación inicial y muchas de las empresas incluyeron información que catalogaron como reservada.

Pero es bueno decir que participaron en todas las categorías abiertas en el sandbox. En la categoría de los “Proveedores de Redes y Servicios de Telecomunicaciones” (incluidos proveedores de servicios de telecomunicaciones fijos y móviles, operadores del servicio de televisión y proveedores del servicio de Internet) hubo propuestas de 18 empresas, incluidas DirecTV Colombia, Tigo-UNE EPM Telecomunicaciones, Colombia Telecomunicaciones (Movistar) y la Asociación Nacional de Proveedores de Servicios de Internet (NAISP), que agrupa a los pequeños proveedores de Internet, entre otras.

“La Comisión de Regulación de las Comunicaciones de Colombia (CRC) acaba de dar por terminada la primera fase de su primer sandbox regulatorio, algo realmente muy novedoso en el marco de políticas públicas para las telecomunicaciones y las TIC”

— Nicola Stornelli —

En la categoría de “Operadores de Servicios Postales” hay dos propuestas. Y en la categoría de “Proveedores de Contenidos y Aplicaciones” hay otras dos propuestas.

Todo lo anterior implica que vamos a ver nuevas formas de prestar servicios de telecomunicaciones y TIC, como un experimento regulatorio que, obviamente, pueden quedarse como fijos.

Por ejemplo, pude saber que la propuesta de Movistar es minimizar barreras regulatorias en Colombia para posibilitar un proyecto llamado “Internet para Todos”, similar a lo que hace en Perú, donde se ha logrado generar cobertura a cerca de 2 millones de personas que estaban desconectadas bajo un modelo abierto e innovador, tecnológicamente. En Colombia tiene cuatro pilotos y desarrollarían el proyecto de la misma manera que en el país vecino.

Extrañé no ver una propuesta de Telecaribe que sé viene adelantando unos pilotos de TVWS o espacios en blanco de la TV, con permiso de la ANE, que permite aprovechar la frecuencia de UHF de la TDT para transmitir Internet, con lo cual se podrían conectar zonas desconectadas en la ruralidad. Pregunto: ¿cómo va eso?

Pensé que NAISP iba a presentar una propuesta que favoreciera a todos esos pequeños proveedores de Internet que, a lo largo del país, hacen patria, llevándole ese servicio tan importante a nuestros compatriotas.

Los pequeños proveedores merecen un marco regulatorio y tributario que les permita competir en un campo donde las normas están dadas para favorecer a los grandes jugadores de la cancha. Pero no, NAISP presentó una propuesta para los operadores pequeños de TV.

No pude conocer la propuesta de los operadores postales a quienes he defendido tanto, últimamente, pero después del lío de la ley -que está en el limbo-, sé que hay un proyecto del MinTIC para reformar la ley 1369 de 2009 que los regula, con el fin legítimo, entre otros, de adaptar la norma a los avances tecnológicos que han transformado el sector desde su expedición.

Vale la pena recordar algunas cosas que he propuesto para mejorar la conectividad en el país y, por ejemplo, ojalá puedan tener en cuenta lo de hacer un piloto con un departamento o municipio, con recursos de regalías.

Incluso no es descabellado pensar en crear nuevas empresas de economía mixta, asociadas con una telco grande, como Movistar o Tigo y con los pequeños proveedores locales que ya conocen el terreno y tienen los clientes.

En un reciente evento de DPL (https://digitalpolicylaw.com/fttx-mexico-mensajes-clave-nacion-de-fibra-optica/), afirmaron los diferentes expertos que es crucial llegar con fibra óptica a todos los hogares y dijeron que no es posible pensar en 5G si no hay ese tendido.

Es más, dijeron algo que puede sonarle herético a muchos por aquí: necesitamos que la fibra óptica sea nuestro principal canal de Internet, no 5G. Dicha tecnología móvil nos dará movilidad, pero no la estabilidad y el ancho de banda de la fibra óptica. 5G será un complemento perfecto para un país conectado con fibra óptica.

Interesante reto para el país donde todavía las autoridades oficiales siguen apostándole a lo móvil, condenando al atraso al país.