¿Qué problemas plantea un mundo con más dispositivos conectados que personas? (y cómo podemos solucionarlos)

La pandemia de coronavirus destacó el papel esencial que tendrá el Internet de las cosas (IoT) en la ‘nueva normalidad’ , pero también arrojó una luz sobre preocupaciones de seguridad, privacidad, interoperabilidad, sostenibilidad y equidad.

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En la actualidad existen más dispositivos conectados que personas en el mundo. De acuerdo con el informe El estado del Mundo Conectado, recientemente publicado por el Foro Económico Mundial, se espera que para el año 2025 existan más de 41 mil millones de dispositivos en el mundo capturando todo tipo de datos sobre cómo vivimos, trabajamos y nos movemos.

A medida que el Internet de las cosas (IoT) avanza, esta tecnología tiene el potencial de cambiar radicalmente la forma en que vivimos y trabajamos, mejorando la productividad y sostenibilidad  haciendo nuestras vidas más cómodas e inteligentes.

IoT tendrá un gran impulso en el mundo post-Covid

Según el informe, se espera que el mercado de IoT crezca mucho más rápido de lo esperado una vez que el mundo se recupere de la pandemia de Covid-19. Una encuesta de la GSMA señala que las empresas aumentarán su inversión en automatización e IoT en el sector industrial con la esperanza de mejorar la productividad en futuras emergencias sanitarias.

El ecosistema de IoT industrial crecerá a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 16.7 por ciento para alcanzar los 263.4 mil millones de dólares en 2027, impulsado por aplicaciones de automatización industrial, predictiva, mantenimiento, telesalud y monitorización de pacientes.

La importancia de la regulación para evitar posible riesgos

A pesar del gran impulso y beneficios que se espera de la implementación de IoT en el mundo post-Covid, el informe advierte que esta tecnología también representa grandes desafíos para la sociedad. Por ello, su rápido crecimiento ya plantea riesgos para la privacidad, seguridad y la distribución justa de sus beneficios.

Las políticas actuales para gobernar la recolección y análisis de datos están desactualizadas, fragmentadas o incompletas, dejando un espacio potencial para el ciberdelito, el aumento de la vigilancia en el trabajo, hogar, espacios públicos e incluso de la libertad de expresión.

Los resultados del informe destacan dos áreas en las que IoT plantea mayores riesgos: la protección a la seguridad y la confianza en la privacidad.

En el área de seguridad, las preocupaciones de los encuestados se centran en la falta de una legislación adecuada para la gestión de la seguridad de los dispositivos IoT, además de una carencia de conocimiento en los consumidores para gestionar la ciberseguridad de sus dispositivos.

Mientras que en el área de privacidad, los consumidores encuestados se mostraron preocupados por la falta de transparencia en cuanto a lo que pasa con los datos que son recopilados en sus dispositivos, un problema que persiste en toda la cadena de valor y que hasta la fecha la responsabilidad recae en los fabricantes y proveedores de servicios IoT.

Por último, otro de los riesgos inminentes del avance de IoT es que podría exacerbar la brecha digital entre las poblaciones conectadas y en aquellos que ni siquiera cuentan con acceso a Internet. IoT también podría aumentar los riesgos comerciales de prácticas desleales como precios discriminatorios.

Asimismo, se señalan otros problemas generales como la limitación en el intercambio transfronterizo de datos, la automatización de los empleos y el impacto ambiental que representa el aumento de hardware IoT resultando en más desechos electrónicos.

Debemos actuar si queremos aprovechar el potencial de IoT

En respuesta a los hallazgos del informe, el Foro Económico Mundial en colaboración con el Consejo Global del Internet de las Cosas recomiendan un plan de acción global con el objetivo de incrementar la educación pública sobre los dispositivos conectados, animar la adopción de metodologías de ciberseguridad, acelerar la adopción de sistemas conectados en áreas desatendidas y fortalecer el intercambio de datos en todo el ecosistema de IoT.