Racsa elimina servicio de telefonía de FullMóvil y se concentra en segmento corporativo

438

El Financiero, Carlos Cordero

Era la segunda compra del Grupo ICE, que había quedado bajo la sombrilla de Radiográfica Costarricense S. A. (Racsa) y que ahora dejará de brindar el servicio de telefonía móvil.

Racsa anunció la suspensión –a partir del 1° de abril próximo– de la comercialización del servicio de prepago de FullMóvil, el operador virtual que había adquirido en el año 2014.

Junto a Cable Visión, la adquisición había dejado dudas por la intrascendencia de la presencia de ambas empresas en el mercado local y la pérdida de clientes que ya sufría.

FullMóvil logró recuperar clientes gracias al servicio de descarga ilimitada de datos móviles, pero Grupo ICE decidió unificar la tarifa con paquetes limitados de datos y costos por descarga.

Desde entonces la operación empezó a sufrir la sangría de clientes vía portabilidad.

El servicio de prepago era el único producto de telefonía móvil que ofrecía FullMóvil a los usuarios.

La empresa mantiene el servicio de mensajes cortos y control de flotillas a nivel corporativo.

A principio de año, el gerente de Racsa, Francisco Calvo, había respondido a EF que estaban evaluando el desempeño de FullMóvil.

“El objetivo es que esto conlleve a la toma de decisiones para reforzar servicios, replantearlos o eventualmente determinar su salida del mercado”, dijo Calvo en ese momento.

El paso ya fue autorizado por la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) el pasado 6 de febrero.

Racsa justificó la medida indicando que la decisión obedece al reordenamiento de los negocios y para concentrar sus esfuerzos en el mercado institucional y empresarial.

A Radiográfica se le asignó la tarea de atender este segmento, donde también compite con la división de servicios empresariales del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Los contratos obtenidos por ambas operaciones en el sector público se basan en el 99% en contrataciones directas de parte de las instituciones, de acuerdo a una revisión realizada por EF.

La industria de telecomunicaciones y de software ha cuestionado el abuso en la utilización de este mecanismo de contratación, pues no permite la realización de concursos en los que se puedan valorar ofertas de menor costo y mejores condiciones técnicas y de servicio.