Recuperación de América Latina se impulsará por políticas ambientales, de digitalización y paridad de género

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Se estima que para 2021, la región de América Latina reporte un crecimiento de alrededor del 5.9 por ciento, con apenas nueve economías que mostrarán una tendencia positiva, aunque también se espera que el nivel económico se mantendrá por debajo de los niveles previos a la pandemia hasta 2023 y 2024.

El nuevo informe Perspectivas para América Latina 2021, presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), señala que para acelerar el crecimiento se debe impulsar la integración regional y la cooperación, además de nuevas políticas políticas transversales alrededor de la lucha contra el cambio climático, el fomento a la paridad de género y el avance de la digitalización.

Durante la presentación del informe, estuvieron presentes los presidentes Iván Duque de Colombia, Guillermo Lasso de Ecuador y Carlos Alvarado de Costa Rica, quienes coincidieron en la importancia de continuar avanzando en los programas de vacunación, así como en la aplicación de nuevas políticas fiscales que permitan la sostenibilidad de los programas sociales encaminados a reducir la pobreza y la desigualdad.

El estudio ofrece recomendaciones para apuntalar la recuperación económica después de los efectos del Covid-19, en las que destaca la necesidad de una reforma fiscal para reducir la evasión, la inversión en infraestructura crítica y un mejor manejo de la deuda.

El estudio destaca que, tras lograr el control de la pandemia, el gasto público debería ser redirigido hacia la inversión en infraestructura para la transformación productiva, que “permita la generación de empleo formal, aproveche las ventajas de la transformación digital y priorice el medio ambiente”.

Sergio Díaz Granados, recién elegido presidente ejecutivo del CAF, advirtió sobre la “urgencia” por aumentar la infraestructura digital en América Latina, que permita cerrar las brechas de conectividad, en paralelo a la promoción de las habilidades digitales y el talento humano.

En particular, el estudio advierte que “la brecha digital ha exacerbado la desigualdad en la región, afectando de manera desproporcionada a los trabajadores informales. La falta de habilidades e infraestructura digitales impide que los trabajadores informales trabajen desde casa y disfruten de los beneficios generales de la transformación digital”.

Díaz Granados consideró también que se deben impulsar políticas para que “los sectores productivos y sus cadenas de valor se apropien y se focalicen en la economía digital, por supuesto, con énfasis en las mipymes, el sector agropecuario y en la mitigación del cambio climático y la protección de la biodiversidad”, agregó, al señalar también el impulso al gobierno digital, “para generar más confianza en las instituciones, más transparentes y con datos abiertos”.

En ese sentido, los datos del estudio indican que pese a que se registró un aumento en los niveles de adopción de tecnologías por parte de las empresas en la región, estas se concentraron en las áreas de venta, comercialización y relación con proveedores, pero no en la incorporación de nueva tecnología para el proceso de producción.

Díaz Granados habló también sobre la importancia de la colaboración y la cooperación en las iniciativas del sector digital y de tecnología. Al respecto, el estudio señala la importancia de avanzar en estrategias de digitalización que permitan superar el reto de la baja productividad en la región, para lo cual será necesaria la integración regional y estrategias de política digital coordinadas para la creación de oportunidades en el sector.

El impulso a la adopción de tecnología y habilidades digitales ocupa un espacio importante en el contenido del estudio, con impactos positivos esperados en múltiples sectores, tales como la baja en la informalidad laboral, la mayor inclusión de las mujeres en la economía, un mejor acceso a la educación y la posibilidad de integración de un mercado único digital para América Latina.

“La fragmentación en diferentes mercados para el desarrollo de infraestructuras de telecomunicaciones y la incorporación de tecnologías avanzadas puede ser una barrera para aprovechar las economías de escala y los mercados digitales integrados. La armonización, la coordinación y la interoperabilidad a nivel regional son fundamentales para facilitar el desarrollo de un mercado único digital”, agrega el estudio.

Al respecto, se mencionan los avances en la Agenda Digital Mesoamericana que articula las estrategias digitales de los países miembros del Proyecto Mesoamérica, para desarrollar las infraestructuras de telecomunicaciones y la economía digital en la subregión. Se estima que la implementación de esta agenda digital podría generar un valor adicional de 3 mil 305 millones de dólares en los próximos cinco años.

El estudio Perspectivas Económicas de América Latina 2021 se puede consultar aquí.