El pasado 30 de junio la Dfinity Foundation, una organización sin fines de lucro con sede en Zurich, Suiza, organizó un evento en línea en el cual participaron diversos expertos en computación e inversionistas tecnológicos, según lo dio a conocer la publicación MIT Technology Review en su portal de Internet el pasado 1 de julio. “Estamos llevando Internet a una época en que proporcionaba este entorno abierto para la creatividad y el crecimiento económico, un mercado libre donde los servicios podían conectarse en igualdad de condiciones”, dijo Dominic Williams, fundador y científico principal de Dfinity.[1]

De acuerdo con la publicación, Dfinity “está construyendo lo que llama la computadora de Internet, una tecnología descentralizada que se extiende a través de una red de centros de datos independientes que permite que el software se ejecute en cualquier lugar de Internet en lugar de en granjas de servidores que están cada vez más controladas por grandes empresas, como Amazon Web Services o Google Cloud. Esta semana, Dfinity lanzará su software a desarrolladores externos, que espera que comiencen a crear las aplicaciones (…) de la computadora de Internet. Está planeando un lanzamiento público a finales de este año”.

Según la Dfinity Foundation, la computadora de Internet ofrecerá una alternativa a la forma como la Internet actual almacena programas y datos en servidores, por un lado, y en los equipos conectados a Internet, por el otro.

Con el modelo actual, cada vez existe una mayor dependencia en los denominados “gigantes tecnológicos”, los cuales acaparan la mayor parte de los servicios de almacenamiento en la nube, como Amazon Web Services o Google Cloud, entre otros, mediante los cuales cada que es ejecutada una aplicación desde los equipos de los usuarios, existe un intercambio de información constante entre los servicios en la nube y los dispositivos de los usuarios.

La tendencia actual de los proveedores de software de proporcionar servicios de renta mensual o anual en lugar de licenciamiento y descarga completa de paquetería (SaaS, por sus siglas en inglés), son parte del ecosistema actual que domina Internet, con indudables beneficios para los consumidores finales en costo y soporte, que han impulsado el uso intensivo de los servicios en la nube.

Para Dfinity, se ha perdido la esencia que dio origen a la red de redes: “gobiernos del mundo industrial, ustedes, gigantes cansados de carne y acero, vengo del ciberespacio, el nuevo hogar de la mente. En nombre del futuro, les pido del pasado que nos dejen en paz. No son bienvenido entre nosotros. No tienen soberanía donde nos reunimos”, reza “Una declaración de independencia del ciberespacio”, escrita por John Perry Barlow[2] en 1996.

En sus inicios, el espíritu que impulsó el desarrollo de Internet fue la libre circulación del conocimiento, fuera del control de los gobiernos y los grandes corporativos industriales de aquellos tiempos. De ahí surgen conceptos tales como “gobernanza de Internet”, sobre la cual ICANN[3] opera a nivel mundial. Sin embargo, los datos y la información son muy valiosos, e Internet está siendo dominado por un puñado de grandes empresas tecnológicas, como Google, Facebook, Amazon, Alibaba, Tencent y Baidu, los cuales han hecho del dato, en su mínima expresión, un modelo de negocio que ha demostrado ser sumamente exitoso.

No es extraño para nadie la preocupación compartida del uso que grandes empresas de tecnología están haciendo con nuestra información personal, de la forma como nos comportamos al conectarnos a Internet, de la relación que tenemos y el tipo de información que intercambiamos con otros usuarios y de nuestro comportamiento como consumidores, activos o pasivos, en el mundo virtual.

Grandes desarrollos se están llevando a cabo en el campo de la Inteligencia Artificial aprovechando esta información, el beneficio es claro, pero existe gran preocupación en el control de unas pocas compañías sobre la información que fluye por la red.

La Dfinity Foundation propone un nuevo estándar que ha denominado Protocolo de Computadora de Internet (ICP, por sus siglas en inglés), el cual permitiría a los desarrolladores mover y ejecutar software y datos por toda la Internet, eliminando la dependencia que se tiene actualmente de servidores dedicados en la nube y la predominancia actual de los gigantes tecnológicos.

Evidentemente, la propuesta es disruptiva y destruiría la economía actual de Internet, la cual está impulsando un gran desarrollo tecnológico, no sólo en el campo del software, también del hardware y de complejos sistemas de conectividad alrededor del mundo.

La pregunta obligada sería entonces, ¿qué modelo económico podría sostener el desarrollo y operación del Internet del futuro en el modelo propuesto por la Dfinity Foundation? ¿Nos encontramos ante la posibilidad de ser los usuarios de Internet beneficiarios económicos de nuestros propios datos? ¿Qué papel jugarán los operadores de infraestructuras de telecomunicaciones? ¿Cómo serían los modelos regulatorios, si es que se justificara su existencia?

En esa misma dirección apuntan diversas organizaciones de profesionistas que impulsan el software y el hardware libre, pero ¿cómo podré acceder a ellos si no tengo garantizado un acceso asequible a Internet, financiado en parte por el impulso de los gigantes tecnológicos actuales? No es claro aún que los modelos de economía totalmente distribuida de Internet, como el propuesto por Dfinity, puedan implementarse en el mediano plazo, pero definitivamente alimentarán muchos debates y servirán para conformar la Internet y las reglas que regirán el futuro en un mundo hiperconectado.


[1] Will Douglas Heaven. “A plan to redesign the Internet could make apps that no one controls”, https://www.technologyreview.com/2020/07/01/1004725/redesign-Internet-apps-no-one-controls-data-privacy-innovation-cloud/, consultado el 3 de Julio de 2020.

[2] Cofundador del grupo de derechos de Internet, Electronic Frontier Foundation.

[3] Internet Corporation for Assigned Names and Numbers.

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