Reino Unido – Las nuevas reglas de seguridad anti-Huawei prevén multas de hasta 10% de la facturación de los operadores

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El Parlamento del Reino Unido promulgó el proyecto de Ley de Telecomunicaciones que tiene como objetivo otorgar al gobierno nuevos poderes sin precedentes para impulsar los estándares de seguridad de las redes de telecomunicaciones y eliminar la amenaza de los proveedores de alto riesgo, como Huawei.

La iniciativa prevé que las empresas de telecomunicaciones deberán seguir reglas de seguridad o enfrentarán multas de hasta el 10 por ciento de la facturación y en el caso de una infracción continua, 100 mil libras esterlinas por día.

La norma fortalecerá el marco de seguridad para la tecnología utilizada en las redes 5G y de fibra completa, incluidos los equipos electrónicos y el software en los sitios del mástil telefónico y en las centrales telefónicas que manejan el tráfico de Internet y las llamadas.

Además, otorga al Gobierno nuevos poderes de seguridad nacional para emitir instrucciones a los proveedores públicos de telecomunicaciones con el fin de gestionar a los proveedores de alto riesgo. Si bien ya están prohibidos en las partes “centrales” más sensibles de la red, el proyecto de ley permitirá al gobierno imponer controles sobre el uso de bienes, servicios o instalaciones de los proveedores de telecomunicaciones suministrados por proveedores de alto riesgo.

Concretamente las nuevas regulaciones para los operadores estarán establecidas en una legislación secundaria, pero es probable que implique: diseñar, construir y mantener de forma segura equipos sensibles en el núcleo de las redes de proveedores que controlan cómo se gestionan; reducir los riesgos de que los equipos suministrados por terceros en la cadena de suministro de telecomunicaciones no sean fiables o puedan utilizarse para facilitar ciberataques; controlar cuidadosamente quién tiene permiso para acceder a los equipos sensibles de la red central en el sitio, así como el software que administra las redes; asegurarse de que puedan realizar auditorías de seguridad y establecer una gobernanza para comprender los riesgos que enfrentan sus redes y servicios públicos; y mantener las redes funcionando para los clientes y libres de interferencias, y garantizar que los datos confidenciales de los clientes estén protegidos cuando se envían entre diferentes partes de la red.

“Este proyecto de ley innovador le dará al Reino Unido uno de los regímenes de seguridad de telecomunicaciones más estrictos del mundo y nos permitirá tomar las medidas necesarias para proteger nuestras redes”, sostuvo el secretario Digital, Oliver Dowden.