República Dominicana | Potencia la transformación digital tras millonario préstamo

La Cámara de Diputados aprobó un contrato de préstamo de US$115 millones, financiados por el BID, para el Programa de Mejora de la Conectividad para la Transformación Digital en República Dominicana.

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En estos años de pandemia, ha quedado demostrado el rol protagónico que cumplen las tecnologías digitales en los diversos ámbitos de nuestras vidas y como repercutió en la economía mundial. No obstante, aún muchos países no experimentan en plenitud los beneficios de desarrollo derivados de estas tecnologías, como el crecimiento inclusivo y sostenible, una mejor gestión y una rápida prestación de servicios.

Dada la magnitud de los cambios, en términos de ventajas competitivas, que las tecnologías digitales pueden ofrecer a quienes las adoptan, los países en desarrollo tienen la oportunidad de aprender de la experiencia de aquellas naciones que van a la vanguardia, al tiempo que diseñan políticas que respondan a sus propias necesidades y se ajusten al contexto local.

Bajo este panorama es que nuestro país y, a través del mandato de la Cámara de Diputados, se aprobó un contrato de préstamo por un monto de 115 millones de dólares, financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para el Programa de Mejora de la Conectividad para la Transformación Digital en la República Dominicana.

El objetivo es mejorar la conectividad para acelerar el acceso, la adopción y la continuidad de servicios digitales. En ese sentido, este programa financiará inversiones para expandir la infraestructura de banda ancha, incluida la expansión de redes troncales, de agregación y de acceso, que permitan mejorar la conectividad de los ciudadanos.

La operación contempla la colaboración con el sector privado, asegurando la maximización de los recursos al apoyar el despliegue de infraestructura en áreas que económicamente no resultarían rentables. De esta forma, tanto el sector público como el privado contribuirán a la reducción de la brecha digital y a la sostenibilidad de este tipo de infraestructura en el país.

El programa del BID apoyará, adicionalmente, medidas para mejorar los servicios de radiodifusión, facilitando la transición de la televisión analógica a digital, y aumentar las habilidades y competencias digitales. Un aspecto esencial que se estará apoyando es el desarrollo de políticas que apoyen las licitaciones de espectro de los dividendos digitales con el objetivo de contribuir a la universalidad de acceso.

Además, financiará capacitaciones sobre uso de equipamiento y tecnología con enfoque de género que faciliten a los ciudadanos desarrollar habilidades digitales, acelerando el acceso, la adopción y la continuidad de servicios digitales. Estas habilidades digitales serán clave para impulsar la empleabilidad y el uso productivo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), beneficiando a alrededor de 4 millones de personas de escasos recursos, con énfasis especial en mujeres.

La mejora en la conectividad beneficiará a aproximadamente un total de 108 municipios sin, o con una red alámbrica de servicio de internet, lo que impactará a más de 2.1 millones de personas. A esto se suman otros 56 municipios con una población acumulada de 8,1 millones, que tendrán mejoras en los servicios de radiodifusión a través de la implementación de la televisión digital.

El préstamo de US$115 millones será amortizado a 38 cuotas semestrales consecutivas y la primera cuota será pagada a los 60 meses contados a partir de su entrada en vigencia. Asimismo, el contrato contempla un periodo de gracia de cinco años y comisiones de crédito que no excederán el 0.75 por ciento anual sobre el monto no desembolsado.

Se estima que este programa contribuirá a un aumento del PIB anual del 1,46 % y una mejora de la productividad del 1,2 % y a la generación de más de 33,000 puestos de trabajo

Madurez digital en las empresas latinoamericanas

La consultora EY, firma líder en servicios profesionales de auditoría, impuestos, consultoría, estrategia y transacciones, presentó los resultados de la edición 2021 del estudio “Transformación con sentido digital”, un análisis del nivel de madurez digital de las empresas en Latinoamérica, donde reúnen las perspectivas de más de 670 líderes de 16 diferentes industrias en 10 países (México, Colombia, Perú, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana), con la finalidad de medir cuál ha sido la reacción de los empresarios en cuanto a transformación digital en sus organizaciones frente a la pandemia.

Dicho Índice de Madurez Digital es calculado de 1 a 100 puntos en 7 líneas de acción que componen la visión holística de la transformación digital, en donde se obtuvo como resultado un valor promedio de 63,03 puntos.

Cabe destacar que el 44 % de las empresas encuestadas manifiestan que sus líderes ejecutivos consideran la transformación digital como uno de los puntos prioritarios en su agenda. Los sectores de las telecomunicaciones y el financiero sobresalen como los que más han impulsado los procesos de transformación.

Por su parte, las empresas medianas, con menos de 500 colaboradores, muestran un índice menor de madurez comparadas con compañías en las que hay más de 5,000 colaboradores.

El estudio también señala que el 70 % de las transformaciones digitales fracasan. Ello sucede en un momento en el que el dilema para la agenda de un líder empresarial no es si emprender o no la transformación digital, sino qué tan rápido puede hacerse.

Así mismo, 57 de cada 100 líderes empresariales activaron su proceso de transformación digital como resultado de la pandemia. El covid-19 puso a prueba la forma en que los latinoamericanos viven, trabajan, e interactúan. Por lo tanto, mantener la competitividad en este nuevo entorno empresarial y económico requiere de nuevas estrategias y prácticas.

De este modo, los hallazgos sugieren que los empresarios de la región están tomando nota al respecto, y la gran mayoría ha reconocido la importancia estratégica de la transformación como un componente crítico del negocio, no solo como una fuente de rentabilidad.