Roban código fuente de videojuego FIFA 21

Ciberdelincuentes aseguran tener 780 GB de información de EA y la ofrecen en 28 millones de dólares en la Dark Web.

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El código fuente del popular videojuego FIFA 21, de Electronic Arts (EA), fue robado por ciberdelincuentes.

La firma de seguridad ESET dio a conocer que en un ataque extrajeron el código y datos de otros juegos como The SIMS y Frostbite.

ESET informó que sus investigadores analizan el caso, ya que los delincuentes aseguran tener acceso a todos los servicios de EA y ofrecen la información en foros de la Dark Web por 28 millones de dólares.

“Los criminales aseguran haber robado 780 GB de datos tras acceder a los sistemas de la compañía de videojuegos Electronic Arts (EA). Asimismo, aseguran tener acceso a todos los servicios de EA y ofrecen la información en foros de la Dark Web por 28 millones de dólares.

“Entre la información que dicen haber robado está el código fuente de juegos como FIFA 21 y The Sims, así como el motor gráfico Frostbite, que es utilizado en varios videojuegos de la compañía como Battlefield, además de herramientas de desarrollo y otro tipo de información”, detalló ESET.

La firma de seguridad cibernética señaló que EA confirmó que sufrieron una brecha de datos y que la información afectada es la que los atacantes dicen tener en su poder.

Electronic Arts afirmó que los actores maliciosos no obtuvieron acceso a los datos de ningún usuario, por lo que no existe riesgo para la privacidad. También aseguran haber realizado mejoras en la seguridad y no esperan que el incidente impacte de alguna manera al negocio o a sus juegos.

“Por su parte, los responsables del ataque afirman haber robado el código fuente completo de FIFA y puntos utilizados como monedas virtuales dentro del juego. Consultados por la forma en que accedieron a los sistemas, los atacantes dijeron que no darían detalles al respecto”, agregó ESET.

Detalló que los ataques a la industria de los videojuegos se han incrementado con campañas de grupos sofisticados, que mediante ataques de cadena de suministro han intentado afectar a compañías de videojuegos, como fue en 2019 con un ataque del grupo Winnti a desarrolladores de videojuegos en Asia, con el objetivo de distribuir malware como parte de software legítimo, y luego en 2020 con un nuevo backdoor.

Lo mismo sucedió a comienzos de este año, en lo que se denominó Operación NightScout, esta vez apuntando a jugadores de videojuegos, reveló ESET.