Seguros en peligro de extinción por vehículos autónomos

1149

En un mundo donde los autos se conducirán solos y no habrá humanos que causen accidentes, la gran pregunta es… ¿qué pasará con las compañías de seguros? A pesar de ser una tecnología aún en pañales, debemos recordar que la automatización hará que las carreteras sean más seguras y los causantes de accidentes ya no serán más los humanos.

Frente a este escenario las aseguradoras comienzan a prepararse para no quedarse atrás en un futuro automatizado. Dan Peate, un empresario del sur de California entendió la necesidad de crear una empresa especializada en seguros para vehículos autónomos.

Para el mes de enero, Peate anunció Avinew, una nueva empresa de seguros que monitoreará las funciones autónomas de autos fabricados por compañías como Tesla, Nissan, Ford y Cadillac, determinando el valor de riesgo del seguro a partir de estos datos.

La industria millonaria de seguros automovilísticos sustenta sus ingresos en la probabilidad de que un conductor sufra un accidente. Siendo que 90 por ciento de los accidentes son causados por errores humanos, el hecho de sacar al conductor de la jugada representa un gran cambio de enfoque para el mercado de seguros.

El Instituto de Tecnología Stevens en Nueva Jersey publicó un informe en 2017 pronosticando que las primas de las aseguradoras podrían caer 12.5 por ciento del mercado total para 2035.

A pesar de los pronósticos la buena noticia es que las aseguradoras aún tienen tiempo para sobrevivir a la automatización, ya que se estima que para 2035 apenas habrá 23 millones de vehículos autónomos en las carreteras estadounidenses, lo que significa sólo 10 por ciento del total de automóviles actual.

Al final es muy probable que la industria de seguros deje de enfocarse en el consumidor y migre su orientación hacia los fabricantes, proveedores de software, sistemas de comunicaciones y sensores. Sin embargo, determinar quién tiene la culpa en un accidente se puede volver complicado; si un AV pierde su conexión a internet, ¿la culpa la tiene el fabricante o el proveedor de Internet?