El más reciente reporte de Berg Insight presentó nuevos pronósticos sobre el mercado de la gestión inteligente de residuos. Se espera que los sensores inteligentes instalados alcancen los 1.5 millones en 2023.

En 2018, la base de sensores inteligentes de desechos en funcionamiento, alcanzó los 379 mil en todo el mundo.

Gracias a la tecnología de Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), los sensores se conectan de forma inalámbrica, y pueden ser constantemente monitoreados. Estos representan un importante ahorro, ya que incluso fomentan una buena cultura del reciclaje.

Actualmente, Europa representa más de un 50 por ciento de la base instalada. Siendo Francia, el Reino Unido, España y otros países nórdicos los mercados de mayor crecimiento. En América del Norte, la base instalada alcanzó apenas los 85 mil sensores inteligentes en 2018. El mercado del resto del mundo tendrá el mayor crecimiento del 36.5 por ciento y alcanzará casi medio millón de sensores instalados para 2023.

¿Cómo se divide el mercado?

En el tercer trimestre de 2019, el principal proveedor de sensores inteligentes fue Bigbelly, con sede en EE.UU. Alcanzó un 13.3 por ciento de participación global. Le siguen el finés Enevo, y el chino Dingtek Technology en el segundo lugar. BH Technologies, Waste Vision, Sensoneo, SAYME, FarSite Communications, Nordsense y EMZ Environmental Technology completaron la lista de los diez principales proveedores, que representaron más de un 60 por ciento de la base mundial instalada de sensores inteligentes de desechos.

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