Smartphones plegables, ¿son el futuro?

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Excélsior – Paul Lara

En las últimas semanas hemos visto el sorprendente logro de ingeniería de empresas como Royole, Samsung y Huawei para presentar sus teléfonos flexibles, plegables y foldables, y poner a pensar a todos si el futuro en los celulares inteligentes se ha comenzado a reescribir. Desde mi punto de vista, no será ni en 2019 ni en los próximos años cuando estos equipos sean exitosos.

Hace casi una década estuve en Seúl, Corea del Sur, en los laboratorios de investigación de la compañía LG, y desde esa época ya tenían celulares con pantallas flexibles y hojas tamaño tabloide flexibles, donde querían replicar los periódicos del futuro con conexión a internet, tinta electrónica y videos en tiempo real. Yo pensé que sería el futuro de todo lo que estaríamos haciendo hoy en día, y nada de ello ha sucedido aún.

¿Por qué creo que los celulares plegables no serán una categoría exitosa? Van mis respuestas.

La primera pregunta que me hice es: ¿Para qué sirve este tipo de smartphone? Todos tenemos teléfonos inteligentes y nunca he escuchado que alguien diga “desearía poder plegar esta pantalla”. Lo que realmente piden los usuarios de teléfonos inteligentes es una mayor duración de la batería, menos peso, descargas más rápidas, procesamiento más rápido, mejor sonido, carga inalámbrica, carga más rápida, mejor IA, mejores cámaras… ¿Pero, una pantalla plegable?

Seamos honestos, ¿cuánta gente va a poder pagar los más de dos mil dólares que costará un equipo de esos en México? Y aunque en las últimas cifras se ha visto que los teléfonos de gama alta son los que más crecen en el mercado, esto sería un exceso, y les aseguro que no lo podrán pagar más de 80 por ciento de la población en países como el nuestro.

El propietario promedio de teléfonos inteligentes, en este momento, actualiza su teléfono aproximadamente cada dos años. ¿Podría gastar más de dos mil dólares cada dos años?

Independientemente del tamaño de pantalla que prefiera, es probable que todos estemos de acuerdo en que los consumidores desean que sus teléfonos inteligentes sean lo más finos y ligeros posibles. Nadie quiere llevar otra vez un ladrillo en el bolsillo.

Lo que más me causa expectativa en estos equipos, es que de todos los diseños que he podido ver y tocar, ninguno tiene un tipo de cubierta protectora viable como la disponible actualmente para los teléfonos inteligentes, por lo que cualquiera de los fabricantes no ha dicho nada sobre protejan los costosos nuevos teléfonos inteligentes plegables de caídas que rompen la pantalla, o rayones.

Estas pantallas son de un plástico con grafeno que pueden rayarse fácilmente o dañarse si se caen. Los fabricantes tendrán dificultades para convencer a los consumidores de que una pantalla plegable no es un punto probable de falla en un dispositivo de bolsillo. Incluso, suponiendo que estas pantallas no comiencen a agrietarse, romperse o desarrollar puntos extraños y distorsiones cerca de la superficie de plegado. ¿Si durarán ante tanto doblar y desdoblar? ¿No se dañará esa parte de la pantalla?

Tengo mis dudas sobre si la sensibilidad de la pantalla se mantendrá constante y confiable de borde a borde, y por cuánto tiempo funcionará bien (¿dos, o dos años medio?). Espero que no venga una fuerte crisis de control de calidad.

¿Realmente queremos sustituir nuestra tablet con un plegable? Creo que muchos seguimos usando inclusive una computadora portátil para trabajar, debido a temas como el procesador y el sistema operativo, que no es el mismo en ninguno de los equipos, aunque esto en el futuro podría cambiar.

Además, cuando usemos el plegable como tablet, seguirá siendo más pequeño y más grueso que cualquier otra tableta, y con una pantalla, creo, menos confiable.

Las pantallas plegables y flexibles son un logro de ingeniería brillante, de eso no tengo la menor duda. Las pantallas plegables abrirán nuevas y emocionantes posibilidades para los fabricantes de dispositivos, pero creo que en el tema de los smartphones no será un éxito.

Piensen en los autos, sus tableros. En wearables como pulseras o nuevos relojes. En otras industrias como la publicidad gráfica. En televisores plegables, y, tal vez, hasta en los periódicos a corto plazo. Sí, las pantallas flexibles estarán en todos lados, pero hay que ser honestos sobre dónde sí tendrán éxito.