Sobre la RNR

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Excélsior Paul Lara

En las últimas semanas se han estado publicando algunos textos sobre el impulso que se está dando a la tecnología P25 para la modernización de la Red Nacional de Radiocomunicación (RNR). En dichos textos se acusa de dar preferencia a algunas compañías para ello, cuando vale señalar que desde 1993 el monopolio de la seguridad nacional en comunicación ha estado en manos de Airbus SCL, con una red Tetrapol obsoleta y vulnerada por el crimen organizado, como lo hemos publicado desde marzo de este año en Excélsior.

Vamos por partes para evitar divisiones y mejor velar por una modernización de la RNR, acorde a los nuevos tiempos y que ayude a acabar con el problema de raíz, ése que siempre viene con un cambio de tecnología en áreas tan importantes como la seguridad nacional, algo contra lo que el gobierno actual ha “luchado” por terminar y que nomás no logra nada: la corrupción.

Primero, según las investigaciones realizadas por especialistas y profesionales del IPN, como lo hemos demostrado con documentos publicados en esta sección, se concluye que la tecnología P25 es la mejor para transitar al cambio en la RNR, pues es una plataforma abierta, que permite la inclusión de nuevas tecnologías, como el reconocimiento facial, video y llamadas vía celular, internet y satelital en tiempo real, monitoreo de la salud y signos vitales de los policías, además permite la adopción futura de nuevos desarrollos como la Inteligencia Artificial y las redes 5G. Las otras, Tetra y Tetrapol, no lo permiten.

Dentro de los criterios evaluados está la interoperabilidad que pudieran tener las diversas tecnologías y, evidentemente, cuando hablamos de P25 es la de estándar internacional que tienen muchos fabricantes. Por tanto, con ello se permite cumplir con lo requerido en este punto. No sucede lo mismo con tecnologías propietarias, como Tetra o Tetrapol, que no cumplen con ser un estándar internacional, pues son fabricadas por una sola empresa.

Segundo. En julio pasado, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a cargo de Alfonso Durazo, presentó ante el Senado el Informe Anual de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública —del cual Excélsior presentó copia— donde se establece que el gobierno federal optó por usar el estándar abierto P25 en la modernización de la RNR, cuya licitación se estará lanzando en unas semanas, y eso ya preocupó al monopolio, el cual perderá este negocio en México.

Lo cierto es que cada estado del país opta por adquirir la tecnología que crea conveniente, y de ahí la pugna por mantener Tetra o Tetrapol o cambiar a P25. En ese informa anual que presentó el equipo de Durazo, se establece un Decreto Presidencial, en el que se pretende fusionar las Redes de las Dependencias de la Administración Pública Federal para aprovechar las coberturas que generan dichas redes, optimizando su potencial y permitiendo la creación de una Red Federal Integrada en el estándar abierto P25, así como una estrategia para el ejercicio de los recursos federales en la modernización de la RNR. Eso es lo que no ha gustado a algunos gobiernos estatales y, ¿adivine cuáles son? Déjeme le doy una pista: Chiapas, Chihuahua, Sinaloa, Sonora y Tabasco, donde existen altos reportes de inseguridad y sede de grupos de cárteles del crimen organizado. ¿Raro, no?

Tercero, y el que considero el más importante. Podemos elegir la tecnología que sea más conveniente para modernizar la RNR, ya sea la de Motorola, Nokia, Huawei, Hytera-Teltronic, Ericsson o Airbus, pero mientras los tomadores de decisiones en la compra de este desarrollo sean equipos de policías, como los de la Coordinación de TIC’s de la Guardia Nacional, que encabeza Ingrid Morgan Sotomayor —quien viene desde la Policía Federal y trabajaba bajo el mando del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, hoy preso en EU por nexos con el narcotráfico—, las dudas sobre corrupción y alianzas con el crimen organizado no dejarán de pasar por la cabeza de muchos.

Sólo hay que recordar que el equipo de Morgan Sotomayor se saltó a las instituciones que rigen la seguridad pública del país en mayo pasado y adjudicó directamente y en fast track los servicios de comunicación para el personal operativo de seguridad en la RNR. El valor de los contratos sumó más de 32.7 millones de dólares, sólo para este año, y se hicieron sin tener una estrategia y sin los criterios técnicos que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública debía publicar antes para elegir la mejor tecnología, para modernizar una plataforma que es obsoleta, vulnerada por el crimen organizado y con una empresa que a la fecha mantiene el monopolio en el uso de equipos en una plataforma llamada Tetrapol TDM. ¿Ahora entienden los textos publicados recientemente por varios medios?